La problemática del Acoso escolar "Bullying"

                           La problemática del acoso escolar “ Bullying”

image

Lo prometido es deuda. En una de mis entradas esta semana, no se si recordáis, os recomendé un libro que me pareció interesante. Y dicho libro guarda mucha relación con el tema del acoso escolar, ya que en uno de sus capítulos se centra en esta problemática y describe de forma pormenorizada las pautas de actuación más adecuada para intervenir en casos de Bullying.

Inicio esta entrada diciendo que lo prometido es deuda, porque en el último de los archivos que é subido os indique que haría una entrada en el blog profundizando en este tema. A continuación me acerco a este problema describiendo algunas de sus características (extraídas de http://es.wikipedia.org/wiki/Acoso_escolar.

El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar, o por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-14 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.

El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros. Este tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin limitación de edad.

Objetivos y evolución de los casos de acoso escolar:

El objetivo de la práctica del acoso escolar es intimidar, apocar, reducir, someter, aplanar, amedrentar y consumir, emocional e intelectualmente, a la víctima, con vistas a obtener algún resultado favorable para quienes acosan o satisfacer una necesidad imperiosa de dominar, someter, agredir, y destruir a los demás que pueden presentar los acosadores como un patrón predominante de relación social con los demás.

En ocasiones, el niño que desarrolla conductas de hostigamiento hacia otros busca, mediante el método de «ensayo-error», obtener el reconocimiento y la atención de los demás, de los que carece, llegando a aprender un modelo de relación basado en la exclusión y el menosprecio de otros.

Con mucha frecuencia el niño o niña que acosa a otro compañero suele estar rodeado muy rápidamente de una banda o grupo de acosadores que se suman de manera unánime y gregaria al comportamiento de hostigamiento contra la víctima. Ello es debido a la falta de una autoridad exterior (por ejemplo, un profesor, un familiar, etc.) que imponga límites a este tipo de conductas, proyectando el acosador principal una imagen de líder sobre el resto de sus iguales seguidores.

• El agresor: características psicológicas y entorno familiar:

Aunque el acosador escolar no tiene por qué padecer ninguna enfermedad mental o trastorno de la personalidad grave, presenta normalmente algún tipo de psicopatología. Fundamentalmente, presenta ausencia de empatía y algún tipo de distorsión cognitiva.

La carencia de empatía explica su incapacidad para ponerse en el lugar del acosado y ser insensible al sufrimiento de este.

La presencia de distorsiones cognitivas tienen que ver con el hecho de que su interpretación de la realidad suele eludir la evidencia de los hechos y suele comportar una delegación de responsabilidades en otras personas. Así, normalmente responsabiliza de su acción acosadora a la víctima, que le habría molestado o desafiado previamente, con lo que no refleja ningún tipo de remordimiento respecto de su conducta (los datos indican que, aproximadamente, un 70% de los acosadores responden a este perfil).

La psicología actual, por otra parte, identifica en los acosadores escolares la existencia probable de una educación familiar permisiva que les puede haber llevado a no interiorizar suficientemente bien el principio de realidad: los derechos de uno deben armonizarse con los de los demás. La consecuencia es la dificultad para ponerse en el lugar del otro por una carencia de altruismo vinculada a un ego que crece a costa de los demás, meros instrumentos a su servicio, y que tiene un umbral de frustración muy bajo. Algunos autores denominan a este tipo de niño como niño tirano.

El niño mal educado en la familia probablemente reproducirá en la escuela los hábitos adquiridos. Ni respetará, ni empatizará con los profesores, ni con sus compañeros. Sus frustraciones quizá le lleven a elegir un cabeza de turco. A menudo será aquel compañero que le haga patentes sus limitaciones y carencias, o que, simplemente, le parezca vulnerable.

Teniendo en cuenta las característica de este tipo de acoso y después de analizar el caso que vimos en clase. En el cual la chica que sufría acoso, lo sufría en silencio, y llego al punto de quitarse la vida. Creo que como futuros asesores tenemos que reflexionar sobre ello. Ya que en muchos casos como dijeron algunos de mis compañeros en la clase pasada, se suele hacer oídos sordos a este tipo de problemas enmascarándolos tras la frase “Son cosas de niños”. Pero como podemos ver no son simplemente cosas de niños y por eso a continuación cito una serie de medidas de prevención que pueden resultar útiles en estos casos:

Se estima que la intervención simultánea sobre factores individuales, familiares y socioculturales, es la única vía posible de prevención del acoso escolar. La prevención se puede realizar en distintos niveles.

Prevención primaria: responsabilidad de los padres (apuesta por una educación democrática y no autoritaria), de la sociedad en conjunto y de los medios de comunicación (en forma de autorregulación respecto de determinados contenidos).

Prevención secundaria: adopción de medidas concretas sobre la población de riesgo, esto es, los adolescentes (fundamentalmente, promover un cambio de mentalidad respecto a la necesidad de denuncia de los casos de acoso escolar aunque no sean víctimas de ellos), y sobre la población directamente vinculada a esta, el profesorado (en forma de formación en habilidades adecuadas para la prevención y resolución de conflictos escolares).

Prevención terciaria: que serían las medidas de ayuda a los protagonistas de los casos de acoso escolar.

Lo que esta claro es que ante este tipo de problemas no podemos echarnos la piedra unos a otro, y la solución pasa por actuar lo antes posible implicando a todos los miembros de la comunidad educativa de cara a la resolución del conflicto, de este modo se deberían de tener en cuenta los siguiente aspectos:

  • El orientador/asesor se tiene que implicar activamente de cara a la resolución de conflictos de esta índole.
  •  Estos problemas deberían de ser tratados de forma proactiva, trabajando con el grupo clase antes de que aparezca el problema.
  •  Hay que tener presente que en la educación existe un elemento de base que está fallando y que hace que aparezcan este tipo de comportamientos.
  •  Se necesita fortalecer al alumno frente al acoso, a través de técnicas de resistencia a la frustración.
  • Se debería de trabajar desde edades tempranas la educación en valores, la empatía…
  • Hay que colaborar con toda la comunidad educativa de forma proactiva para que este tipo de situaciones no lleguen a producirse…

Referencias: • Piñuel, I. y Oñate, A. (2007). Mobbing escolar: Violencia y acoso psicológico contra los niños. Madrid:CEAC. • Sanmartín, J. (2007). "Violencia y acoso escolar". Mente y Cerebro, 26:12-19. • Piñuel, I. y Oñate, A. (2006) "Test AVE, Acoso y Violencia Escolar, Madrid 2006, TEA Ediciones, ISBN: 84-7174-858-4. • Piñuel, I. y Oñate, A. (2007) Acoso y Violencia Escolar en España: Informe Cisneros X, Madrid, 2007, IIEDDI, ISBN: 978-84-611-4842 • http://es.wikipedia.org/wiki/Acoso_escolar