Las maravillas didácticas de los simuladores.

Una de las principales quejas que tenemos los estudiantes, es la falta de relación de las materias con su sentido en la vida contidiana. Esto genera una disminución de la motivación para aprender.

Tras haber investigado sobre el Modelo Virtual de Roger Schank, he podido encontrar una posible solución a este desajuste que, en ocasiones, puede crear problemas de motivación en el alumnado.

Schank propone el uso de simuladores, con los cuales se pretende ''aprender haciendo''. Es decir, integrar el aprendizaje mediante la práctica.

Con los simuladores los alumnos logran interactuar con una copia de la realidad en un entorno virtual, donde el error es individual y subsanable, por tanto, no será propenso al refuerzo negativo del grupo y podrá ser utilizado de forma positiva para construir la solución a ese error. Esto nos ayuda a estar preparados para utilizar este conocimiento en el mundo real.

Para arrojar luz sobre esta explicación adjunto un vídeo sobre un simulador de conducción:

Personalmente creo que en ciertas situaciones como, por ejemplo, los simuladores para aprender a invertir en bolsa ( http://www.elsimuladordebolsa.com/ ) son realmente últiles para experimentar en un entorno donde los errores no van a hacer que pierdas mucho dinero (tratando el ejemplo de la bolsa), por tanto, creamos la experiencia de haber perdido y ganado sin riesgo. 

Sin embargo, me surge una pregunta tras tratar este tema: ¿Cómo utilizaríamos este recurso en materias como, por ejemplo, historia?

Comentarios

  • Adriana

    Hay simuladores de la vida en diferentes epocas de la historia. Juegos que te situan por ejemplo en el antiguo Egipto, en donde tienes que resolver cuesitiones de la vida cotidiana con los recursos de momento y donde aparece información en relaciona conceptos históricos del periodo. Son juegos de pago, y su diseño gráfico es excelente.