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FORMACIÓN DEL PROFESORADO: DESARROLLO DE COMPETENCIAS TECNOLÓGICAS PARA LA ESCUELA DEL SIGLO XXI

FORMACIÓN DEL PROFESORADO: DESARROLLO DE COMPETENCIAS TECNOLÓGICAS PARA LA ESCUELA DEL SIGLO XXI

La sociedad actual se encuentra inmersa en un proceso de cambio impulsado por los progresos producidos en las tecnologías. El sistema educativo debe estar preparado para hacer frente a esos avances, siendo la formación del profesorado el elemento clave para facilitar la integración curricular de las nuevas tecnologías, tal y como se defiende desde diferentes ámbitos sociales, institucionales, etc.

La formación del profesorado debe ir orientada a innovar, experimentar con las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y reflexionar sobre su uso, favoreciendo el desarrollo y la adquisición de diferentes competencias tecnológicas que le capaciten para utilizar didácticamente las herramientas y aplicaciones procedentes de la Web 2.0, convirtiéndose en un recurso más dentro del aula.

 

La era digital y los nuevos roles docentes

La escuela del s. XXI se caracteriza por su capacidad para absorber las novedades tecnológicas de la era digital en la que se integra, con objeto de optimizar el proceso de enseñanza aprendizaje.

Las dotaciones tecnológicas que se están haciendo a nivel institucional pretenden que la escuela incorpore los avances de hoy. Las pizarras digitales y los materiales multimedia interactivos constituyen una fuente de recursos didácticos que dotan de un componente motivacional añadido a las actividades escolares. Las nuevas herramientas, tales como las tablets, mejoran el aprendizaje y favorecen la realización de actividades cooperativas a partir del uso de instrumentos como las wikis, los blogs… junto a la implementación de metodologías colaborativas como las webquest permitiendo desarrollar numerosas habilidades cognitivas, así como la adquisición de las competencias digitales básicas (Del Moral, 2009).

Parece cierto que con todo ello, el rol que ha de desempeñar el maestro se visto modificado considerablemente, adquiriendo un papel más dinámico en tanto facilitador de los aprendizajes, y no por tanto de mero transmisor de contenidos.

Salinas (1998) establece tres nuevos roles que el profesorado ha de asumir con la integración de las nuevas tecnologías en los procesos de enseñanza-aprendizaje que deben contribuir a:

  1. Guiar a los estudiantes en el uso de los medios.
  2. Potenciar en ellos  una actitud más activa y comprometida con su propio aprendizaje.
  3. Gestionar los recursos tecnológicos y entornos de aprendizaje para facilitar su adecuada incorporación en la acción formativa.

 

El nuevo perfil del profesorado está condicionado por la adecuada integración de los procesos formativos. De ahí que su cualificación y actualización permanente orientada al uso y manejo de las TIC y su aplicación en el ámbito educativo sea una de las piedras angulares.

 

La formación del profesorado y las  TIC

Las propuestas formativas del profesorado deben ir orientadas no solo a cualificarle para que sea capaz de utilizar los nuevos recursos tecnológicos, sino también a ofrecerle pautas didáctico-metodológicas que posibiliten el desarrollo de novedosas experiencias de aprendizaje mediadas por las TIC. En este sentido, Blázquez (1994) delimita algunos de los objetivos básicos que deben abordarse a la hora de llevar a cabo los diferentes planes  formativos del profesorado en nuevas tecnologías:

-   Análisis y estudio de las TIC.

-   Investigar sobre las TIC y con las TIC.

-   Integración de las TIC en la enseñanza.

 

Según Román y Romero (2007), la formación del profesorado debe estar orientada a facilitar y promover la integración de las TIC en el ámbito educativo, para ello debe atender tres principios básicos:

  1. Debe ser una formación continua en la que se relacione la teoría con la práctica.
  2. Debe integrarse en los procesos de cambio, innovación y desarrollo curricular.
  3. Debe estar integrada en la vida del aula como un medio más para facilitar el aprendizaje.

