Bienestar y Malestar docente

BIENESTAR Y MALESTAR DOCENTE

  bienestar

Para hablar de este tema me gustaría mencionar el siguiente artículo de José M. Esteve, catedrático de la Universidad de Málaga.

Como todas las profesiones, la profesión docente tiene unos aspectos positivos y otros negativos. Sin embargo, la sociedad solamente resalta las ventajas de esta profesión, cosa que provoca que se idealice esta profesión y, por eso muchas veces, se critique a los docentes, cuando con otras profesiones no ocurriría tan frecuentemente.

Todos nos empeñamos en ver los aspectos positivos como el sueldo de los docentes, las vacaciones, las horas de trabajo semanales…. Sin embargo poco nos preocupamos por mirar los aspectos negativos.

Estos también existen, la profesión docente, trabaja con personas y las repercusiones que pueden tener los trabajos de este tipo en los profesionales que a ellos se dedican son de carácter psicológico, como pueden ser el  “síndrome del docente quemado” .

En esta línea de los aspectos negativos, encontramos la falta de valoración, por parte de la sociedad hacia los docentes, se da por supuesto  que su trabajo es fácil y que lo realizan en  muy buenas condiciones. Esto provoca que el docente se sienta mal, lo que influye notablemente en su trabajo, puesto que reduce la motivación del profesor a la hora de impartir y planificar sus clases, cosa que hará que la motivación de los alumnos también baje lo que conllevará a un fracaso del sistema educativo.

De otra forma también podemos decir que, como dije antes, al tratarse estos de problemas fundamentalmente psicológicos y de carácter “no físico” del profesional sean también más difíciles de darle solución. Y más todavía se sucede en el contexto de una sociedad, que en numerosas ocasiones, piensa que estas enfermedades del docente no son reales, sino que son creadas por el mismo para poder “disfrutar” de una baja laboral.

Cierto es también, que esta minusvaloración de la profesión docente, en mi opinión, viene dada por  la propia estima de los docentes acerca de su profesión. Es decir si nosotros mismos no apreciamos nuestra profesión nadie la va apreciar. Esto creo que es debido a que de un tiempo a esta parte la profesión docente se convirtió en una manera fácil y cómoda de conseguir un  trabajo estable para cualquier titulado universitario, independientemente de la formación pedagógica y vocación que este tuviese.