La magia de la tecnología

Esta última semana he podido ver en el famoso canal de YouTube la emotiva reacción de un niño sordo al escuchar por primera vez la voz de su madre (

y otros vídeos similares que he encontrado:
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. Esto me lleva a preguntarme qué sería de muchas personas sin la tecnología, y cuántas vidas ha salvado. En mi primera entrada, he realizado una crítica al empleo de la tecnología de manera masiva y al problema de confundir fines con medios, pero debemos tener en cuenta que con fines claramente marcados la tecnología puede llegar a salvar vidas (que no es poco). En la interactiva en la que realizamos una regresión por nuestro pasado tecnológico, yo misma pude recordar que nací por ventosa, o sea que puede ser que sin este raro instrumento yo no estaría aquí. ¿Podría decirse que le debo mi vida a la tecnología (aunque suene un poco fuerte)?. Además de estos vídeos relacionados con la sordera, hemos podido ver a lo largo de los años numerosos logros de mano de la tecnología médica, desde siameses separados hasta rostros reconfigurados, pasando por devolver el sentido de la vista, tacto, oído... o mismo volver a caminar.

La tecnología y los nuevos avances no sólo están presentes en los hospitales a la hora de realizar cualquier tipo de intervención milagrosa, sino que en las propias aulas podemos intervenir en dar un poco más de vida y de contacto con la realidad a esos pequeños que, desgraciadamente, no cuentan con las mismas facilidades que el resto. Después de navegar un poco por la red he encontrado un artículo (http://www.educacion-especial.com/noticias-discapacidad/potenciando-la-comunicacion-y-el-lenguaje-gracias-a-la-tecnologia) que trata la inclusión de la tecnología en las aulas a la hora de ayudar a niños con autismo de diferentes grados. Como bien sabemos, una problemática que afecta a estos niños es su dificultad para comunicarse y el empleo de pictogramas es una gran ayuda para ellos, pero dependemos de cuadernos, carpetas... y muchas veces nos vemos limitados en su gestión; o como expresa el artículo, podemos llegar a ser "víctimas del éxito", es decir, a medida que el niño aumenta su nivel de comunicación necesitaremos más tableros, cuadernos, pictogramas... con los cuales la mayoría de las veces no contamos. En este ámbito, las tecnologías comienzan a hacer acto de presencia con numerosos programas adaptados para que niños con autismo verbal y no verbal dispongan de un instrumento que les facilite su comunicación y aprendizaje, tanto en las aulas como fuera de ellas. Algunos programas que menciona el artículo son E-Mintza o Piktoplus, este último trae sus propios pictogramas en 3D integrados y además podemos crear personajes personalizados a modo de avatar, cosa que a los niños les gusta mucho, también puede usar todo tipo de pictogramas y fotografías que pueden servir de ayuda en su comunicación. Uno más en clase

Como es obvio, es importante que exista una alfabetización del profesorado en este tipo de tecnologías que pueden ayudar a "dar un poco más de vida" en las aulas a muchos niños con problemáticas diversas, pero también es necesario que sepamos ver más allá de la tecnología, ya que en el ámbito educativo por sí sola no es milagrosa. Debemos saber encauzarla e integrarla correctamente en la vida diaria para que surta el efecto que realmente queremos y no crear una dependencia, o incluso un rechazo hacia la misma. Pienso que no debemos olvidar, como digo siempre, que es una herramienta, un medio, un apoyo, no un fin.

Esta reflexión me lleva a preguntarme: en ocasiones, ¿se podría decir que le debemos la vida a la tecnología?, ¿son más los 'pros' o los 'contras' de ésta en las aulas?, ¿puede llegar a crear dependencia en personas con dificultades, o al contrario, ayuda a que sean más independientes?....