Construyendo un poco más...

El asesoramiento psicopedagógico se ha expandido y diversificado notablemente en los últimos años, y ello exige analizarlo desde múltiples puntos de vista.
El asesoramiento psicopedagógico es un recurso que debe ser útil a la institución para que ésta pueda hacer frente a sus cometidos, y además lo haga de forma coherente con las finalidades educativas socialmente acordadas.
Si se tiene en cuenta lo dicho hasta este momento, se comprenderá la afirmación muchas veces expresada de que no hay un único modo de asesorar desde la perspectiva psicopedagógica.
“Hay formas de entender el asesoramiento que son más útiles que otras para la institución educativa, aunque ello no signifique que dispongamos en la actualidad de un modelo o enfoque totalmente definido y acabado. … entendemos que a las muy diversas formas de asesorar subyacen determinados presupuestos –respecto del centro, de la propia intervención, de los objetivos que ésta debe descubrir, respecto del rol que se asume en tanto que asesor­­-; y que hay configuraciones de ideas o representaciones subyacentes que contribuyen, más que otras, a que el asesoramiento devenga efectivamente un recurso para la institución” (Monereo, C. y Solé, I., 1996).
Todos fuimos asesorados alguna vez y seguramente muchos de nosotros tuvimos la oportunidad de asesorar a otros en circunstancias y ámbitos de muy diverso tipo: la dirección de una escuela, el trabajo docente en el aula, el diseño y el desarrollo de dispositivos de capacitación y asistencia, las instancias de asesoría y coordinación pedagógica en organizaciones educativas, la elaboración y la puesta en marcha de proyectos educativos de diferente tipo, etc. Éstos son sólo algunos ejemplos de situaciones en las que de un modo u otro se hace presente la práctica del asesoramiento.
Para entender un poco más de qué hablamos cuando nos referimos a asesoramiento, es importante destacar de Nicastro, S. y Andreozzi, M. (2003) lo siguiente:
“La definición del objeto-problema de asesoramiento es uno de los puntos de mayor dificultad en el trabajo del asesor. …El reconocimiento y la definición del objeto-problema que focalizamos es una condición central del trabajo de asesorar, porque:
· Se trata de una definición que nunca se agota, sino que, por el contrario, supone un proceso de construcción y reconstrucción permanente;
· Todo objeto de asesoramiento es en sí mismo complejo y, por lo tanto, requiere un modo de pensamiento que respete esta complejidad en el sentido que Edgar Morin da a este término;
· Supone una decisión que tiene un “efecto cascada” sobre otras estipulaciones del encuadre que mantienen con ella un alto grado de interdependencia;
· La definición del objeto de asesoramiento interroga permanentemente al asesor sobre el sentido, la pertinencia y la oportunidad de lo que se le plantea como “pista” o “indicio” en su trabajo”.