La electricidad. Que gran descubrimiento!

En esta nueva entrada, voy a contar una anécdota personal, que está relacionada con la tecnología.

La semana pasada, sobre las 9 de la mañana, mi compañera al despertarse, encendió la luz del salón, nada más darle a la llave de la luz, explotó una bombilla y como consecuencia se bajaron los limitadores. Esto no sería tan grave si no fuera porque no teníamos la llave que abría la cerradura bajo la que estaban los limitadores de nuestro piso.

Cuando esto sucedió, avisó a las demás compañeras del piso, incluida a mí, para ver que podíamos hacer. Decidimos llamar a la agencia la cual nos lleva todo lo relacionado con el piso, y mientras nos prepararíamos para ir a clase.

A partir de aquí, empezó la odisea.

Al no tener electricidad, no teníamos luz ni en el baño ni en el salón, ya que estas habitaciones carecen de ventanas, por lo tanto necesitábamos velas o linternas ya que no había luz natural ni eléctrica. Cuando nos íbamos a duchar, tuvimos que hacerlo con agua fría, ya que el termo que calienta el agua, funciona a través de la electricidad. No nos funcionaba el secador ni las planchas del pelo, no podíamos calentar la leche en el microondas, y afortunadamente, nuestra cocina funciona a través de gas natural, y pudimos calentar la leche y el café en un cazo. La nevera y el congelador no funcionaban, por lo tanto la comida se nos estropearía, si no arreglábamos rápido el problema. No podíamos cargar el ordenador portátil para llevarlo a clase, ni el móvil, etc.

Finalmente llamamos a la inmobiliaria y el problema se solucionó.

Con esto quiero decir, que no solemos parar a pensarlo, pero dependemos al máximo de las tecnologías, de la electricidad, cuando uno de ellos falta, debemos de cambiar toda nuestra rutina, porque todo gira en torno a ellas.

Esto también me hizo pensar de lo afortunados que somos (con matices) de tener en nuestra vida, estas tecnologías que nos hace más fácil y sencillo el día a día. Hablando con mi abuela, tiene 75 años, en su infancia, no tenían luz eléctrica, vivían siguiendo la luz natural, se levantaban muy temprano para aprovechar los primeros rayos de luz y se acostaban, también temprano dependiendo de la época del año, cuando se ponía el sol.

Cuando hablé de lo afortunados que somos por tener estas tecnologías, señalé que esto lo decía con matices, ya que la gran dependencia que tenemos a ellas, no nos dejan ver más allá. Mi abuela, que vivió, podríamos decirlo así, de las dos maneras, muchas veces comenta que no le importaría volver a revivir aquella época, ya que eran más “libres” y no dependían tanto de la tecnología.

Comentarios

  • Lorena Garcia Pazos

    La verdad, es que estoy muy de acuerdo contigo, en el caso a que te refieres de que la tecnologia  hoy en dia esta presente en todos los ambitos de nuestra vida cotidiana, y que imaginarnos un dia sin ella seria un completo caos!!! Por eso debemos aprovechas las herramientas que tenemos, poniendo unos limites y en lo que me repito muchas veces en un adecuado uso. Para ello es tan importante la alfabetizacion en informacion.

  • Adrian Bernardez Pintos

    Me pasó algo parecido el otro día, no fué un hecho especial pero me paré un momento a ver la regleta de enchufes en mi salón y aluciné! tenía dentro de la regleta 3 ladrones enchufados que daban para otros 3 enchufes y todos ellos ocupados o con cargadores de ordenador, o con cargadores de móvil o con el cable del router, o de la tele, o de la aspiradora....y fué cuando pensé, bendita electricidad!

  • Talia Rodriguez Arribas

    La verdad es que a veces no nos damos cuenta de toda la tecnología que tenemos alrededor hasta que nos falta. Pero, imagínate que en vez de un rato no dispusiérais de tecnología durante todo el día, ¿que pasaría? como bien dijiste la comida del congelador se acabaría estropeando si no se come, los ordenadores se quedarían sin batería y los móviles también; no tendríamos tele, ni microondas, ni vitrocerámica, ni luz! Por lo que sería un día completamente diferente que si durara mucho más tiempo reinaría el caos.