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TAREA NÚMERO 1 (HISTORIAS PREVIAS) PRIMERA PARTE: OPINEMOS SOBRE EL PROFESORADO

Lorena García Pazos

Enelina María Gerpe Pérez

Cristina Herrera Madrid


Para haber llegado a 4º de Pedagogía hemos tenido que adquirir una formación personal y sobre todo académica, a través de la adquisición de contenidos, destrezas, habilidades, conocimientos en los distintos niveles y etapas educativas que conforman la escolaridad en el sistema educativo español, tanto los obligatorios como no obligatorios; por ello en una materia como Formación y Desarrollo Profesional del Profesorado puede resultar crucial partir de la idea que traemos concebida sobre los profesores a partir de la experiencia que tenemos con ellos en las distintas etapas, con el fin de perfeccionarla, cambiarla e incluso llegar a reducir escepticismos o concepciones erróneas que traemos a medida que vayamos profundizando en el estudio de dicha materia.

Por ello, a continuación se procederá a dar respuesta a la pregunta:

 1.            Opinión y pensamiento sobre el profesorado de Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y Universidad en función de la experiencia previa con ellos.

Para dar respuesta a esta pregunta debemos partir de la idea que la concepción sobre el profesorado es distinta en función de la etapa educativa, como consecuencia tanto de las características del profesorado, de su formación o de la madurez que los niños van adquiriendo ; también será distinta la concepción derivada del contexto y características del centro (privado, público, concertado, rural o urbano).

De ese modo partiendo de la realidad de que dos de las integrantes del grupo (Lorena García y Cristina Herrera) de este grupo han realizado sus estudios en centros urbanos de una ciudad (la primera de ellas en Santiago de Compostela, y la segunda primero en Sevilla y luego en A Coruña), y la otra (Enelina María Gerpe Pérez) de un contexto rural de una aldea durante la primaria, y en un pueblo durante la Educación Secundaria y el Bachillerato, procederemos a analizar cada una de las etapas individualmente, en las cuales hablaremos de modo general, y puntualizaremos alguna afirmación basándonos en ejemplos reales vividos.

 

1.1.        PROFESORES DE INFANTIL

  PROFESORADO INFANTIL 

Después de estar hablando de lo que recordábamos en esta etapa llegamos a la conclusión de que hemos tenido una experiencia buena y gratificante.

Aun así se puede destacar que Cristina Herrera (la cual ha asistido a un colegio en Sevilla) ha tenido una experiencia un poco diferente en uno de los cursos de infantil, en el que como consecuencia de la ausencia de un profesor titular para dicho curso, en el colegio se vieron obligados a ir a las clases de educación primaria, en donde podrían dedicarles algún tiempo (aunque el trato no era el mismo, e incluso se encontraban desplazados), situación que se recuperó y volvió a la normalidad gracias a la lucha de los padres y madres.

Enelina Gerpe ha tenido una experiencia un poco peculiar también, puesto que ha estudiado desde los dos años hasta los cuatro y medio en una escuela unitaria, en donde el trato era muy familiar y próximo, debido al reducido número de niños que acudían a la misma; y luego ha estudiado en un colegio público de una aldea, en donde el trato era un poco más distante debido al gran número de niños que albergaba dicha aula, y como consecuencia de la incorporación al aula en el mes de marzo cuando ya todo estaba establecido para los niños que formaban parte de ese grupo desde el mes de septiembre (como consecuencia de esa incorporación dicha alumna no disfrutó de los recreos para poder elaborar los ejercicios que sus compañeros venían desarrollando y realizando desde el mes de septiembre).

Las actitudes del profesorado de esta etapa van más allá de lo propiamente docente, pues les proporciona a los niños una sensación de libertad, cercanía, calidez en el trato, e incluso llegan a convertirse en un nuevo referente en la vida de los niños (los cuales al llegar a casa tiende a contarles a sus padres lo que ha dicho o ha hecho el profesor). Además los profesores de esta etapa se valen mucho del espíritu lúdico para que los niños aprendan y adquieran algunos contenidos, y sobre todo valores, actitudes y comportamientos en donde destaca el compañerismo, el saber compartir…

 

1.2.        PROFESORES DE PRIMARIA

PROFESORADO PRIMARIA

El recuerdo de la educación primaria y de sus profesores es distinto al que tenemos de la etapa anterior.

Podemos comenzar destacando que el principal recuerdo e idea sobre dichos profesores es la falta de tacto en cuanto a la satisfacción de las necesidades de los alumnos al inicio de esta etapa, ya que muchos de los niños presentan unas necesidades similares a las de la etapa previa, y los profesores, dan por supuesto de que las traen superadas. 

La paciencia con los niños que presentan algún tipo de necesidad es menor a la que tiene un profesor de infantil (por ejemplo no se bajan tanto en el hecho de tener que acompañar a un niño al baño…), e incluso llegan a mostrar una falta de sensibilidad cuando hablan o tratan con algún alumno que no ha madurado tanto como los demás (y en esto influye que el niño haya nacido a principios o final de año).

