¿Educación ideal o utopía?

Realizo este blog sobre un centro de educación que visitamos el curso pasado, “O Pelouro”,  una experiencia que quería exponer en este blog y unas reflexiones sobre él, sobre esta manera tan distinta de impartir clase.

“O Pelouro” es un centro de enseñanza de innovación pedagógica e integración. Comenzó a dar sus primeros pasos en el curso escolar 1972-1973 a través de la conjunción de los enfoques pedagógico y psiquiátrico, creando un proyecto sin precedentes en el panorama educativo de nuestro país.

En la actualidad es un centro concertado en el que conviven un centenar de niños y niñas de todas las edades entre los que hay autistas, superdotados, síndrome de Down y con diversos problemas mentales y emocionales. Están escolarizados desde educación infantil hasta secundaria, incluyendo Formación Profesional y un centro de empleo para los mayores de edad -Pelouro Axeito- levantado por los propios alumnos sobre las ruinas de una antigua abadía que forma parte de un núcleo de turismo rural que estos mismos gestionan.

Su manera de impartir educación es la siguiente. Primeramente, la profesora comienza con una explicación matinal. En ella, además de afianzar la motivación de los alumnos mediante canciones y demás le pregunta qué es lo que quieren realizar ese día. Cada alumno elige el ámbito que más le interesa trabajar y a partir de ahí se van a su  taller correspondiente a inmiscuirse en su tarea. Cada alumno trabaja en lo que quiere y realiza el proyecto que desea. Al contrario que en la educación ordinaria el alumno no sigue unos patrones en materias (matemáticas, lenguas, conocimiento del medio…) sino que dedica la mañana al completo al proyecto que quiere realizar. La tarea del docente consiste en guiar el proceso de enseñanza-aprendizaje, siendo mediador de la educación y aportando las herramientas necesarias para conseguir los conocimientos que buscan los alumnos. De esta manera la enseñanza abarca todas las materias estando el alumno motivado en su actividad, es decir, se consigue una educación interdisciplinar con una satisfacción del alumno (satisfacción que en mi opinión no llega a alcanzar el sistema educativo). Reflexionando un poco más se me planteo una cuestión, ¿Es este un tipo de educación ideal o una utopía? A continuación explicaré mi punto de vista.

En el centro había muestras de cariño, de inclusión, de respeto, de motivación por parte de los profesores, de aprendizaje, de cultura, de dinamismo y de lo más importante, de libre elección, podían elegir lo que querían estudiar ¿A quién no le hubiera gustado estudiar en su juventud sólo lo que realmente le gustaba? Para mí…un sueño.

He reflexionado y le he dado vueltas a este pensamiento, si realmente puedo aprender lo que quiero, porque tenemos pruebas tangibles en el centro de ello ¿Por qué no lo hacemos? Pues bien, se podría decir que es un pensamiento utópico, ya que cambiar unos límites tan grandes marcados en la sociedad y una organización y legislación estipulada es muy complejo.  Además, es necesario presentar una serie de competencias y contenidos que hay que aprender para tener una base en la que evaluar. Asimismo, se nos presenta un problema añadido ¿realmente está la sociedad preparada para un cambio? Porque algunos vemos la necesidad de cambiar la educación y haríamos el esfuerzo de realizarlo pero hay profesionales que se sienten muy a gusto en una situación en la que solamente explican temario, sin llegar a ser mediadores de la educación, simplemente, repetidores de libros de texto. Y con esto no quiero decir que esta educación sea errónea, ni mucho menos, sino que considero muy difícil llegar a cambiar a la sociedad y transformar la educación en tu educación. Aun así, no me gustaría descartar la posibilidad de unir dos términos antónimos y crear un oxímoron, la utopía realizable, porque, como la sociedad a mi entender está reclamando en este último tiempo de historia, otro mundo es posible, y otra educación es posible. Y me quedo con eso, con que a veces una educación ideal puede ser una educación real.

Webgrafía:

http://www.opelouro.org/