¡Levántate y quéjate!

            “Recortar plazas de profesores, aumentar alumnos por aula, aumentar trabajo del profesorado, reducir sus sueldos, recortar especialistas, disminuir la inversión en comedores, becas, transportes y servicios educativos, reducir casi a la inanición la formación docente… y todas las posibles repercusiones que aparecen cuando no se invierte en educación, etc., provocará una bajada de la calidad de la enseñanza y esto repercutirá en la igualdad y en la equidad. No quiero pensar que los políticos quieran eso aunque lo parece”. Así expone Imbernón su opinión acerca de lo que está pasando en la educación de nuestro país.

            “Los informes internacionales y muchos expertos en educación (excepto parece los que asesoran al ministerios y algunas autonomías) están de acuerdo que para aumentar la calidad en la enseñanza hay varios elementos indispensables y uno de ellos son los recursos materiales disponibles que ahora quedan cada vez más recortados, otro es los recursos humanos o sea el profesorado que debe tener una formación adecuada y un cierto compromiso y dedicación además de tener una ratio alumnos/profesor que le permita individualizar la enseñanza y ahora cada vez más castigado y desmotivado. Otro es el equipo directivo y su gestión que queda tocado con los recortes ya que no puede ejercer bien su tarea y por último las cuestiones pedagógicas como un tratamiento de la diversidad del alumnado, tener recursos educativos, etc”. Los recortes afectan a todo el ámbito educativo.

            Cada vez aumenta más la pobreza en las familias, y, a la par, sube el precio de los libros, del material escolar, de la comida, etc. A este paso, sólo podrán estudiar los hijos de la gente adinerada, y con estudiar no me refiero a una carrera, sino a la educación básica.

            “En un año se ha reducido el salario y se han aumentado las horas lectivas del profesorado (que les quita tiempo para tutorías y para preparar las lecciones, por ejemplo) y se han amortizado jubilaciones con efectos en la destrucción de puestos de trabajo de interinos que ven proletarizado su trabajo con drásticas reducción salarial (trabajan más pero cobran mucho menos)”. “La precarización de la función docente (más horario lectivo, reducción del número de días de libre disposición, menos retribuciones, sustitución de bajas sólo a partir del décimo día como mínimo) y la masificación de las aulas (brutal aumento del 20% de la ratio alumnado-aula), y las sustituciones no se cubran hasta el décimo día laborable o sea que los compañeros tendrán que cubrir a los que se pongan enfermos hasta que llegue el sustituto al cabo de dos semanas hace que el profesorado se preocupe de otras cosas que la educación. Y ello teniendo que atender a más alumnos en el aula. Los ajustes también afectan al colectivo de substitutos, que en algunas autonomías cobrarán un 15% menos. Todo ello tendrá una grave repercusión en la calidad educativa”. Es imposible que los profesores sean capaces de llevar a cabo todo lo que se les exige porque no son máquinas ni autómatas, son personas, con una vida y un trabajo, y nadie puede quitarles su vida para que trabajen más. Es inaudito que se aumente el número de alumnos por aula. Hasta ahora ya era difícil llevar a cabo una atención individualizar, y a partir de ahora…En fin…

            “Pero no es únicamente eso sino los recortes escondidos o sea la multitud de pequeñas cosas que se han ido recortando (gobierno y autonomías) y que han ido hundiendo esa educación pública que tanto costó levantar. Por ejemplo en la futura Ley de reforma de la educación el claustro de las escuelas e institutos mantiene sus competencias, pero el director asume una gran parte de las competencias decisorias del consejo escolar (aunque lo escoja predominantemente la administración ya que la representación del profesorado será del 15%), convirtiéndose en el único órgano decisorio del centro. En cambio, el consejo escolar será un órgano meramente consultivo que no participará ni siquiera en la elección del equipo directivo”. Con respeto a esto no tengo palabras. Que el consejo escolar pase a ser un mero “invitado” sin voz ni voto me pare algo surrealista.

