Los medios y las nuevas tecnologías para la formación del profesorado.

              En relación con el archivo subido con la frase “No les des un pez, enséñales a pescar”, hablé un poco acerca de la necesaria formación del docente en este inmenso campo como es la tecnología y los medios. Pero creo que han quedado cuestiones importantes que se deberían de tratar, ya que en el archivo sólo hice hincapié en ese papel del docente, pero sin tratarlo en profundidad, sino solo nombrándolo.

            Me gustaría empezar destacando que el actual sistema educativo universitario destaca o se apoya en el docente como figura para el diseño, la planificación, la selección y la evaluación de las actividades de aprendizaje que los estudiantes deben de realizar para adquisición de habilidades, conocimientos y actitudes específicas que les lleven a desenvolverse con cierta garantía en un contexto socioprofesional. Pero me pregunto yo, ¿Los docentes cuentan con los medios necesarios para llevar a cabo esta tarea tan compleja? ¿Cuentan con la necesaria ayuda para desenvolver este papel con eficacia y efectividad?

            A menudo se alude al docente como el responsable de enseñarles a los alumnos cómo deben buscar información y seleccionarla, enseñarles a ser responsables y autónomos antes el uso de las nuevas tecnologías. Y bien es verdad, que es una tarea que le compete, pero creo que también para poder realizar esta responsabilidad los docentes deben contar con una ayuda dinámica y continua, que hoy en día no reciben como deberían. Como ha dicho Delors (1996) “Para mejorar la calidad de la educación hay que empezar por mejorar la contratación, la formación, la situación social y las condiciones de trabajo del personal, porque éste no podrá responder a lo que de él se espera si no posee los conocimientos y las competencias, las cualidades personales, las posibilidades profesionales y la motivación que se requiere”.

            En esta sociedad posmoderna y con la utilización cada vez más masiva de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, los centros de formación no podrán verse aislados y se verán impulsados a seguir esta transformación de la sociedad, una profunda restructuración de los sistemas escolares y la mejora de los mismos, que debe incluir una profunda revisión y reconstrucción de la profesión docente. Pues yo creo que  por mucho que se realice un esfuerzo para la presencia física de las tecnologías en las escuelas, su concreción va a depender claramente de las actitudes y conocimientos que tenga el profesorado. Y para eso éstos deben de contar con ayuda, ya que les estamos pidiendo un tipo de formación que supera la mera capacitación instrumental del profesorado.

            Yo pienso que esta función que se les está demandando diariamente no sólo les compete a ellos, sino que es responsabilidad de todos, y no sólo se la podemos achacar a una persona o grupo de personas. Con esto quiero decir, que es imposible que las instituciones educativas puedan iniciar procesos de cambio sin contar con el profesorado, pero tampoco tendrán éxito aquellas experiencias promovidas por el profesorado sin el apoyo de la institución. Quiero apuntar a que los proyectos deben ser asumidos por toda la organización, en particular, y por la sociedad, en general.

Os dejo con esta frase de Gimeno (1991):

Materiales innovadores requieren de profesores que los usen adecuadamente y los profesores innovadores exigen materiales distintos a los dominantes”.

Fuentes documentales y bibliográficas

CABRERO, J. (2001). Tecnología educativa. Diseño y utilización de medios en la enseñanza. Paidós: Barcelona

http://www.uib.es/depart/gte/rol.html (Consultada el día 10/01/2013)

http://www.uib.es/depart/gte/revelec8.html (Consultada el día 11/04/2013)