Rol de los e-formadores

E- learning, Aprendizaje en Red, Teleinformación o Aprendizaje virtual. En general, todas ellas forman a través de la red, como principal recurso para proporcionar la información a los usuarios, que facilita la comunicación entre el profesor y el alumno a través de herramientas comunicativas (mensajería instantánea, e-mails), con la esperanza de proporcionar una educación a distancia, flexible e interactiva. Es considerado como una estrategia formativa que pretende resolver varios conflictos educativos que suelen ser comunes (ahorro económico, eliminar barreras geográficas…). Al ser una alternativa a la formación presencial, merece por ello una pequeña comparación:

 

Formación basada en la red:

  • Ritmo individual de aprendizaje
  • Combinación de distintos materiales
  • El conocimiento es considerado como un proceso activo de construcción
  • Puede usarse en el espacio de trabajo y en el tiempo libre
  • Poca experiencia en su uso
  • Mayor capacidad de usuarios en el programa educativo

 

Formación presencial tradicional:

  • Tiende a ser un modelo lineal de comunicación
  • La enseñanza se realiza preferentemente en grupos
  • Mucha experiencia en su uso
  • Uso básico de materiales impresos y el profesor como administrador y organizador del aprendizaje
  • Tendencia a que el sujeto adquiera el conocimiento pasivamente
  • Capacidad limitada por el espacio donde se desarrolla la actividad educativa

 

A pesar de que se presenta la Formación a distancia como una revolución educativa, los datos casi hablan por sí solos: 80% fracaso en la gestión de cursos a distancia y 60% de abandono de los mismos por los alumnos. De esta forma, a pesar de las ventajas que parece tener, hemos de obviar también las desventajas que esta alternativa presenta:

  • Precisa de competencias tecnológicas de los formadores/as
  • La calidad de la educación puede ser mala si no se adecua el ratio profesorado/alumnado.
  • Requiere más trabajo por la forma convencional
  • Existe una brecha digital
  • Etc.

 

            Ante esta situación, nos podemos preguntar qué papel debería jugar el E-docente de estos cursos a distancia. Obviamente, el profesor/a que pertenezca a un programa de formación a distancia comparte principios con el mismo que pertenece a la enseñanza presencial: ser un experto en la materia, saber crear programas educativas, unidades didácticas, etc. Obviamente, aunque compartan principios la modalidad de su actuación no es similar a la de un presencial. Por un lado, cabe tener en cuenta que el alumno mantiene un papel activo en su aprendizaje de manera independiente, mientras que por la parte del profesorado actúa como un moderador del conocimiento en línea, e-moderator. Es decir, será quien facilite el conocimiento y mantenga la motivación del alumnado matriculado.

 

            En el desarrollo de la e-formación el formador/a deberá elegir entre un proceso dinámico más fluido de los conocimientos, donde fluya la interacción y la motivación;  o una posición más directiva, donde se apueste por profundizar en los contenidos en detrimento de la acción interactiva docente-alumno. Como principio vital de la didáctica, la metodología a usar por e-moderator se adaptará a las necesidades y demandas de los usuarios, así como a su cantidad, y a la fluidez de las autorizaciones individuales, lo cual requiere una mayor extensión de tiempo y por tanto de esfuerzo para evitar una caída de la calidad educativa.

 

            A través de un experimento científico-social, se determinó una serie de características que según los expertos debería incorporarse al perfil del e-formador. Cabe destacar con anterioridad que según el programa al que nos enfrentemos éste sujeto puede actuar en función de varias actividades. Entre ellas señalaremos una función docente, una función orientativa, una función técnica.

 

 

Función docente

  • Diseñar materiales y contenidos: Bien por el profesor/a, o bien por la institución.
  • Dominar el contenido: ya que quizás no sea el mismo que lo ha diseñado.
  • Planificar la docencia: programar las tutorías y realización de las actividades

 

Función orientadora

  • Guiar: porque el conocimiento no sólo se puede digerir de manera autónoma
  • Motivar: evitando las dificultades del aislamiento
  • Dinamizar: mejorando los aspectos de intervención, como forma de refuerzo de la motivación, creando así un clima más socioafectivo
  • Facilitar: los elementos necesarios para desarrollar su aprendizaje

 

Función técnica

  • Conocer las tecnologías: Aunque no es necesario ser un experto en la tecnología, sí conocer la plataforma virtual sobre la que se desarrollar la e-formación.
  • Solucionar problemas sencillos: orientar en ese aspecto al alumno para que pueda encontrar los foros, blogs, etc.

 

 

            De manera sintética, estos podrían ser los aspectos básicos que debe mantener un profesor en un proceso de formación a distancia. Nada fácil y nada suave.

 

Gracias por vuestra atención.

;)

 

FUENTES:

 

http://www.uoc.edu/rusc/3/1/dt/esp/cabero.pdf

http://www.doredin.mec.es/documentos/00820113014563.pdf