Mal de escuela

Realizo este blog para tratar un libro que leí recientemente titulado “Mal de escuela” de Daniel Pennacc. Con este blog tengo el propósito primeramente de recomendarlo, y en segundo lugar, tratar algunos aspectos que me gustaría destacar del libro y que me parecen provechosos para esta asignatura.

El autor trata el tema del mal alumno y como deben actuar ante ello los profesores desde su propia vivencia en ambos papeles intercalando sus recuerdos como educando junto con pensamientos propios sobre los déficits del sistema educativo y reflexiones pedagógicas. Por tanto, intenta abordar este tema desde una perspectiva innovadora, tratando de explicar el porqué de la actitud de estos alumnos y como debe tratarlo un profesor. El mismo autor define esta obra del siguiente modo:

“¿Otro libro sobre la escuela, pues? ¿No parece que ya hay bastantes? ¡No sobre la escuela! Todo el mundo se ocupa de la escuela, eterna querella entre antiguos y  modernos: sus programas, su papel social, sus fines, la escuela de ayer, la de mañana….No, ¡un  libro sobre el zoquete! Sobre el dolor de no comprender y sus daños colaterales.” (pág. 21)

Con este párrafo nos hacemos una idea previa de la obra, se trata de ponernos en la piel de ese típico alumno que no muestra ningún tipo de interés por aprender, el siempre representado sentado al fondo de la clase, el castigado, el matón, el eterno fracasado; llevándolo a otro extremo completamente distinto, el de persona que no sabe que le sucede, que puede cambiar y evolucionar hasta convertirse en todo lo contrario. Esto sólo se puede llevar a cabo con el debido apoyo de un buen profesor; el  que está al cien por cien presente en el aula, el que se preocupa por cada uno de sus alumnos, el que está interesado por el aprendizaje, el que sabe comprender a sus alumnos. Mal de escuela nos invita a una reflexión sobre todo esto, haciendo que cambiemos nuestro punto de vista habitual sobre el tema, hace que comprendamos el  motivo de algunas conductas que nunca nos habíamos planteado que pudiesen tener una causa.

Este podría ser un libro para profesores que se inician en la profesión ya que da una idea previa de lo que hay en las escuelas, de cómo se afronta habitualmente y de lo que realmente se podría hacer.

“En las investigaciones realizadas se observa que los docentes tienden a analizar el ÉXITO o el FRACASO escolar a partir de naturalizar algo absolutamente antinatural como son las diferencias que surgen de la apropiación diferenciada de un capital cultural. Se atribuye esta apropiación desigual una causa natural “no nació para el estudio”  El fracaso escolar se percibe como hereditario.” (Llomovatte, Kaplan, 2005)

En cuanto a  la perspectiva del maestro, primeramente hablar de cómo debe comportarse un profesor en el aula. Comienza hablando sobre que los profesores, al igual que muchos alumnos, experimentan una sensación de monotonía a lo largo de los años, que van perdiendo el interés y por tanto desatendiendo el aula. “No hay nadie más dispuesto a echarte una bronca que un profesor descontento consigo mismo”

En contra de esto esta otro tipo de profesor, el buen profesor, el único que puede salvar a esos malos alumnos de la mecánica en la que están asentados.

“Creo en el papel individual del docente, en su capacidad para enseñar a leer, contar, razonar y disfrutar, en  su capacidad para enseñar la felicidad  intelectual. No hay nada más maravilloso que contemplar a un niño que de repente un día deja de sacar un cero  porque ya sabe entender. Ésa es una felicidad que ya no desaparecerá. Basta un profesor – ¡uno solo!– para salvarnos de nosotros mismos y hacernos olvidar a todos los demás”. (Pennac, Daniel)

Para que un profesor sea útil primeramente debe estar completamente presente en el aula en todo momento, olvidarse de todo lo que le rodea y sumergirse por completo en el aula, “para él la clase existe de inmediato” Con esto decir que el profesor no debe controlar la clase como si de un ejército se tratase si no de un modo colaborativo entre él y los alumnos prestando atención individual a todos y cada uno de ellos, atendiendo a las diferentes necesidades que se presenten.

El autor narra algunos métodos que el utilizaba en el aula. En primer lugar nos presenta una visión alternativa de la memorización dado que se suele decir que no es útil que los alumnos memoricen conceptos o ideas. Penacc propone en sus aulas aprender un texto cada semana, los alumnos lo toman como un juego y aprenden todos los textos con distintas estrategias, incluso aprendiéndolos a leer del revés. Esto conlleva una mayor predisposición hacia la propuesta del docente lo que conlleva que el alumnado vaya desarrollando sus propias estrategias de aprendizaje.

Desde mi punto de vista, resulta interesante la propuesta alternativa sobre el uso de dictados. El profesor nombraba a un alumno cada semana para que preparara un texto elegido por el mismo para ser dictado al resto de la clase utilizándolo posteriormente para otras actividades como sintaxis, verbos, tipos de palabras, etc. Con esto el alumno se hace consciente de sus propios errores, se autocorrige y prepara sus propias tareas lo que hace que esté mucho más implicado en ellas.

También destaca la importancia de crear un clima de “confianza lúdica” dónde los alumnos se divierten aprendiendo, están interesados en ello y no se avergüenzan ante reconocer errores o expresar dudas. Hacia este punto deberían tender todas las aulas, conseguir que los alumnos pierdan el miedo.

Plantea también el “estado de ignorancia”: ¿Cómo puede aprender un profesor a comprender a los alumnos? Debe olvidar todo lo que saben y pensar como si fueran ese alumno que mira a su alrededor y no comprende nada. “¡Lo que faltan son cursos de ignorancia!”  Dice el autor. Pues creo que sería interesante que se enseñaran a los docentes a comprender estos aspectos, no sólo aprender teoría si no aprender a enfrentarnos a las dificultades en el aula, a los distintos tipos de alumnos, a sus distintas necesidades… Sería necesario que todos los docentes supieran como implicarse en el aula, centrándose en las características de cada una y sabiendo adaptarse a ella, diseñando un método para cada alumno y cada grupo.

En conclusión, me parece que es una obra recomendable ya que te hace reflexionar sobre ciertos aspectos de los métodos del sistema educativo en cuanto a cómo tratar a los distintos alumnos en el aula, sobre todo a intentar entender a ese mal alumno. Pienso que esta obra te da una visión alternativa sobre el tema, te pone en un punto de vista en el que nunca te habías visto y que te invita a pararte a pensar tras haber terminado su lectura.

 

Bibliografía y webgrafía

Pennacc, Daniel. “Mal de escuela” 2009, Barcelona (“Chagrin d’école” 2008) trad. Manuel Serrat Crespo. Editorial Mondadori, 256 pp. ISBN: 978-84-397-2129-1

Llomovatte, S., Kaplan, C., Desigualdad educativa. La naturaleza como pretexto. Editorial Novedades Educativas, 2005.

http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/library?a=d&c=arti&d=Jpr4093