Docente del siglo XXI

  Vivimos en la sociedad del conocimiento y del cambio y, por tanto, la escuela debe representar la realidad actual. Para conseguir este gran reto, se deben modificar muchos factores que hoy en día persisten en las instituciones educativas.

  Cabe decir que existen algunos factores determinantes en este tipo de instituciones como, por ejemplo, el liderazgo de dirección, el clima escolar, el papel fundamental del profesorado...

que son claves a la hora de contribuir a generar un clima sostenido de impulso a la innovación y al cambio, inculcando valores democráticos y espíritu crítico en el alumnado.

  Con ello, cabe destacar el importante papel que presenta la dirección en los centros educativos que debe ser capaz de motivar y animar a los profesores y profesoras a que se desarrollen profesionalmente a través de una estimulación intelectual que proporciones recursos, medios económicos y formación del profesorado que les ayude a mantener al día sus competencias docentes.

  En definitiva, lo que se pretende es que los centros educativos consigan, a través de un cambio metodológico, hacer realidad la demanda educativa que se viene dando en la sociedad.

 Centrándonos en el contenido de la asignatura, me gustaría adentrarme en el significado que tiene el papel del profesorado en las escuelas de hoy en día. Para ello, se muestra a continuación las principales diferencias, según Fernández Muñoz, de las características entre el docente clásico al docente del siglo XXI.

 

DOCENTE CLÁSICO:

  • El profesor/a como instructor/a.
  • Se pone énfasis en la enseñanza.
  • Profesor aislado.
  • Suele aplicar los recursos sin diseñarlos.
  • Didáctica basada en la exposición y con carácter unidireccional.
  • Solo la verdad y el acierto proporcionan aprendizaje.
  • Restringe la autonomía del alumnado.
  • El uso de las nuevas tecnologías están al margen de la programación.

 

DOCENTE DEL SIGLO XXI:

  • El profesor/a como mediador/a.
  • Se pone énfasis en el aprendizaje.
  • El profesor/a colabora con el equipo docente.
  • Diseña y gestiona sus propios recursos.
  • Didáctica basada en la investigación con carácter bidireccional.
  • Utiliza el error como fuente de aprendizaje.
  • Fomenta la autonomía del alumnado.
  • El uso de las nuevas tecnologías está integrado en el currículo. El profesor/a tiene competencias básicas en TICs.

 

Para poder hacer realidad este nuevo papel del profesorado, será necesario desarrollar políticas educativas que incentiven la formación de los docentes para que puedan mantener sus competencias actualizadas y responder así a las demandas de la sociedad. Esta formación no debe estar únicamente centrada en contenidos actuales ( como es el caso de las TICs), sino que debe pretender una renovación pedagógica en los métodos de enseñanza, consiguiendo una transformación en el modelo educativo.

Sin embargo, aunque la formación sea un pilar fundamental que motiva el cambio, estas medidas no podrán surgir efecto si no se elabora una legislación que promueva este modelo de forma real.

 

 Fuente: Fernández Muñoz, R.:“Competencias profesionales del docente en la sociedad del siglo XXI”