Los nuevos retos de la tecnología educativa. La Nomofobia.

 

 

En este capítulo trataré de mostraros la parte más “negra” de la tecnología. Es aquella que tiene que ver con un uso inadecuado de la misma en sus diferentes manifestaciones. En concreto, me centraré en la tecnología móvil. Esta se encuentra inmersa en constante apogeo y desarrollo. Esa que todos tenemos “al alcance del bolsillo”.

                Sería en 1983 cuando el mundo vio llegar al  Dynatac 8000x de Motorola, el primer teléfono móvil del mundo. Pesaban 800 gramos y sus medidas eran de 33 por 4,5 por 8,9 centímetros. Casi nada.

                Aquí os dejo una reseña gráfica de Martín Cooper, aclamado como padre del móvil y su Dynatac 8000x.

                               Martín Cooper y el Dynatac 8000x

                Estoy seguro de que a más de uno que vea esta imagen se le escapará una risilla burlesca. Totalmente comprensible: se estima que una persona puede llegar a tener alrededor de unos ¡¡¡35!!! móviles a lo largo de su vida por lo que el ritmo de renovación de terminal es apabullante.

                 Si tuviéramos que hacer un ranking con los 10 avances más importantes de los últimos 25 años, nuestro fiel amigo se haría notar en muy estimable posición. Y es que sin duda, el teléfono móvil se ha colado en nuestras vidas cambiando de forma y color de manera vertiginosa y permitiéndonos comunicar a golpe de tecla con quien más nos plazca y en cualquier parte del planeta.

Pero no todo son halagos para este familiar y apreciado objeto. Entre las últimas noticias acerca del uso del teléfono móvil, van apareciendo palabras como ansiedad o miedo irracional. Es la denominada “nomofobia” (abreviatura de la expresión inglesa no-mobile-phone-phobia) , una enfermedad que ya afecta a cerca del 8% de los universitarios según un estudio llevado a cabo en 2011 por la Universidad de Granada y encabezado por la profesora y directora del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamieento psicológico de la UGR Francisca López Torrecillas.

Aunque la nomofobia todavía no está incluída en la CIE (Clasificación Internacional de Enfermedades), se tiende a hablar de ella como una más.

En cuanto a los síntomas que pueden estar relacionados con este nuevo fenómeno destacan los siguientes:

-Miedo irracional a salir a la calle sin el teléfono móvil. (El más frecuente)

-Evitar lugares en los que no haya cobertura. Por ejemplo, cualquier bar construído con piedra antiguo como los muchos que sitan en nuestra bonita ciudad.

-Necesidad de estar localizable las 24 horas del día.

-Observar continuamente el teléfono, aún cuando se está en lugares “inadecuados” para ello como por ejemplo el cine.

Todo esto, debe ser gestionado sin duda por la pedagogía y su objeto de estudio, la educación. Se abre pues aquí un excelso debate en el que el pedagogo y la pedagoga deben de estar presentes… ¿Cómo gestionar la tecnología para un uso racional de la misma?    

     Nuestro deber no es otro que creer firmemente en la educación como herramienta para responder a dicha pregunta. Creo pues que la educación en general y la tecnología educativa en concreto deben de ser el soporte base o, si lo preferís y a modo de reminiscencia conceptual, la “placa base” de la misma.

De este modo, la labor del pedagogo deberá consistir en la prevención, diagnóstico e intervención mediante el uso de sus plenas facultades y competencias.

Por todos estos motivos y muchos otros más hemos llegado hasta aquí. Es deber moral continuar.

 

 

Comentarios

  • Sergio Rodriguez Diaz

    Moi interesante Martín. É un tema sobre o que non tiña nin idea!

  • Sara Cancelo Pereiro

    Anonadada!!!no sabía que esas sensaciones raras que siento cuando creo que he perdido mi móvil tenían una base tan orgánica. Es sorprendente como creamos dependencias tan extremas, como que lleven a casos en los que la gente cambie sus hábitos por la dependencia a un aparato. Creo que no conozco casos tan extremos, pero todos sabemos que algunas de esas cosas suceden a nuestro alrededor.

    En mi opinión debe formarse críticamente, ya que el móvil es un aparato que nos aporta muchísimos beneficios en nuestro día a día (ya no sociales ni relacionales, sino el simple hecho de sentirse seguro al poder contactar con otras personas si algo pasara o la capacidad de convocatoria ante ciertas situaciones) pero que estos son mínimos en relación a los problemas que nos puede ocasionar. Crear posturas críticas debería ser la base para que esto se reduzca. 

  • Nerea Bastón Martínez

    ¡Qué pasada Martín! Lo cierto es que yo presento algunos de estos síntomas, aunque si que es cierto que muchos de los que los padecemos ni siquiera somos conscientes de la situación ni de lo que supone. Pero si que es cierto que cada vez que entramos en un sitio vemos si tiene cobertura o no y estamos pendientes del movil para todo, aunque tan solo sea encender la pantalla o observar NADA en absoluto solo encender la pantalla y listo, si que es cierto que a veces da un poco de miedo pero lo bueno estaría en tratar de controlar un poco más la situación y no ser tan dependientes del teléfono. 

  • Álvaro Conde Debén

    Pareceme moi boa a entrada Martín, sinceramente descoñecía a maioría dos aspectos que comentas neste documento. 

    Concordo cos comentarios anteriores, penso que a maioría da sociedade xuvenil actual pode estar afectada por esta enfermidade, xa que no meu caso, tamén denoto algúns destes sintomas.

    Por todo isto, concordo na túa opinión en canto a nosa función de prevención, diagnóstico e intervención neste tipo de casos que poda por en perigo a saúde das persoas.

    Noraboa pola entrada.

  • Yurena Fernandez

    Qué grande Martín! La verdad es que es totalmente cierto, la gente cada vez teme más a salir sin sus teléfonos móviles, y a veces es por motivos racionales, pero otras veces es la necesidad de estar conectado las 24horas, y de ir contando a través de internet lo que te sucede en todo momento, algo que me parece irracional. Esperemos poder solucionarlo algún día jajaja

  • Martín Fernández Pérez

    Alégrome de que gustase, graciñas!

  • Adrian Bernardez Pintos

    Da medo este artículo Martín! Penso que cada día estará máis presente no nos día a día, e non quero pensar nos novos nativos tecnolóxicos! Cantas veces escoitamos iso de ''levo 3 días sen conectarme o facebook'', como se fora unha locura....desconectiiing!

  • Martín Fernández Pérez

    jajajaja. Mera quimera Pintos! Desconecting people, xa sabedes. Ao monte todos!
    Graciñas pola lectura e o aporte.