Mi relación con Internet en clase

 

Hoy quiero contar cómo fue mi relación con Internet en mis años de colegio e instituto.

Recuerdo que cuando estaba en primaria, un año empezaron a abrir el aula de informática para los alumnos y alumnas que se quedaban a comer en el comedor escolar y mis amigos y yo íbamos a menudo y nos pasábamos la hora buscando fotos de todo tipo (en mi caso de “Embrujadas”, que me gustaban mucho en aquella época) y chateando a través de “terra”, ya que nadie controlaba las páginas que visitábamos.

De vez en cuando, algún profesor realizaba alguna actividad en el aula de informática del estilo de completar textos, completar operaciones matemáticas, etc.

Ya en la E.S.O., en las asignaturas de Lengua Castellana y Gallega intentaban compaginar las actividades de aula con el trabajo en blogs y la búsqueda de información en la red.

En los últimos cursos de la E.S.O. teníamos una asignatura llamada “Informática”, que a mi la verdad es que me resultaba poco atractiva, ya que aprendíamos “todo” sobre el hardware y el software pero de forma teórica y además teníamos que resumir todos los temas del libro.

En el resto de asignaturas era muy raro que nos llevasen al aula de informática, salvo en ocasiones especiales en algún tema de Biología o Física y Química.

En Bachiller era un poco más habitual trabajar en el aula de informática. Un día a la semana en la clase de inglés, el grupo se dividía en dos y mientras unos se quedaban en el aula trabajando con listenings, los otros trabajaban gramática en los ordenadores con un programa muy anticuado y poco dinámico. En francés realizamos un programa de radio, por lo que trabajábamos bastante con los ordenadores y con el programa “audacity”. En Latín y Griego, visitábamos de vez en cuando el aula de ordenadores, bien para realizar búsquedas históricas en la red, bien para trabajar con programas para practicar las declinaciones. En Gallego, solíamos trabajar con “aula cesga”, algo similar al nuestro actual campus virtual. Por último, quiero resaltar la idea de nuestro profesor de Lengua Castellana de integrar las redes sociales con el día a día en el aula. Su idea consistía en crear un grupo de clase en facebook, a través del cual nos enviaba ejercicios, aclaraba dudas y colgaba noticias que podrían resultar de interés. Funcionaba peor de lo esperado, ya que, no nos motivaba especialmente trabajar a través de las redes sociales.

Opino que en general, en mi colegio o en mi instituto no se buscaba o no se sabía cómo propiciar la integración transversal de la tecnología en el día a día de las materias, cuando seguramente en la mayoría de ellas habría supuesto romper la monotonía del trabajo en el aula e incluso habría generado una mayor motivación. Quizás si mis profesores hubiesen contado con un conocimiento mayor del potencial educativo de las redes, lo habrían aplicado habitualmente.

Comentarios

  • MartaValcarcelRubinos

    Comparandome contigo, yo en mis años de escolarización obligatoria casi no tuve contacto con la tecnología. En primaria, no teníamos ni aula de informática, solo recuerdo el ordenador de la biblioteca que servía para registrar los libros que se cogían. Y recuerdo esto porque nos dejaban responsabilizarnos a nosotros de la biblioteca, y yo almacenaba datos en el ordenador. Ya en secundaria el contacto que teníamos con los ordenadores, era en las clases relacionadas con la Informática, ni siquiera nos llevaban a escuchar los "listenings" de Inglés que comentas. Y menos en Griego o Latín. A día de hoy me huviera gustado que nos enseñaran más a partir del uso de las tecnologías.

  • Jorge Boga Martínez

    Gracias por tu aportación, al comparar nuestras historias seguro que distan mucho unas de otras y el tema de la tecnología no iba a ser menos.

  • Berta Varela Garcia

    A verdade é que a miña historia coas tecnoloxías e a informática é moi semellante á de Marta, e diferente á túa Jorge. Pero aínda así, considero que todas van ter unha mesma razón de ser: o emprego das tecnoloxías como un premio ou castigo, non empregándoas como un coñecemento en si mesmo co que podemos aprender novas estratexias de estudo, por exemplo. A tecnoloxía percíbese como unha disciplina aillada das demais, non extraendo o seu gran potencial educativo.