            “Todos coincidimos que el profesorado es la pieza clave. Y ese profesorado tan valioso que podemos decir que es el mejor que hemos tenido nunca por su formación y dedicación en estos tiempos difíciles tanto económica como socialmente se ha ido poco a poco proletarizando, intensificando y desmotivando ya que se le ha venido a decir que cometía excesos, trabajaba poco y además era un privilegiado con tantas vacaciones, un trabajo seguro y un buen sueldo (los tópicos se han utilizado sibilinamente). Ese discurso que los diferentes gobiernos del Estado han ido introduciendo no provoca únicamente indignación o manifestaciones sino tocar una cosa muy importante para educar: el compromiso, la dedicación y la voluntariedad. Y como vaya fallando eso fallará todo el sistema educativo. Un discurso diferente a aquellos países que se ponen como ejemplo. Hundir al profesorado en todas sus facetas es hundir la educación. Y si ésta si es pública hemos de encender el piloto de alerta”. En una época en la que el profesorado está  preparado como nunca lo estuvo, y está intentando una mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje tratando de romper con la enseñanza tradicional…ZAS…se tira todo por suelo. A los políticos no les importa en absoluto la formación de los profesores/as ni su motivación; los consideran marionetas que manejar a su antojo. Pero lo que no tienen en cuenta es que si se hunden los profesores, se hunde la educación, ya que se trata de un proceso en el que todos sus componentes van de la mano. Pero tiempo al tiempo, ya se quejarán cuando sus hijos no tengan profesores que los eduquen, y se darán cuenta ahí, cuando el problema les afecte personalmente.

            “En relación al ámbito universitario, en este curso el número de estudiantes universitarios matriculados ha descendido en más de 150.000 en un solo año y que se supone que es por el encarecimiento “brutal” de las tasas. Además, la aportación a las universidades de los diferentes gobiernos se ha reducido drásticamente”. A este paso, vamos camino de una educación elitista, en donde sólo podrán estudiar los hijos/as de políticos y demás gente que pueda permitírselo, ya que, aparte del encarecimiento de la educación, el Gobierno está reduciendo en becas para el estudio y aumentando los requisitos para su obtención.

            Irónicamente, la estrategia principal para eliminar el fracaso escolar y aumentar la calidad educativa es reducir los recursos en educación predominante los de la escuela pública. Se debe tratar, como dice el autor, de una fórmula mágica, porque yo no llego a comprenderla.

            Existen “dos concepciones de ver la educación: como gasto o como inversión. Si la ves como gasto es lógico y coherente reducirlo, si es como inversión debería analizarse y ser prudente antes de decidir reducir recursos educativos”. Pero en este país, los políticos deben considerarla un gasto terrible, porque no dudan ni un momento en atacarla.

            “Cuando un país reduce la educación aumenta la pobreza económica y social ya que no puede asistir a todos con calidad y eso hará aumentar el fracaso y aumentar el abandono del sistema. Y cuando uno abandona la escuela aumenta el riesgo de pobreza, de desempleo y quedar marginado socialmente. Y eso a la larga lo pagaremos todos”. Ni los políticos van a poder escapar de esto. Es de sentido común que si se reduce en educación, a la larga, la sociedad lo sufrirá en sus carnes, porque esta, la educación, es uno de los pilares básicos de una sociedad moderna.

            Y para colmo: la LOMCE (de la que hablaré en entradas posteriores): “Pruebas, repetición, autoridad, olvido de las artes, itinerarios, desconfianza en el profesorado, el conocimiento que sirve únicamente para la empleabilidad, etc. Volvemos hacia el pasado. Y nos llevan a la resistencia. No nos queda más remedio que oponernos”. No podemos dejar que unos cuantos insensatos jueguen con la educación de nuestros hijos y de nosotros mismos. No vamos a dejar que se aprovechen de nosotros para vivir ellos bien. No vamos a permitir que se hunda la educación por sus pensamientos irracionales.

                                                      ¡Levántela y quéjate, educación!


image