Las culturas profesionales

Cada centro escolar tiene una cultura, un conjunto de valores, reglas, formas de hacer y proceder determinadas compartidas por los miembros de un determinado grupo. Ésta, a su vez, está compuesta por microculturas  o subculturas que configuran la vida dentro del mismo ya que no suelen existir culturas unificadas. Cada subcultura tiene una serie de elementos propios que la hacen diferente a las demás lo que hace que en las organizaciones predominen más los conflictos y diferencias que el consenso.

A pesar de la existencia de estas subculturas, también podemos hablar de la cultura dominante, con valores  compartidos por todos los miembros. Es aquella cultura que predomina sobre las demás por diferentes motivos.

 

De esta manera, como cultura escolar profesional podemos entender al conjunto de Creencias, valores, hábitos y modos de hacer, asumidos por los equipos de profesores y profesionales de la educación. En los centros, los procesos de socialización y el ejercicio de la profesión en la comunidad laboral hace que se configuren culturas profesionales asociadas a las estructuras laborales.

 

Dentro de la cultura profesional en la enseñanza podemos hablar de:

  •  La cultura del individualismo, ejercida por aquellos profesionales  docentes que trabajan de forma individual con sus propias características, reglas, valores y sin ninguna colaboración ni trabajo conjunto
  •  La forma balcanizada de cultura de los profesores, más frecuente en los centros de Secundaria (por su propia estructura organizativa departamental, especialización y socialización de su profesorado), el trabajo tiene lugar en pequeños grupos aislados, muchas veces enfrentados entre sí, no como colegas en un trabajo con visión de conjunto, con consecuencias negativas para el aprendizaje de los alumnos y de los propios profesores.
  • La  cultura de la colegialidad artificial, ficticia o impuesta administrativamente que  supone en la práctica un funcionamiento individualista, pero (por presión administrativa externa) se fuerza a trabajar en equipos con reuniones conjuntas como recurso instrumental para adaptar determinadas innovaciones o estrategias prefijadas desde fuera.

Todo esto, a la hora de realizar el Practicum pude apreciarlo. Al sumergirte dentro de esta experiencia como un profesional de la educación más se pasa a formar parte de la cultura profesional dominante y con el paso del tiempo de la subcultura que más acorde esté con tu forma de pensar y actuar, a pesar de que es necesario pasar mucho más tiempo en ella para poder afianzarse en la misma e interiorizarla.

Así mismo, en el propio Centro Educativo, a grandes rasgos se puede percibir la cultura general de la que forma parte todo el equipo de profesionales de la educación, en este caso los docentes y, a mayores las diferentes subculturas y formas de agrupamiento que se llevan a cabo en la practica.

En el centro en el que realicé las prácticas, existían profesionales que se notaba que tenían una forma de actuar más bien individual al resto de sus compañeros, predominando una cultura individual, esto se podía apreciar en el profesorado de primaria, que prepara sus clases según sus prioridades, programaciones, circunstancias, etc. A su vez también  existían organizaciones de profesionales que trabajaban en grupo según al departamento que perteneciesen o las necesidades existentes para solucionarlas, dando lugar a una estructura más fragmentada, sobretodo en Educación Secundaria, en la que predomina el trabajo en grupo del profesorado de un determinado departamento para poder responder a las diferentes necesidades de su alumnado.

Por otra parte también se podía apreciar las culturas impuestas, dentro del propio centro, sobretodo cuando se tenían que hacer reuniones en las que participaban diferentes profesionales que, de forma diaria no trabajaban juntos. Establecidas por necesidades de organización y para trabajar determinados aspectos de forma más interdisciplinar, como el Consejo Escolar.

En general, dentro de los Centros existen una gran cantidad de subculturas presentes en la realidad cotidiana de los mismos. Es necesario valorarlas y tenerlas en cuenta siempre en cada momento ya que son un factor muy importante para poder llevar a cabo los cambios necesarios para poder adaptarse a las necesidades del momento. Las culturas son las principales resistencias a dichos cambios pero el principal elemento para que estos se produzcan puesto que para que se interioricen es necesario que sean asumidos por los miembros que comparten una cultura sino no surtirían el efecto deseado y no se estaría avanzando hacia el progreso.

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Comentarios

  • Lourdes Montero

    Hola Marta: Andy Hargreaves tiene un libro titulado Profesorado, cultura y postmodernidad (1996), en mi opinión, una obra de referencia para el análisis de las culturas docentes. No sé qué fuente has utilizado para hacer esta entrada, pero la clasificación utilizada es de este autor.

    De paso te recuerdo la importancia de introducir las fuentes en un texto, por muy corto que éste sea. ¿No lo haces con los enlaces?

    Saludos

    Lourdes

  • Marta Pérez Lema

    Disculpa Lourdes, se me olvidó introducirlo, creo que en la página ya lo menciono. De todas formas el documento del que saqué las ideas principales es del profesor Antonio Bolívar Botía del Departamento de didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Granada. Aquí te dejo el enlace:

    http://www3.unileon.es/dp/ado/ENRIQUE/Didactic/Temas/CdP21993.pdf 

    Un Saludo!!!