Comunidades Virtuales

Entendemos que existe “comunidad” siempre que exista comunicación. Si la información se comparte, entonces, se da comunidad. Por lo tanto, la comunidad virtual es una reunión de individuos que mantiene interacciones de diversos tipos fuera de un espacio físico.

Se crea una comunidad virtual de participantes que interaccionan entre sí, pero fuera de un contexto físico.

En los años cuarenta este método se utilizaba por medio del servicio postal. Actualmente, el uso de las nuevas tecnologías permite un uso mucho más acelerado y eficaz del mismo, ya que gracias a internet podemos comunicarnos al instante con otras personas.

El ámbito empresarial fue uno de los primeros donde se le sacó partido al concepto de comunidad virtual, puesto que permitía crear relaciones de trabajo entre los trabajadores de las multinacionales con la finalidad de tomar decisiones de dirección.

Actualmente, la ventaja de impersonalidad que aportaba antiguamente el concepto de comunidad virtual ha sido sustituida debido a la inmediatez de las nuevas tecnologías.

A día de hoy, en el interior de las comunidades virtuales, es más sencillo el mantener relaciones de desarrollo personal, afectivas, etc. y con el objeto de ser puramente lúdicas, sociales o de entretenimiento.

Las herramientas tecnológicas que se usan para crear comunidades virtuales son de fácil manejo, pero, por el contrario, la organización interna de las comunidades es muy compleja.

Las características de una comunidad virtual son las siguientes:

- Accesibilidad: entendida no como “disponibilidad tecnológica”, si no como “posibilidades de comunicación”. Lo primero hace referencia a que, en estos momento practicamente todo el mundo cuenta con un ordenador en casa, por ejemplo, o con una televisión. Pero no es a eso a lo que me refiero cuando hablo de accesibilidad, si no a utilizarlo como vía de comunicación con otras personas, de socialización. Como bien hablamos en algunas clases de la materia, a pasar de ser meros consumidores de información a ser productores de la misma.

- Cultura de participación: cuya principal consecuencia es la búsqueda de la diversidad como motor de conocimiento.

- Capacitación en habilidades: entendido como la habilidad para aprovechar la información disponible, más allá de la captación de la misma.

- Consecución de objetivos: es una característica central de las comunidades, la que precisamente le da sentido.

Ejemplos de comunidades virtuales son los chats, foros de discusión, redes sociales, grupos de noticias, grupos de correo electrónico, o este mismo blog.

Toda comunidad virtual ha de apoyarse en una buena comunicación entre sus miembros y el deseo de estos por mantener la relación, sino no podrá desarrollarse adecuadamente.

Pero, ¿qué retos nos plantean las comunidades virtuales? Pues en primer lugar, lograr la alfabetización tecnológica comunitaria en el sentido de lograr el acceso a estos nuevos entornos por medio del diseño accesible de los nuevos escenarios educativos en el que los alumnos se van a desenvolver. Para ello es imprescindible la construcción de entornos virtuales que capaciten a los estudiantes no solo tecnológicamente, sino educativamente para que le saquen el máximo rendimiento posible.

Para los profesionales de la educación, la creación de una comunidad virtual es una de las herramientas más poderosas con las que cuenta. Puede crear sensación de pertenencia entre sus miembros, estimular los objetivos iniciales, al enlazarlos a otros secundarios de carácter más social o personal y ofrecer alternativas respecto a capacitaciones más tradicionales y más limitadoras, como el uso de recursos memorísticos frente a habilidades tecnológicas. Aun así, cabe destacar, como bien dije en entradas anteriores, que hay profesores que no aprovechan esta herramienta, negándose a utilizar las nuevas tecnologías en las aulas, o no dándoles un uso adecuado.

En las comunidades virtuales, el profesor debe actuar como moderador y sus principales tareas serían la identificación de los temas relevantes, la creación de relaciones entre los miembros de la comunidad, planificación de las estrategias de aprendizaje, tanto por medio de la gestión de contenidos como por medio del diseño y facilitación de prácticas y debates, conectar a los miembros de la comunidad virtual con el exterior y proporcionar feedback por medio de las evaluaciones de las aportaciones de los miembros de la comunidad virtual.

En mi opinión, estoy a favor de la implantación de las comunidades virtuales en las aulas, puesto que el alumno realiza su aprendizaje en un entorno comunitario, obligándole a realizar interacciones en grupo y a adquirir una mayor autonomía, compromiso y responsabilidad con su propio proceso de aprendizaje.

 

 

FUENTES DOCUMENTALES

La información requerida para realizar esta entrada en el blog la he obtenido por medio de un curso online que estoy realizando actualmente denominado “Creación y dinamización de las comunidades virtuales en entornos educativos” a través de FEMXA.