La tecnología y su impacto sobre la naturaleza

En el pueblo donde vivo, muy cerca de mi casa tengo el privilegio de disfrutar de una vista muy bonita. Una montaña enorme, llena de vegetación, un paisaje natural extraordinario. En la cima de dicha montaña se alzan enormes eólicos que le dan un toque algo incongruente al panorama pero que ya forman parte de la vista del lugar.  Cada  día resulta más normal ver mezcladas a la tecnología y a la naturaleza, y para nosotros se vuelve cotidiano ver este tipo de cosas. Pero, hasta que punto es compatible esta unión? somos realmente conscientes del impacto que esta supone?

En los ultimos años, la influencia de las nuevas tecnologías sobre la naturaleza ha ido en continuo avance, y es muy conocido que los recursos naturales son la materia prima para la creación de muchos de los actuales avances tecnológicos. Es cierto que hemos avanzado mucho, y que ha mejorado considerablemente nuestra calidad de vida (según como se vea) gracias a muchos de estos mecanismos, pero también es cierto que a veces da miedo pensar hasta dónde somos capaces de llegar, y qué estamos dispuestos a sacrificar a cambio de seguir manteniendo este ritmo de vida que causa tanto impacto a nuestro medio ambiente. 

Yo me pregunto, ¿cuándo comenzaremos a valorar lo que es realmente importante y a su vez no renovable? ¿cuándo pasaremos de la teoría a la práctica, en cuanto al uso responsable y no contaminante de las tecnologías?. Espero que pronto, no vaya a ser que nos pase como a los antiguos y extintos habitantes de la Isla de Pascua.

Comentarios

  • Beatriz Lopez Muniz

    Lendo esta entrada recordaba o lugar donde eu vivo. Non vivo na montaña, pero si podo chegar a velas dende a lonxanía. Recordo que cando era pequena e mirabas para as montañas en pleno inverno tan só podías observar neve nos cumios. Se fago esa misma visión oxe en día a imaxe está un pouco cambiada, pois ademáis de neve podo ver os eólicos aos que ti aludes.

    Polo resto da aportación estou totalmente de acordo contigo, considero que estamos tan acostumados a un ritmo de vida que pensar noutro diferente sería impensable. Comparo isto cos telefonos móviles, pois creo que ninguén estaría disposto a cambiar o seu modernisimo Iphone por outro que nin tan sequera tivese camara de fotos, e non nos estamos dando conta que ambos teñen o mesmo fin; facilitarnos a comunicación.

    Con respecto as últimas preguntas ás que aludes, creo que ese día será aquel no cal non sexa posible unha marcha atrás, o día que vexamos o noso planeta tan deteriorado que non sexa posible unha reconstrucción.

  • Brais Corral Otero

    Comentaba hace un rato en otro blog, que cambiamos muchas cosas, cada día estamos innovando, pero no innovamos para hacer de nuestro mundo, un mundo mejor. Innovamos, en la mayoría de los casos, para hacer más fácil, la vida de los que más tienen. Ojalá consigamos cambiar esta perspectiva pronto, porque lo que está claro es que el ser humano, es capaz de lo mejor...y de lo peor.

  • Anais Lois

    Me parece muy interesante lo que dices sobre el uso adecuado y no contaminante de las tecnologías. Yo soy más positiva que Bea y espero que nos demos cuenta antes y reaccionemos cuando no sea ya tarde.

  • Sara Cancelo Pereiro

    Muy interesante la entrada. Tú misma dices “Cada  día resulta más normal ver mezcladas a la tecnología y a la naturaleza” pero creo que esto no deberíamos aceptarlo como algo tan banal, ya que esto viene marcado por nuestra sociedad y modos de vida. Recuerdo que mi madre me contaba hace algunos años lo que supuso para ella pasar de vivir en su pueblo, medio aislado y sin ningún tipo de tecnología a pasar a vivir en una ciudad y la diferencia que en ello sentía. Nosotros ahora mismo nos ocurriría igual si nos tuviéramos que adaptar a una vida como la de mi madre, y lo que resulta más impactante es que solo hablamos de hace 40 y tantos años… Ella comentaba el desasosiego que le producían tanta tecnología y tantas construcciones, nosotros nos abrumaríamos con tanta naturaleza y tanta falta de infraestructuras. Además, como comentas el ser humano no es consciente de la contaminación que todas estas innovaciones producen en la naturaleza y que en muy pocos años hemos cambiado tanto su estructura que pronto tendremos que comenzar a tomar medidas (y yo creo que de las drásticas, por no saber pararlo a tiempo…)