Resiliencia.

En una entrada que subí hace un tiempo, hacía referencia a la vocación del profesorado y al malestar de éstos bajo su rol de docente, lo que conllevaba a la petición de bajas.

Me mantengo en la opinión de que el docente es la figura clave de la escuela, una pieza fundamental del puzle de la educación. Por ello, deben ser “entrenados” para poseer la capacidad suficiente y las competencias necesarias que ayuden a hacer frente a los numerosos problemas educativos.

El profesorado, en mi opinión, debe tener muy alta la autoestima y el humor,  pues de este modo, no dejará que problemas relacionados con su trabajo lo depriman, además, creo que también sería necesario trabajar el equilibrio emocional, pues serviría para controlar el estrés.

Todo ello me lleva hasta un término del cual, hasta ahora, no había hecho referencia, se trata pues de la Resiliencia.

¿Qué es la resiliencia?

Se define la resiliencia, como el proceso de adaptación de una persona ante situaciones de adversidad, traumas, amenazas, estrés severo, entre otras.

Expertos, hacen hincapié en que ser resiliente, no quiere decir que la persona no experimente escenarios de angustia y de dolor, pues generalmente, el camino hasta lograr dicho término, es largo y lleno de obstáculos, pues la muerte de un ser querido, problemas financieros, etc., son problemas que marcan a las personas.

Características de las personas resilientes

Las personas resilientes se caracterizan, principalmente, por tres características:

-          Aceptar la realidad tal y como es.

-          Creencia en que la vida tiene sentido.

-          Capacidad de mejora personal.

Además, existen otras características secundarias, pero no por ello menos importante:

-          Saben identificar las causas de los problemas para impedir que vuelvan en un futuro.

-          Tienen la capacidad de controlar sus propias emociones, impulsos y conducta ante diversas situaciones, incluso las de alta presión.

-          Tienen un optimismo realista.

-          Poseen un alto grado de confianza y seguridad en sí mismos.

-          Gran capacidad de empatía.

-          Suelen buscar nuevos retos y oportunidades para lograr más éxito y superación en la vida.

Conducta resiliente  

Según el autor, Joan Vaello, para obtener dicha conducta resiliente, hay que pasar tres fases fundamentales:

1)      Resistencia a la reconstrucción: consiste en aguantar el primer “golpe”, resistiendo y soportando la contrariedad sin romperse.

2)      Reconstrucción: consiste en rehacerse y recomponerse a pesar de las circunstancias adversas.

3)      Fortalecimiento de defensas: con vistas a futuras reapariciones de las mismas adversidades.

Beneficios resiliencia

Según el autor, Richman y Galinsky, alcanzar la conducta resiliente, conlleva a obtener una serie de beneficios:

-          Sobreponerse a las dificultades.

-          Tener éxito a pesar de estar expuestos a situaciones de alto riesgo.

-          Mantener la competencia bajo presión.

-          Saber adaptarse con éxito al alto riesgo.

-          Recuperarse de un trauma ajustándose de forma exitosa a los acontecimientos.

 

Tras conocer la definición de dicho término y conocer también, sus beneficios, me pregunto, ¿Sería beneficioso trasladar el concepto de <resiliencia> a la profesión docente?

En mi opinión, éste, debería introducirse previamente a la ejecución del rol docente, dirigiéndome pues, a la formación inicial y no, una vez que aparezcan los problemas, para lo que hago  referencia al dicho popular de “es mejor prevenir, que curar”. De este modo, sería más fácil lograr el camino hacia la consecución total de la conducta resiliente, puesto que todavía, no han aparecido los conflictos característicos del aula, en particular, ni de la escuela, en general, que puedan generar dificultades u obstáculos en dicho camino.

Si el docente fuera capaz de lograrlo, existiría mayor harmonía en dicha profesión, así como en la escuela. Considero que no existirían tantos problemas, ya que una de las capacidades de la persona es saber prevenirlos, y en caso de existir, podrían resolverlos sin la menor dificultad.

En general, considero que dicha conducta es totalmente necesaria en la vida y personalidad de toda persona, ya no solo los propios docentes, pues ésta, nos capacitaría para hacer frente a numerosas situaciones de conflicto y dolor, que normalmente nos ocasionan derrumbamientos o debilidad. La vida se viviría con optimismo y la escuela, no estaría caracterizada por malestar docente y conflictos, sino que, estaría dotado de profesionales de la educación positivos, con iniciativa y con muchas ganas de enseñar.

¿Vosotros qué opináis?

Un saludo,

Beatriz.

 

FUENTES:

-          http://www.apa.org/centrodeapoyo/resiliencia-camino.aspx

-          http://motivacion.about.com/od/psicologia_positiva/a/Que-Es-La-Resiliencia.htm

-          http://books.google.es/books?id=4UIM14rvNgQC&pg=PA51&lpg=PA51&dq=resiliencia+y+profesorado&source=bl&ots=Eqve5EvXpu&sig=2c42QcIuVwwQNR6JCdOo7S88NKc&hl=es&sa=X&ei=nZijUeyqEeaU7QayqoG4DA&ved=0CEgQ6AEwAw#v=onepage&q=resiliencia%20y%20profesorado&f=false

-          http://es.scribd.com/doc/37247668/Resiliencia-comportamientos-y-beneficios