LIFE LONG LEARNING

El concepto de “Life Long Learning” viene siendo discutido desde hace por lo menos treinta años. Organizaciones como la UNESCO, el Comité Europeo y CEDEFOP, entiende este concepto como la llave para entrar a siglo XXI, en el marco de Sociedades de Aprendizaje en las cuales todo momento y situación puede ser una ocasión para aprender y desarrollar las capacidades del individuo.

La idea del life long learning, a pesar de estar explicitándose desde hace unos 30 años es algo que, en mi opinión, siempre ha existido. Ningún ser vivo deja de aprender en el momento en que deja de ir a la escuela, de hecho hasta el siglo XIX la escuela no era para todos y la gente no solo aprendía oficios, si no que progresaba en el conocimiento de los mismo a lo largo de toda su vida, llegando a tener una comprensión de maestro sobre su profesión. Aunque quizás en estos tiempos de cambios acelerados, tenga una mayor lógica tener en cuenta esta idea del aprendizaje formal permanente.

Este concepto, traducido al español como “Aprendizaje Permanente” o “Formación a lo Largo de la Vida”, constituye un esfuerzo por superar la comprensión tradicional del aprendizaje como un proceso formal, limitado a una etapa específica de la vida. Adquiere cada vez mayor relevancia, particularmente en el marco de la naciente Sociedad del Conocimiento o de la Información, donde el Capital humano constituye un elemento crucial para el desarrollo y el éxito. 

Es decir la formación en el aspecto formal se abre a cualquier etapa vital para provocar la renovación de los profesionales de distintos ámbitos.

Para acabar de definir el término podemos ver las siguientes caraterísticas:

  • La creciente globalización y los cambios experimentados por la sociedad en su conjunto, han generado nuevos desafíos y retos, hacia los cuales se orientan las estrategias de aprendizaje permanente.
  • La constitución de economías del conocimiento exigen nuevos y dinámicos conocimientos y competencias. 
  • Es un concepto que redefine la idea de aprendizaje, entendiéndolo como un proceso de construcción de conocimiento.
  • Va más allá de la educación y enseñanza formal, en tanto incorpora los aprendizajes a lo largo del ciclo de la vida, desde la niñez a la vejez, y en diferentes entornos, tanto formales como no formales e informales.
  • Exige una redefinición y renovación de los objetivos de las políticas educativas, enfocándose a una educación para todos, adecuada a las demandas del mercado laboral, especialmente en los países en desarrollo.
  • Plantea nuevos métodos de aprendizaje: e-learning y el uso de nuevas tecnologías de aprendizaje a distancia.

            El objetivo general del “LLL” es contribuir, mediante el aprendizaje permanente, al desarrollo de la Comunidad como sociedad del conocimiento avanzada, con un crecimiento económico sostenible, más y mejores puestos de trabajo y una mayor cohesión social, garantizando al mismo tiempo una buena protección del medio ambiente en beneficio de las generaciones futuras. En particular, pretende estimular el intercambio, la cooperación y la movilidad entre los sistemas de educación y formación dentro de la Comunidad, de modo que se conviertan en una referencia de calidad mundial.

  En definitiva, este aprendizaje permanente pretende contribuir a la creación de una sociedad del conocimiento avanzada, con un desarrollo económico sostenible, más y mejores posibilidades de empleo y mayor cohesión social. Mediante los intercambios, la cooperación y la movilidad entre los sistemas de educación y formación de los países europeos que participan, se pretende alcanzar una gran calidad en cuanto a la educación. 

 Todas estas palabras sobre el LLL, resultan muy atractivas, pero puede que este término tenga su lado oscuro. En mi opinión, el LLL no es totalmente indispensable, explico el porque. Si la escuela obligatoria hiciese bien su trabajo, el alumnado saldría con la capacidad de seguir aprendiendo durante toda su vida de modo autónomo y crítico. Esto implica que en condiciones ideales cualquier persona que pase por el sistema educativo al entrar en el mundo laboral aprenderá de su desempeño cotidiano y además será crítico a avances que pueden parecer muy atractivos y luego no lo son.

 En la actualidad estamos viendo como las TIC y otras tecnologías se van ganando un hueco en todos los ámbitos de la vida, sin embargo parece que en muchos casos no superan lo que había anteriormente. Un pensamiento crítico evitaría malgastar dinero y esfuerzos en promover avances que no lo son.

Tras esta reflexión y siendo un poco “teórico de la conspiración”, llama la atención que la OCDE y la UE sean las grandes abanderadas de este aprendizaje, en principio muy ilusionante. Pero que, tras una segunda mirada puede ser visto como un método para facilitar la renovación de la mano de obra que se queda obsoleta con la ayuda de los estados. Es un hecho que los programas de LLL tiene más que ver con la profesionalización que con del desarrollo de la música o la filosofía.

Como conclusión, el “LLL” es una idea a tener en cuenta y que llevada a cabo con buenas intenciones y de un modo reflexivo puede revertir de modo muy positivo en la sociedad. Pero algunas de las trazas que se ven a los programas que en este sentido emite la UE dan a entender que este tipo de aprendizaje revertirá esencialmente sobre el mundo económico dejando la importancia social del concepto en un segundo plano. Y es que la educación debe servir para cohesionar la sociedad y liberar  las personas, no para mejorar la mano de obra y los procesos productivos.