Síndrome de Burnout y la Resilencia.

Para empezar debemos tener en cuenta que la escuela es una organización, en la que el asesor o asesora debe actuar como dinamizador, empoderando su figura. En la actualidad podemos ver que esta está infrautilizada. Se está centrada demasiado por la atención en el alumnado y los docentes deben de ser un colectivo diana de la nuestra cometido.

Debemos hacer valer nuestra misión en el centro. Ya hablamos en anteriores sesiones de la importancia de la visión del profesorado hacia los asesores. Si estos ven la figura del asesor como un compañero más al que pueden acudir será muy beneficioso para ambos profesionales.

Hay múltiples definiciones para este concepto, como la de Xosé Manuel Esteve Zarazaga que dice lo siguiente:

"Él malestar docente si refiere a los efectos permanentes de carácter negativo que afectan a lana personalidad de él profesor como resultado de las condiciones psicológicas y sociales en que siejerce la docencia; este malestar docente trae múltiples consecuencias: ausentismo laboral, abandono de la profesión,enfermedades de él profesorado."

Podemos sacar en conclusión, por lo tanto, que el malestar docente es un proceso al que se llega. Hay pasos previos que nos informan de la posibilidad de padecer el malestar y además llega a afectar a la personalidad.

Hay múltiples causas que lo provocan: masificación en las aulas, escasa valoración de la cometido docente, progresiva complegización de la organización educativa, exigencia constante de altos niveles de atención, concentración y precisión, la indisciplina de los estudiantes, la falta de recursos para poder hacer frente a las nuevas exigencias del sistema, la implicación emocional con los alumnos, padres y compañeros que desemboca muchas veces en relaciones conflictivas ...

Estas llevan consigo a su vez, una serie de consecuencias como: el agotamiento emocional, la despersonalización, la falta de realización personal (pérdida del sentimiento de eficacia), enfermedades físicascomórbidas con el problema (ansiedad, depresión, dolores músculo - esqueléticos, hipertensión, problemas cardiovasculares, etc.) ...

Sin duda un proceso ante el cual el cuerpo reacciona porque todo esto es un bucle.

Nosotros, como futuros asesores, debemos trabajar para evitarlo. Hacer ver a los docentes que no sirve de nada la retroalimentación de veneno.

Hay diferentes modelos explicativos sobre este asunto pero no me voy a parar a hablar de ellos pues no abordamos este con profundidad. Simplemente decir que todos ellos hacen hincapié en la necesidad de atender las interacciones.

Un posible programa para prevenir este fenómeno es la RESILENCIA.

La resilencia es un concepto con múltiples definiciones, pero lo que debemos tener claro es que no se trata de invulnerabilidad sino de saber reaccionar y ser fuerte ante las adversidades. Volvemos a hablar, pues, del empoderamento de los docentes.

Hay varios tipos de resilencia: el individual, la grupal y la organizacional.

Los principales componentes que debemos desarrollar para ser resilientes, son, entre otros: la flexibilidad psicológica, ser activo, participar en diferentes actividades, tener capacidad de reiniciarse y tener tolerancia con uno mismo (no somos perfectos) y con los demás.

En definitiva estamos ante un tema complejo sobre el cual debemos profundizar para saber abordarlo de la mejor manera. Cuantos más conocimientos tengamos sobre el tema, estaremos mejor preparados para prevenirlo y en su caso combatirlo.

Para ampliar la información sobre este tema os aconsejo el siguiente artículo de Esteve Zarazaga que podéis encontrar en el siguiente enlace: http://www.oei.es/evp/PonenciaEsteve.pdf

Es un artículo muy interesante que se divide en cuatro puntos:

-Formación inicial y competencias docentes.

-Dificultades para el ejercicio de la docencia.

-La educación es una profesión de valores.

-El profesor genera el clima emocional del aula.

Estos cuatro puntos nos informan de forma general de lo que trata el artículo. Como podemos observar, tiene como eje central la figura del docente y las características del mismo. Para poder brindarles nuestro apoyo a estos profesionales, debemos comprender primero lo que supone su profesión.