LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO Y LA ACCIÓN DOCENTE

La formación del profesorado constituye uno de los ejes prioritarios para garantizar la calidad del sistema educativo en sus diferentes niveles. Por un lado, los docentes viven en un clima de incertidumbre ante los constantes cambios metodológicos y organizativos a los que se enfrentan. Por otro lado, los docentes asumen un nuevo rol de mediadores en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Pero, aquí hay que reflexionar sobre el  modelo de ciudadano que queremos potenciar. No se trata sólo de que se fomente en competencias técnicas al alumnado, sino que también es necesaria una apuesta por la construcción social de valores como la autonomía, la responsabilidad o la cooperación a través de los procesos educativos. Esto exige que los docentes adquieran nuevas competencias o que perfeccionen las existentes.

El rol del docente fue variando a lo largo de la historia, ahora ya no son sabios omnipotentes. Ya que, gran parte de la información está ahí disponible, a un solo clic, y es tan grande el volumen de producción científica en las diferentes áreas de  conocimiento que cada vez se hace más inabarcable para el individuo aislado. Hoy en día los docentes juegan un nuevo papel como mediadores en los procesos de enseñanza y aprendizaje, como facilitadores que seleccionan y organizan la información, creando las condiciones necesarias para que los verdaderos protagonistas, los alumnos y alumnas, puedan construir sus propios aprendizajes.

Por ello es conveniente que se reconozcan las limitaciones y que se atrevan a enfrentarlas buscando espacios de formación que les permitan solventarlas para ofrecer una educación más acorde con las necesidades sociales contemporáneas. Y es que, si bien este nuevo rol los enfrenta con sus propias inseguridades, también les abre un nuevo mundo de posibilidades tremendamente dinámico y transformador.

 

Webgrafia:

http://www.aufop.com/aufop/uploaded_files/revistas/1248475003.pdf