La escuela: ni empresa, ni negocio.

Este texto (http://www.theeconomyjournal.com/es/notices/2012/12/-la-escuela-no-es-una-empresa-ni-la-educacion-un-negocio-66615.php) critica la actual situación de la escuela en España, ya que está mas cerca de ser una empresa o negocio que lo que realmente es, la escuela.

El artículo 26 de la Declaración de los Derechos Humanos, expone que la educación es un derecho que tienen todas las personas. También se cita en esta declaración que la educación debe ser gratuita (al menos en la instrucción elemental y fundamental, que será obligatoria); el acceso a los estudios superiores será igual para todas las personas; la educación debe desarrollar la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades.

Según un informe reciente de la Fundación Ideas, algo tan esencial como la igualdad de oportunidades ha retrocedido en España a niveles de hace décadas. 

De hecho, España es el páis con mayor tasa de abandono escolar, que está relacionado con la cuentia del gasto social en España y la desigualdad de ingresos entre ciudadanos más ricos y más pobres.

Me llamó la atención  esta noticia, ya que en los últimos meses, se está tratando a la escuela como un negocio que no proporciona bastantes beneficios, y en la que no importan los conocimientos de los  “trabajadores” (alumnos) sino simplemente la visión que dé de “buena” empresa a los organismos internacionales o a los gobiernos.

La verdad es que, como dice el autor, parece que el mundo de los políticos es otro completamente distinto, donde no hay pobreza, no encuentran gente desahuciada o sin los recursos necesarios para vivir el día a día. Deberíamos explotarles esa burbuja en la que todos viven contentos, gastando el dinero que obtienen por su “trabajo…” y que observasen la verdadera realidad que está afectando a España.

Valores como la igualdad, justicia, solidaridad… se están apagando en nuestra sociedad, consiguiendo personas que sólo piensan en si mismas, en obtener más poder y más dinero y sin pensar en las repercusiones sociales o afectivas que pueden desarrollar en las demás (todos éstos rasgos de un psicopata).

¿Qué os parece a vosotros estos cambios sociales que están sucediendo en los últimos meses en nuestro país? ¿Qué deberíamos hacer?