LIBERATOR

En este post vengo a reflexionar sobre las nuevas y ultimísimas tecnologías, las impresoras 3D. No sé vosotros, pero yo no he sabido lo que eran hasta hace muy poco. Fue en una comida familiar cuando  charlando con mi primo sobre sus proyectos de futuro, descubrí para qué sirven estos aparatos.

Las impresoras 3d nacieron hace más de una década con la finalidad de crear prototipos para ingeniería, diseño industrial o arquitectura. Hoy en día se han expandido bastante y se utilizan para crear objetos tan cotidianos como una silla, una mesa o una lámpara entre otros.

En un momento de la conversación mi primo me decía que estos artilugios iban a permitir a la gente satisfacer sus propias necesidades de una manera mucho más fácil y libre. Planteaba así a la tecnología como una cencia liberadora y que nos iba a permitir crear nuestra propia ropa, muebles, teléfonos móviles, etc. Tan solo necesitaremos los planos del objeto a fabricar, los cuales se pueden conseguir ya mediante descarga gratuíta en internet, además de los materiales necesarios.

“La tecnología nos hará libres” pensaba yo hasta que, días atrás, lo corroboré mediante una noticia que difundían los telediarios y que sin duda no deja impávido a cualquiera que la vea.

La noticia comenta  la gesta de un estudiante norteamericano de la universidad de Texas que ha saltado a la fama por conseguir reproducir una pistola mediante impresoras 3D.

Se llama Cody Wilson y busca que todo el mundo pueda fabricarse su propia arma en casa “como un ejercicio de libertad”. Para ello, el autor del proyecto ofrece la descarga directa y gratuíta de los planos mediante la página www.defdist.org .

La pistola no lleva número de serie, por lo que no podrá ser distinguida o identificada de otra similar en caso de que el portador cometa un acto delictivo.

El dilema está servido… “La tecnología nos hará libres” en tanto en cuanto esta nos permitirá tener al alcance de la mano todos aquellos productos que se nos ocurran pero, ¿estamos realmente preparados para ello?, ¿Podremos gestionar esta tecnología?, ¿qué pasará si todos podemos tener acceso a un arma?.

A mi parecer, creo que la educación será la determinante aquí. Cada uno gestionará su material y su tecnología en función de sus principios morales y éticos que vendrá determinada por su formación a lo largo de la vida.

Creo conveniente para que se entienda qué debate quiero plantear aquí – sin la más mínima intención de cerrarlo-, adjuntar el siguiente vídeo en el que el presentador Pablo Iglesias diserta sobre este entramado.

Para finalizar os dejo también el enlace de la noticia sobre la arma que Cody Wilson ha puesto a disposición de todo aquel que tenga una impresora 3D y pretenda fabricarla.

http://blogs.20minutos.es/clipset/liberator-las-claves-de-pistola-de-impresion-3d/

¿Qué opináis?