Sesión 12/12/2012: Psicopedagogos y profesores ¿Qué relaciones?

En esta sesión, Lourdes Montero nos presentó un tema que no habíamos tratado hasta el momento: las relaciones que existen entre el profesorado y los psicopedagogos.

imagePara adentrarnos en el tema, trabajamos en grupo  varias cuestiones para posteriormente ponerlas en común y ver las distintas posturas y argumentos que ofrecían el resto de grupos.

Antes de citar las preguntas, cabe destacar que la actividad de los asesores psicopedagógicos en el desarrollo del currículum con profesores y centros tiene como punto de partida básico la idea de la COLABORACIÓN, ya que dificilmente vamos a colaborar con aquellas personas que mantenemos un descompromiso o ideas contrarias. Añadir que, la colaboración tiene diferentes niveles, porque no todos los tipos de colaboración son iguales ya que dependen de la profundidad en la que esta se realice, es decir, de la confianza y credibilidad que exista en la relación.

Creo que junto al término de colaboración hay otros implícitos en este , que considero realmente importantes y que me gustaría mencionar, éstos son: DIÁLOGO, CONSENSO y ACTITUD. Con actitud me refiero a la posición que mostramos ante diferentes situaciones, es decir, creo que es importante mostrar una actitud positiva, abierta al diálogo y que nos permita ceder ante opiniones dispares, para que realmente el trabajo colaborativo funcione.  Otro de los términos que aparecieron fue ESCUCHAR, con esto no me refiero simplemente a oír, si no a ESCUCHAR DE FORMA ACTIVA E INTELIGENTE.

Una vez dicho esto, las preguntas que se plantearon fueron las siguientes:

  • ¿Qué piensan futuros/as asesores/as de los profesores de infantil, primaria y secundaria con quienes van a trabajar?
  • ¿Qué piensan profesores/as de asesores y asesoras?

Estas preguntas fueron contestadas en grupo, por lo que las respuestas del grupo al que pertenezco están subidas en el blog de Sailor Moon. Pero aún así, me gustaría comentar la diversidad de opiniones que se dieron en esta sesión. Cabe destacar, que en las respuestas a las dos preguntas que se plantearon hay discrepancias:

Por un lado, hay grupos que piensan que es el profesor el que muestra una actitud "negativa" cara el asesor y que este es como un intruso en el centro educativo. Aunque por otro lado, hay grupos que piensan que esto es al revés y que es el asesor el que con su arrogancia cierra las puertas a la posibilidad de trabajar en equipo y de forma colaborativa.  Desde mi punto de vista, creo que cada profesor/ asesor tendrá una opinión acerca de los profesionales con los que tiene que trabajar día a día, pero creo que hay que tener en cuenta diversos factores que pueden tener que ver con estas relaciones, como pueden ser: el clima de trabajo del centro, la personalidad de los profesionales que lo componen...

Además de estas posturas salieron a la luz dos términos en la puesta en común: la horizontalidad y la jerarquía como dos formas de relación. Los profesores aclaman una relación de horizontalidad, pero sin embargo, ven al asesor como un agente en el centro educativo que se encarga de las "recetas", es decir, los profesores acuden a él exigiendo respuestas, soluciones ante diversas problemáticas por lo que no se está estableciendo una relación horizontal, porque para que esto sea así las respuestas hay que construirlas en colaboración, desde diversos puntos de vista y ofreciendo diferentes posturas. Creo que hay  que ofrecer ayuda al profesorado, pero no solamente hay que limitar nuestra función a ofrecer ayuda.

Otro tema importante que surgió en la puesta en común es que cada institución tienen una historia y que el orientador/ asesor tienen que entenderla y hacerse con ella. La opinión del profesorado pudo verse influida por orientadores previos, es decir, profesionales que formaron parte de la institución anteriormente. Al llegar a una institución nueva el orientador "necesita tiempo" para conocer la estructura del centro, su funcionamiento, las relaciones... por eso es importante tener en cuenta los lugares informales de contacto ya que nos pueden aportar información importante para nuestro trabajo.

Una vez comentadas las cuestiones, Lourdes planteó varios interrogantes relacionados con la colaboración entre ASESORES Y PROFESORES:

¿Una meta inalcanzable?

¿La expresión de un deseo?

¿Una propuesta inútil?

¿Un camino a recorrer?

 

Desde mi punto de vista, consifero que la escuela es mucho más que un edificio o un currículum a llevar a cabo. Es, sobre todo, un conjunto de interacciones y relaciones entre las personas que conforman el ámbito educativo. Creo que la colaboración es vital para conseguir una educación de calidad y de igualdad y que se trata de un camino a recorrer que necesita la implicación de todos los agentes educativos (familia, profesorado, alumnado...) .

La colaboración es una actitud, una capacidad a desarrollar hoy y mañana, un deber de todo profesional, una inexcusable característica del sentido profundo de ser profesor y profesora que no radica en otra cosa que en cooperar con otros para posibilitar aprendizajes (y aprender uno mismo en ese empeño).

Montero, L. (2011)

Por último, la sesión finalizó con el comentario de una serie de errores comunes que puede cometer un asesor a la hora de llevar a cabo su práctica profesional, por lo que hay que tener especial cuidado con:

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 -  Creer que la Comunidad Educativa conoce cómo funciona la orientación. No podemos hacer presuposiciones, si no que tenemos que darnos a conocer ofreciendo confianza y compromiso.

-  Elaborar programas sin la intervención de otros profesores y entregar planes o  programas y no realizar un seguimiento. Si no contamos con la participación del profesorado no lograremos crear un ambiente colaborativo necesario en el centro. Si queremos colaboración tenemos que predicar con el ejemplo.

- Esperar a que demanden nuestra ayuda. No debemos encerrarnos en el despacho y esperar a que nos pidan ayuda, hay que trabajar de una forma proactiva y no reactiva.

Trabajar sin programar atendiendo demandas espontáneas. Para cualquier intervención es necesaria una programación.

Asumir funciones de otros profesionales del centro. El trabajo del asesor debe ser en equipo, pero esto no supone asumir funciones de otros, ya que esto puede ser contraproducente porque el asesor puede colapsarse y desatender sus funciones.

 

 

Bibliografía:

http://www.educacion.gob.es/revista-cee/pdf/n16-montero-mesa.pdf