• Blogs
  • Lorena
  • “Políticas de inserción a la docencia”: de eslabón perdido a puente para el desarrollo profesional...

“Políticas de inserción a la docencia”: de eslabón perdido a puente para el desarrollo profesional docente. Carlos Marcelo.

Estos días hemos venido tratando en las sesiones de clase las etapas de la formación del profesorado, haciendo bastante hincapié en el profesor novel o principiante. Es por esto, el que hoy me haya decidido a leer el Capítulo I del libro coordinado por Carlos Marcelo (2008) y titulado: El profesorado principiante. Inserción a la docencia, publicado en Barcelona por Octaedro.

Este aparece recogido en uno de los archivos subidos por la docente Lourdes en el grupo de Formación y desarrollo profesional del profesorado.

  

Este capítulo I empieza comentando que estamos en una situación en la que la sociedad está produciendo enormes cambios, como por ejemplo, en actualidad se les exige a los profesionales una permanente actividad de formación y aprendizaje.

 

En relación con estos cambios se le pide a la escuela que de respuesta a ellos, a los desafíos de esta nueva sociedad. Para ello es fundamental el papel del profesor, ya que este es el que juega en relación con las posibilidades de aprendizaje de los alumnos. Es por esto, el que exista una preocupación de carácter internacional en relación con el profesorado, ya que este es el que influye de manera significativa en el aprendizaje de los alumnos y en la eficacia de la escuela.

Pero a pesar de que exista esta preocupación, nadie da respuesta a la insatisfacción por parte de instancias políticas, docentes o formadores para dar respuesta a las necesidades de la profesión docente.

 

Existen críticas a la organización burocratizada, a la no vinculación entre la teoría y la práctica, a la excesiva fragmentación del conocimiento que se enseña y a la escasa vinculación con las escuelas; aspectos que están llevando a cabo planteamientos que se basan en, reducir la extensión de la formación inicial para incrementar así la atención a la inserción del profesorado en la enseñanza.

  

Con respecto a esto, algunos informes como el de la OCDE, opina que es más adecuado mejorar la inserción y el desarrollo de los docentes a lo largo de su carrera profesional, que incrementar la duración de la formación inicial.

  

En la actualidad a los docentes se les debe conocer como expertos adaptativos, ya que se tienen que ir adaptando a todos los cambios que se van produciendo en la sociedad; es decir; personas que estén preparadas para un aprendizaje eficiente a lo largo de toda su vida, además de ser capaces de combinar la competencia con la innovación.

 

En relación al profesor novel decir que, tradicionalmente se espera de ellos que sobrevivan o abandonen con poco apoyo y orientación. Estos profesores noveles necesitan poseer ideas y habilidades críticas así como la capacidad de reflexionar, evaluar y aprender sobre su enseñanza de manera que vayan mejorando como docentes.

 

Es por esto, por lo que se afirma que existen diferencias entre los docentes noveles (a partir del 1 año de docencia) con los docentes expertos (más de 5 años de experiencia, además de que tengan un elevado nivel de conocimiento y destreza). Pero dentro de los expertos hay dos tipos: el rutinario (desarrolla un conjunto de competencias que aplica a lo largo de su vida pero cada vez con mayor eficacia) y el adaptativo (tiene más disposición a cambiar sus competencias para profundizarlas y ampliarlas continuamente) pero ambos tienen en común que siguen aprendiendo a lo largo de sus vidas. Y en relación a los noveles decir que estos centran su atención en los cómo (ya que esperan órdenes, como por ejemplo, cómo impartir la clase, cómo organizar el currículum, etc) en vez de centrarse en los porqué y cuándo.

 

En relación a la inserción de estos profesores noveles comentar que no es fácil, ya que estos deben adquirir conocimiento profesional además de un cierto equilibrio personal, en un periodo de tensiones y aprendizajes intensivos en contextos generalmente desconocidos. Un autor, Vonk define esto como “la inserción es la transición desde profesor en formación hasta un profesional autónomo”. Se dice que estos docentes tiene dos tareas: enseñar y aprender a enseñar; además de socializarse profesionalmente.

 

Hay docentes noveles que abandonan la profesión docente ya que están insatisfechos con su trabajo debido a los bajos salarios, a los problemas de disciplina con los alumnos, a la falta de apoyo, la poca participación que tienen en la toma de decisiones, se sienten aislados de sus compañeros, etc.

 

A lo largo del tiempo se han hecho muchas investigaciones acerca de este profesor novel y su inserción, llegando todas a la conclusión de que el primer año de docencia supone un choque cultural para ellos, especialmente para los que están peor preparados.

Los primeros años de docencia son fundamentales para asegurar un profesor motivado, implicado y comprometido con su profesión. Pero esto se está viendo mermado, ya que a los profesores noveles es a los que se les asigna lo que los profesores experimentados rechazan, como puede ser, los centros educativos más complejos, las peores aulas y horarios, etc. pero esto en la sociedad de hoy en día está cambiando debido a Informes donde se refleja que, o se cuidan los primeros años de docencia en los profesores noveles o sino habrá que replantear la función de las escuela en nuestra sociedad.

 

Hoy en día existen programas de inserción profesional para los profesores noveles como alternativa al “aterriza como puedas” una vez entre en un centro educativo por primera vez como docente. Hay que aclarar que estos programas son una propuesta específica para una etapa que es distinta tanto de la formación inicial como de la formación en servicio.

En relación a los resultados de estos programas de inserción (que tiene como finalidad reducir el abandono de la profesión docente en los profesores noveles y la rotación del mismo) decir que: los programas que están bien concebidos e implantados tienen éxito en mejorar la satisfacción en el trabajo, la eficacia y la retención de los docentes noveles.

Estos programas de inserción generalmente tienen 3 niveles de asistencia: preparación, orientación y práctica. Pero algunos, incluyen entre sus actividades, el asesoramiento de los docentes noveles por medio de otros profesores, que pueden ser compañeros o bien “mentores”. Estos mentores son profesores de Universidad, supervisores, directores de escuela, pero muy pocas veces son los compañeros de trabajo; es decir; los otros docentes.

Por lo tanto este mentor ha de ser un profesor permanente, con experiencia docente, con habilidad en la gestión de clase, disciplina, comunicación con los compañeros, con conocimiento del contenido, etc.

La tarea por lo tanto que se le asigna a este mentor es la de asesorar didáctica y personalmente al docente novel. Es por esto que el papel del mentor en los programas de inserción juega un gran papel, ya que es la persona que ayuda y da orientaciones, tanto en el currículum como en la gestión de la clase, al profesor novel.

Pero a pesar de los aspectos positivos que tiene la figura del mentor, no hay que olvidar algunos autores han visto limitaciones o dificultades en su implantación como innovación en los programas de formación del profesorado.

La figura del mentor aparece como un intento de aprovechar y rentabilizar el conocimiento práctico derivado de la experiencia. Y surge una primera dificultad en relación a saber si ese conocimiento tácito, experimental, práctico es enseñable. Además de que la relación mentor-docente novel, se convierta en un ritual de paso, burocrático y aséptico, en el que mentor y novel participen con propósitos diferenciados, pero que no contribuya a una inserción profesional realmente colaborativa y comprometida con el desarrollo de la escuela.

Para el éxito de cualquier programa de inserción es necesario el compromiso de toda la escuela, en apoyar e integrar a los docentes noveles.

Por último comentar que muchos países han ignorado la existencia de este periodo formativo, pero han empezado a preocuparse por él, en el momento que han percibido la gran dificultad por incorporar y mantener en la docencia a los mejores profesores.