melestar docente

En esta entrada me gustaría tratar el malestar docente que actualemente afecta a un gran número de profesores y profesoras de nuestro sistema educativo. Este ha sido un tema comentado durante las sesiones de la materia y pretendeo realizar un bereve resumen que ayude a clarificar el concepto de malestar docente.

En primer lugar, creo conveniente hablar sobre el síndrome de "burn-out" o  también conocido como el síndrome de "estar quemado". Se trata de un estrés interpersonal crónico en el ejercicio laboral.  Éste puede configurarse a través de tres grandes dimensiones: agotamiento (referido a las sensaciones de sobresfuerzo físico y cansancio emocional como consecuencia de las continuas interacciones que los trabajadores deben mantener entre ellos, así como con los clientes); despersonalización (que supone el desarrollo de sentimientos, actitudes y respuestas negativas y distantes hacia compañeros de trabajo, superiores, clientes, etc.); y baja realización (que conlleva la pérdida de confianza en la realización personal y la presencia de un negativo autoconcepto como resultado de situaciones problemáticas en el ámbito laboral). En este sentido, los profesionales más afectados, aunque no los únicos, son los que trabajan en profesiones de ayuda, siendo especialmente vulnerables los ámbitos sanitarios y educativos.

El estrés, la ansiedad y la depresión ocupan los primeros puestos en la lista enfermedades que causan baja laboral entre los docentes.

Por otra parte, son varias las causas que originan el estrés entre los docentes y, de paso, abren el camino sin retorno hacia el efecto “burnout”. Los doctores Maslach y J. Jackson destacan:

  •  La falta y premura de tiempo para terminar el trabajo relacionado con las clases (preparación de las mismas, corrección de exámenes, programación de actividades, etc.),
  •  Las altas ratios que padecen las clases
  •  La falta de disciplina por parte de los alumnos, con reiteradas faltas de respeto hacia los profesores.
  •  La mala organización que padecen algunos centros.
  •  La excesiva burocracia a la que se ven sometidos los docentes por parte de la Administración.
  •  Las respuestas y soluciones ineficaces dadas en el entorno educativo.
  •  El excesivo número de horas lectivas que soportan algunos profesionales a lo largo de la jornada escolar.
  •  La falta de apoyo.
  •  La baja consideración social que actualmente la profesión de la enseñanza.

 Algunas de las consecuencias del desgaste profesional de los docentes son las que aparecen a continuación:

  •  Consecuencias psicosomáticas: fatiga, dolores de cabeza, trastornos del sueño, trastornos gastrointestinales, hipertensión, dolores musculares y desórdenes menstruales.
  •  Manifestaciones emocionales: el distanciamiento afectivo, la impaciencia y la irritabilidad, los recelos de llegar a convertirse en una persona poco estimada y que pueden degenerar en desconfianza y actitudes defensivas.
  •  Consecuencias conductuales: absentismo laboral, aumento de la conducta violenta y de los comportamientos de alto riesgo (juegos de azar peligrosos, conductas suicidas, abuso de fármacos y alcohol), conflictos familiares y matrimoniales.
  •  La actitud defensiva se manifiesta en la incapacidad de estos individuos para aceptar sus sentimientos. La negación de sus emociones es un mecanismo con el que el sujeto trata de defenderse contra una realidad que le es desagradable.

     Las dimensiones que contribuyen a delimitar dicho síndrome son:

  •  El cansancio emocional (CE): Se caracteriza por la pérdida progresiva de energía, el desgaste, el agotamiento, la fatiga, etc.
  •  La despersonalización (DP): Se deriva del "tedioso e insistente contacto diario con la fuente del conflicto, unido al esfuerzo desarrollado para vencerlo, sin recibir recompensa alguna. Todo esto desarrolla un sentimiento de distanciamiento o despersonalización con respecto a los alumnos por el que poco les importa ya que aprendan o no, que estén interesados o no".
  • Se manifiesta por irritabilidad, actitudes negativas y respuestas frías e impersonales hacia las personas, en este caso, hacia compañeros, alumnado…
  •  La falta de realización personal (RP): con respuestas negativas hacia sí mismo y el trabajo. En el ambiente laboral, cuando la Administración, el equipo directivo, la Inspección, etc. no favorecen el necesario ajuste entre los docentes y los objetivos a conseguir, aparecen aspectos tales como falta de energías, descenso en el interés por los alumnos, percepción de éstos como frustrantes y desmotivados, alto absentismo y deseo de abandonar la profesión. Como consecuencia de este proceso se produce un descenso de la calidad de la enseñanza, que no es más que la expresión de una pérdida de ilusiones. Este panorama difícilmente puede remitir por sí sólo si no se introducen cambios en el contexto laboral.

 

Fuente: http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=55925

           http://www.eumed.net/rev/ced/02/cam6.htm