Modelos de Asesoramiento

Durante las dos últimas sesiones de clase, reflexionamos sobre dos cuestiones planteadas por la profesora.

En primer lugar, intentamos dar respuesta a las preguntas: ¿por qué el asesoramiento es una actividad tan compleja? ¿en qué radica la dificultad del asesoramiento?

Entre las ideas previas que barajaron los diferentes compañeros encontramos: las diferentes concepciones del asesoramiento en el campo educativo, la dificultad de colaboración entre profesionales, y la concepción propia que tiene cada profesional sobre el asesoramiento.

De esta forma, entre las razones propuestas por la profesora, encontramos los orígenes, pues los cambios que de su concepción a lo largo de la historia y los conceptos de apoyo existentes, complican su comprensión y, sobre todo su práctica. Otro aspecto clave, es la tortuosa relación existente entre el asesoramiento y la orientación, términos diferentes que durante mucho tiempo se utilizaron indistintamente. Finalmente, y aunque existen numerosas investigaciones sobre el asesoramiento, los pocos registros empíricos sobre su práctica dificultan esta tarea.

En cuanto a la segunda cuestión planteada en clase, ésta hace referencia a los modelos de asesoramiento: modelos de asesoramiento- modelos de orientación. ¿Hablamos de lo mismo?

En este caso, partimos de la afirmación de que “la psicopedagogía es más que la orientación”, así como de una diapositiva puesta en clase sobre el asesoramiento y la orientación en Galicia, en la que la orientación se encentra atravesada por el asesoramiento.

Investigando sobre los modelos, encontré un modelo propuesto por Parrilla (1996) y citado en Murillo (2004) en el que el autor analiza los diversos modelos de asesoramiento en torno a un doble eje estructural. Así en los extremos del primer eje (vertical) se encuentra el asesoramiento centrado en el alumno en contra del asesoramiento centrado en la escuela; y en los extremos del segundo eje (horizontal) el asesoramiento experto versus asesoramiento colaborativo.

De este cruce nacen cuatro modelos de asesoramiento: terapéutico (individuo-experto), individual-colaborativo (individuo-colaborativo), consulta-recursos (experto-escuela) y curricular (colaborativo-escuela).

El asesoramiento terapéutico hace especial hincapié en el individuo y considera al asesor como experto que domina los contenidos, técnicas o habilidades para resolver los problemas de los alumnos individuales. El alumno es analizado e intervenido por una serie de profesionales y la escuela no se plantea como una institución con una cultura propia y en un determinado contexto.

El asesoramiento individual-colaborativo, continúa poniendo énfasis en el individuo, sin embargo, se caracteriza por buscar y desarrollar programas y estrategias de intervención planificadas por distintos tipos de profesionales. En cuanto a la concepción de la escuela, sigue sin cuestionar su participación como institución y organización en la que se resuelven problemas.

El modelo de asesoramiento consulta- recursos se centra en la escuela desde un punto de vista experto. Cambia la concepción del asesoramiento y centra su atención en la escuela para responder a las necesidades del alumnado. Los profesionales del asesoramiento son considerados técnicos cuyos conocimientos pueden extrapolarse a diversos ámbitos mediante la proposición de pautas de trabajo y el control sobre la toma de decisiones.

Finalmente, el asesoramiento curricular se centra en la escuela desde una dimensión colaborativa e institucional, asumiendo la cooperación como estrategia básica de aprendizaje y desarrollo profesional. El asesor, desde el propio centro, dirige su actuación a la capacitación profesional y promueve procesos de autorrevisión y mejora con el fin de crear las condiciones necesarias para capacitar al centro y a los profesores a resolver los problemas por ellos mismos.

 

De todos estos modelos, considero que el más adecuado es el asesoramiento curricular ya que tiene en cuenta el contexto en el que se encuentra la escuela, así como a los profesionales que trabajan en ella para que, de forma cooperativa, ésta se adapte a las características y necesidades del alumnado. De esta forma, estaríamos ante un modelo de asesoramiento: indirecto, horizontal, bidireccional y de capacitación de asesores y asesorados.  

 

 

Webgrafía utilizada:

  • Murillo, P. (2004). Hacia la construcción de un nuevo modelo de  asesoramiento/supervisión. Educare, nº 5, año 2, 44-57. (Extracto del trabajo “Estrategias centradas en el asesoramiento para la innovación”). En http://prometeo.us.es/idea/publicaciones/paulino/17.pdf (08/03/2012)