Necesidad de información y formación. Ciberresponsabilidad y estado de alerta.

 

Todos somos responsables de los actos que cometemos y lo mismo nos tiene que pasar con internet. Está en nuestras manos ser responsables y hacer un uso responsable. Últimamente y desde hace ya años se están dando casos de ciberacoso o fraudes. Para usar internet correctamente hay que conocer sus amenazas y llevar a cabo técnicas y procesos que nos protejan, tenemos que estar alerta en todo momento. Debemos tener cuidado con lo que subimos y publicamos en las redes sociales y plataformas y sobre todo tener mucho cuidado con los lugares que visitamos y que visitan los niños ya que estos son el colectivo más vulnerable en internet. Mientras escribo esto en el televisor están hablando sobre un caso de pornografía infantil pero no pertenece a un acosador, si no que son los propios protagonistas los que lo divulgan. Esto lo llaman ‘sexting’.

 

Para comenzar, además de todos estos cuidado, debemos tener un antivirus que nos ofrezca opciones de bloqueo, protección y análisis de nuestros equipos, así como crear informes mensuales sobre el estado y toda la información necesaria para que estemos correctamente informados. Pero con esto no es suficiente si no que la violación de nuestra intimidad puede realizarse de muchas formas como las estafas o los acosos con información y fotografías robadas como ya decíamos.

 

También tenemos que tener en cuenta algunos términos como ‘phishing’. Este es un término informático que denomina un tipo de delito dentro del ámbito de las estafas cibernéticas, y que se comete mediante el intento de adquirir información confidencial de forma fraudulenta (como puede ser una contraseña o información detallada sobre tarjetas de crédito u otra información bancaria). El estafador, conocido como ‘phisher’, se hace pasar por una persona o empresa de confianza en una supuesta comunicación oficial electrónica, lo normal es un correo electrónico o algún sistema de mensajería instantánea o incluso utilizando también llamadas telefónicas. De este modo son capaces de conseguir información además de realizar estafas económicas usando esa información.

No te fíes tampoco de los anuncios y de los Adware que son aquellos programas que muestran publicidad utilizando cualquier tipo de medio, por ejemplo ventanas emergentes, banners, cambios en la página de inicio o de búsqueda del navegador, etc. Puede instalarse con el consentimiento del usuario y su plena conciencia, pero en muchos casos no es así. Lo mismo ocurre con el conocimiento o falta de él, acerca de sus funciones.

Además en internet se usan ‘alias’ o nombres concretos que cada virus o personas usan para hacrse pasar por otra tiene y sin embargo, muchas veces es más fácil reconocerlo por los especialistas por alguna de sus características más destacadas. En estos casos, el virus cuenta además con un segundo nombre que hace referencia a dicha característica. Dicho nombre es lo que se conoce como alias de un virus. Estos alias pueden confundirnos y hacer que nos fiemos de ellos. En todo caso debemos ponernos en contacto con los profesionales que se dedican a protegernos en las redes com la policía nacional.

Con todo esto se vuelve a poner de manifiesto la necesidad de ofrecer conocimientos y educación sobre las redes y la tecnología en general. Por un lado para sacar todo su partido y aprovechar todas las ventajas que se nos ofrecen y por otro para conocer las amenazas y desventajas que nos ofrecen. Pero esto se puede volver en nuestra contra, si no lo hacemos de una forma productiva.