Desde esta perspectiva, la formación del profesorado en TIC se tendrá que desarrollar en dos momentos: primeramente, como parte de su formación inicial como profesor y, posteriormente, a través de la formación permanente o continua para garantizar su actuación.

 

Desarrollo de competencias tecnológicas

No cabe duda los últimos cambios que se han ido generando en la sociedad y los avances tecnológicos producidos con la web 2.0 han provocado cambios sustanciales en las funciones y en los roles asumidos por el nuevo docente. Por su parte, el perfil del nuevo estudiante procedente de un mundo digital que demanda nuevas y diferentes acciones formativas apoyadas en el uso de las tecnologías web 2.0, y consecuentemente, ello exige cambios en el perfil del docente y en su acción formativa, dando lugar a la figura que se ha venido a denominar profesor 2.0.

En este sentido, y con objeto de delinear esa nueva figura, el profesor 2.0, que entra a formar parte del escenario educativo, se precisa favorecer la adquisición y el desarrollo de determinadas competencias, fundamentalmente de orden tecnológico, para que sea capaz de hacer frente a las nuevas situaciones de aprendizaje que se generan con la continuación de las nuevas tecnologías y las herramientas de la web 2.0.

Ante este nuevo panorama educativo cuajado de recursos innovadores, se precisa que los docentes adquieran y consoliden determinadas competencias profesionales, de marcado carácter tecnológico para superar la cultura de aula como espacio formativo único, y posibilitar que el proceso de enseñanza aprendizaje deje de estar confinado a las paredes de un aula, para ser una actividad presente en todas las actividades sociales, mediante la utilización de las nuevas tecnologías 2.0.

Por otra parte, las Normas UNESCO sobre Competencias en TIC para Docentes (2008) explicitan las competencias y capacidades necesarias que los docentes han de poseer para propiciar la correcta utilización e integración de las nuevas tecnologías en la escuela. Haciendo hincapié en la necesidad de que éstos sean componentes para utilizar las TIC; hábiles buscadores y gestores de la información; profesionales capaces de tomar decisiones creativas y eficaces; y, buenos comunicadores y oportunos colaboradores.

 

El proyecto Escuela 2.0

Este proyecto tiene una duración de cuatro años, a lo largo de los cuales se llevará a cabo un plan de formación del profesorado orientado a la utilización e implantación de los nuevos instrumentos tecnológicos, a la creación de nuevos recursos digitales, y al fomento y divulgación de buenas prácticas docentes, etc. Además de incrementar el equipamiento de las aulas, con la novedad de la concesión de un ordenador portátil a cada estudiante para facilitar el desarrollo del proyecto.

Actualmente, a nivel institucional se ha hecho una apuesta considerable al incorporar masivamente y de forma sistematizada los recursos digitales (pizarras digitales, tablets, portátiles…) en las escuelas mediante el Proyecto Escuela 2.0 para favorecer la utilización didáctica de las herramientas de la Web 2.0.

 

Conclusiones

Es incuestionable que la sociedad actual exige a los docentes una actualización constante y permanente para enseñar y formar a los alumnos, no sólo apoyándose en el uso de todas las herramientas y recursos a su alcance, especialmente en las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación, si no debe fomentar entre sus estudiantes el uso de las mismas ofreciéndoles experiencias didácticas enriquecedoras y motivadoras, que favorezcan así una mayor comprensión e involucración en dicha materia o tarea , intentando alcanzar los objetivos y metas para los que fueron creados. Es decir, facilitar y conseguir un mejor proceso de enseñanza-aprendizaje y una educación de calidad, acorde con los nuevos tiempos y a las demandas de la sociedad actual.

 

Bibliografía:

Formación del profesorado: desarrollo de competencias tecnológicas para la escuela del siglo XXI. Revista Miscelánea de Investigación. 2010. Nº 23

- María Esther del Moral Pérez

- Lourdes Villalustre Martínez