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¿qué es lo que causa el malestar de una profesión que fundamentalmente es vocacional?.

En las últimas clases hemos hablado de diferentes aspectos del bienestar y el malestar docente en general. Respecto a esto, creo que es importante interesarnos en: ¿qué es lo que causa el malestar de una profesión que fundamentalmente  es vocacional?.

bienestar y malestar docente

Para  responder a esta pregunta recurrí a un documento del profesor Torre Ramírez en el que relaciona el malestar docente y el síndrome de “burnout” (quemado) como “un proceso de respuesta múltiple a un estrés crónico que se caracteriza por extenuación, una gradual y progresiva despreocupación, así como ausencia de sentimientos emocionales hacia los beneficiarios del trabajo. Por consiguiente, los componentes de cansancio emocional, despersonalización y falta de realización personal son elementos centrales en el constructo.”

El fenómeno del malestar docente es algo que afecta a nivel internacional a una gran cantidad de países haciendo que gran parte de los docentes abandone su profesión por causas asociadas a este aspecto. Son múltiples  las causas de tal fenómeno. Éstas se relacionan con aspectos como: sobrecarga de trabajo, multiplicidad de demandas, ambigüedad y conflictos del papel a desempeñar, insuficiencia de recursos, ratio profesor/alumnos, burocracia, escasa autonomía en la toma de decisiones, indisciplina de los alumnos e interacción con ellos… 

bienestar y malestar docente

Dicho síndrome, afecta a todas las profesiones destacando  en ocupaciones y servicios basados en las relaciones humanas como es el caso de la educación. Como ya mencionamos, algunos síntomas propios del “quemado” son su insatisfacción con el trabajo, negativismo, aburrimiento, falta de preparación, irritabilidad, frecuentes enfermedades, afección de la memoria, cansancio y depresión, etc. interfiriendo en la vida física, intelectual, social, psicoemocional y espiritual del docente.

Como todo, es necesario que esto sea superado y para ello los docentes tienen que llevar a cabo un trabajo personal para poder afrontarlo. Es necesario que  los docentes sean conscientes de la existencia de esta problemática y de que es posible que puedan verse afectados por la misma para que así se pueda incidir en estos aspectos lo más pronto posible y poder recuperar el ansia y el gusto por enseñar que se perdieron tan fácilmente. De esta manera algunas técnicas que se recogen en este artículo serían: la inoculación del estrés, las autoinstrucciones, la solución de problemas mediante autocontrol, la Terapia Racional-Emotiva de Ellis (1962), tratamientos cognitivos combinados con músicoterapia, la modificación atribucional, etc. que les permitan avanzar en su profesión y canalizar este malestar de tal forma que no les afecte tanto.

bienestar y malestar docente

Resulta muy “llamativo” cómo una profesión tan vocacional como es la de un profesor puede llegar a tal extremo. Esto se debe a las circunstancias que rodean actualmente a la profesión. Hoy en día la sociedad ya no era la de hace unos años atrás. Actualmente todo el mundo tiene acceso a una gran cantidad de información y formación lo que le permite opinar y actuar al respecto, es decir, hace unos años la gente no estaba tan preparada como lo está ahora por lo que, desde mi punto de vista, la figura del profesor estaba más idealizada hace unos años como una persona sabia y con capacidad de enseñar. En los tiempos que corren, ésta idea se fue deteriorando ya que según muchos “cualquiera puede enseñar” y por lo tanto hacen creer a las personas que la tarea del docente sólo se reduce a la mera transmisión de conocimientos que vienen planteados en un libro sin ver lo que implica para los profesores su propio trabajo. Esto causa una gran presión sobre el profesorado ya que no sólo tienen que desempeñar su trabajo sino que además tienen que dar explicaciones a los demás (padres,alumnos…) de lo que hacen, porqué lo hacen y cómo cuando esto no pasa en ninguna profesión. A nadie se le ocurriría preguntar a un médico porque hace las cosas así y no de otra manera.

Éstas son las circunstancias, entre muchas otras, que llevan a los profesores a sufrir síndromes como el que describimos anteriormente.

Es necesario que la sociedad, a través de diferentes iniciativas, cambie el chip que tienen en relación a la educación y al colectivo docente, lo que se convierte en una tarea bastante difícil puesto que esta idea ya está muy arraigada y, como se deje asentar más será casi imposible de volver a una concepción realista de la profesión. Es preciso que se tome el ejemplo de países como Finlandia en el cual la función del profesor es respetada debido a la consideración de la educación en el propio país. Para ello, hay que empezar considerando el papel de la educación en el nuestro y luego ver qué y quienes son los que la hacen posible y a partir de ahí replantearnos la situación en la que nos encontramos. 

           

“Los docentes están en el centro del proceso educativo. Cuanto mayor es la importancia que se le otorga a la educación en su conjunto- sea para la transmisión cultural, para la cohesión y la justicia social o para el desarrollo de los recursos humanos, tan críticos en las economías modernas, basados en la tecnología-mayor es la responsabilidad que se le ha de conceder a los responsables de esa educación.” (OCDE, 1989)


http://books.google.es/booksid=WN2NQAk7GwC&pg=PA22&lpg=PA22&dq=david+hargreaves+profesorado&source=bl&ots=RGtdeFvZN&sig=rrWUWOVgml6nY8YeBBsnkB3YEF0&hl=es&sa=X&ei=nd3ZUK7cDLK10QW9toHoDQ&ved=0CEoQ6AEwBQ#v=onepage&q&f=false