Resiliencia y Educación

                        

Teniendo en cuenta la temática de las últimas clases sobre el malestar y el bienestar docente y continuando lo comentado en la entrada que realicé hace unos días sobre el síndrome de “burnout” creo que es importante mencionar qué es la resiliencia, en qué consiste y cómo lo podemos relacionar con la profesión docente y la educación.

De esta manera, buscando información en diferentes lugares en la web podemos definir la resiliencia como “la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo”, es decir, es la capacidad de las personas de  adaptarse ante las situaciones difíciles de la vida y poder salir adelante.

resiliencia  

Ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades, implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar para poderse enfrentar a las dificultades del día a día.

Se pueden destacar tres características básicas en las personas resilientes:

  • Saber aceptar la realidad tal y como es.
  • Tener una profunda creencia en que la vida tiene sentido.
  • Tener capacidad para mejorar.

La forma de pensar de las personas resilientes se caracteriza por ser realista, exacta y flexible. Cometen menos errores de pensamiento e interpretan la realidad de un modo más exacto que las personas menos resilientes.

Las personas resilientes  son las que a pesar de estar insertas en una situación de adversidad tienen la capacidad  de utilizar aquellos factores protectores para sobreponerse a la misma, crecer y desarrollarse adecuadamente, llegando a madurar como personas competentes, pese a los pronósticos desfavorables.

 La resiliencia no debe considerarse como una capacidad estática,  sinó que dinámica ya que puede variar a través del tiempo y las circunstancias.

 

En la actualidad todo docente y estudiante debe de desarrollar la resiliencia para poder enfrentarse a todos los problemas que se les pueden presentar en su vida diaria.  

 “El proceso para adquirir resiliencia es de hecho el proceso de la vida, dado que toda persona requiere  superar episodios adversos de estrés, trauma y rupturas en el proceso de vivir, sin quedar marcado de por vida y ser feliz. Y de esta forma resulta coincidente con la Pedagogía al reconocerse que ésta es la ciencia que enseña a vivir bien la vida, aceptando el sufrimiento que conlleva”.

Teniendo en cuenta lo explicado sobre la resiliencia podemos decir que, dadas las circunstancias que vivimos actualmente en el mundo educativo, es muy importante desarrollar esta capacidad tanto en los profesionales educativos como en los propio alumnos para que sean capaces de enfrentarse a los acontecimientos difíciles de la vida de una forma eficaz.

Desde el punto de vista de los profesionales, teniendo en cuenta la presión y estrés  al que están constantemente sometidos, es importante desarrollar dicha capacidad puesto que cada vez más son los docentes que por no saber resolver sus problemas atajan por el camino más fácil y corto teniendo importantes resultados negativos tanto en su desarrollo personal y profesional como en la educación de sus alumnos. Para ello, es necesario que se programen dinámicas de formación que ayuden a poder desarrollar dicha capacidad.

resiliencia

Existen una serie de pilares educativos de la resiliencia que considero importantes mencionar para poder desarrollar dicha capacidad. Estos son:

 

  • Enriquecer los vínculos. Implica fortalecer los vínculos positivos.
  • Fijar límites claros y firmes. Establecer con claridad las expectativas que  tenemos, asumir las consecuencias de nuestros actos y ayudarnos a vivir en congruencia y unidad de vida.
  • Aprender habilidades para la vida. Como la cooperación, resolución de  conflictos, estrategias de resistencia y asertividad, habilidades de comunicación, competencias para la resolución de problemas y adoptar decisiones asumiendo la responsabilidad y un manejo sano del estrés.
  • Brindar afecto y apoyo, es decir, proporcionar y encontrar un respaldo y aliento  incondicionales ya que para superar la adversidad se requiere la presencia del afecto y de la ternura. Este afecto no necesariamente se refiere al de la familia, puede ser que lo brinden los docentes, vecinos, amigos, hasta las mascotas pueden ser un buen asidero para la construcción de la resiliencia.
  • Establecer y transmitir expectativas elevadas para poder visionarlas en un futuro y así hacerlas más reales y motivadoras.
  •  Brindar oportunidades  de participación significativa, es decir, aportar a las personas responsabilidad para resolver problemas, tomar decisiones, planificar metas, etc. Dar elementos que permitan hacernos sentir parte de algo.

 

De forma general estos son los aspectos más importantes a tener en cuenta dentro de lo que es la resiliencia.

De todas formas, hay que tener claro que todo se reduce básicamente a “aprender a vivir con conocimiento de causa y lograr el mayor gobierno de la propia vida, para  afrontar los problemas externos para realizar y resistir lo que cada persona se propone como fin”. No hay resiliencia si no hay un  “quiero vivir mejor”, “quiero ser una mejor persona”. Todo partirá de nosotros mismos y nuestra capacidad de querer mejorar.

 

 Aquí os dejo un video sobre la resiliencia que está muy bien, seguro que os resuelve las dudas:

 

 

 

 

http://www.educarenpobreza.cl/UserFiles/P0001/Image/gestion_portada/documentos/CD-50%20Doc.%20resiliencia%20y%20educaci%C3%B3n%20escolar%20(ficha%2025).pdf 

http://www.ciberdocencia.gob.pe/archivos/la_resiliencia_luis_rimari_barrientos.pdf 

http://motivacion.about.com/od/psicologia_positiva/a/Que-Es-La-Resiliencia.htm