Los profesores de primaria poseen grandes capacidades para organizar actividades lúdicas, que no están contempladas específicamente en el currículum, pero que se relacionan con el contexto, las etapas, y de las cuales los niños pueden adquirir grandes aprendizajes sobre el contexto y el mundo que los rodea (el magosto, el otoño, el carnaval...).

En esta etapa debemos destacar el caso de Enelina Gerpe, ya que el trato de su profesor ha sido muy próximo y familiar, por haber contado con el mismo desde primero hasta sexto de primaria en las materias troncales (matemáticas, lengua, lingua, conocimiento del medio, ciencias sociales..), con lo que los alumnos llegaron a ser como familia para dicha profesora; la cual se ha implicado mucho en la formación académica, pero también en el trato como personas, ya que conocía a la perfección todas y cada una de las características de los alumnos.

 

1.3.        PROFESORES DE SECUNDARIA

 

Esta es una etapa que tenemos un poco más reciente, y por ello recordamos muchas de las anécdotas y experiencias vividas y compartidas con la gran cantidad de profesores con los que hemos tenido la ocasión de compartir materias y espacios a lo largo de los cuatro cursos que componen dicha formación.

Aun así, en relación a dichos profesores destacamos que hay una falta de coordinación y complementariedad entre ellos independientemente de las características del colegio, puesto que no se preocupan de analizar si se solapan contenidos o no.

Le conceden una mayor atención a la transmisión de contenidos que al propio proceso de enseñanza-aprendizaje y dificultades o problemas que puedan presentar los alumnos; y por ello partían de afirmaciones como que hay un currículum y un programa que hay que completar (independientemente de que lleguen o no todos los alumnos) antes de que termine el curso.

En muchas ocasiones nos hemos encontrado con profesores que se olvidan de que son personas con los que están tratando, y se limitan a soltar un rollo durante los cincuenta minutos que dura la clase, sin dar opción a realizar preguntas o intervenciones (da la sensación de que están hablando con “sillas”, “mesas” o a “la pared) y sin tener en cuenta las necesidades que puedan presentar dichos alumnos; por lo tanto el trato es unidireccional en el contexto del contenido de la materia que imparte en cada sesión; por ejemplo, Lorena García Pazos ha tenido una experiencia relacionada con este tema, puesto que en 3º y 4º de Educación Secundaria, su profesor de Física y Química, a pesar de tener muchos conocimientos sobre la materia, los alumnos no entendían nada de lo que explicaba, y a dicho profesor no le importaba, e incluso les dejaba copiar en el examen por el libro.

 

Por suerte o por desgracia hemos compartido aulas con alumnos un poco intranquilos y que se dedicaban a hacer “trastadas”, como puede ser tirar mesas, sillas, poner chinchetas en las mesas, e incluso en el caso del aula de primero de Educación Secundaria de Enelina Gerpe, se ha llegado a romper una puerta y una persiana y el profesor de Tecnología, que era el que se encontraba en el aula en dicho momento no envió a los alumnos en cuestión a dirección, sino que los ayudó a arreglar dichos desperfectos, para que ello no tuviese mayor importancia ni consecuencias para los mismos.  Y diréis a que viene esto, pues a establecer una opinión sobre los profesores, demostrando que son tolerantes y pacientes con las actitudes y comportamientos de los alumnos, y les dan oportunidades de cambio antes de caer en la extremidad de enviar al estudiante en cuestión a dirección y junto al jefe de estudios para que le imponga una sanción.

Aun así tienden a clasificar a los alumnos en función de sus cualificaciones, resultados académicos, comportamientos o incluso expresan y manifiestan explícitamente sus favoritismos por unos o por otros a través de ayudas diversas (les prestan una mayor atención, se preocupan de volver a explicar si no entienden algún concepto…y pasan de aquellos que por norma general no hacen nada en el transcurso de la clase).

 

Debemos destacar también que a partir de 3º de ESO, el trato con los alumnos cambia, ya que tienden a tratarlos como adultos, de un modo más frío, distante, pero  no establecen ni proporcionan ningún tipo de ayuda a la transición, sino que esperan que sea el alumno el que se prepare para tal cambio desde los inicios, y no tienen en cuenta que el proceso madurativo no se produce al mismo tiempo en todos los casos.

Para finalizar debemos resaltar también que en las últimos cursos de esta etapa educativa los profesores no son capaces de orientar, guiar ni ayudar a los alumnos a decidir sobre su futuro posterior, o sobre que materias escoger y que estudiar posteriormente, e incluso si les preguntas encuentras contradicciones en las ideas que transmiten, además de que la proposición de tareas, debemos destacar que ninguna de las mismas se salía de lo estrictamente curricular

 

1.4.        PROFESORES DE BACHILLER


Que decir de los profesores de esta etapa, pues no es fácil juzgarlos, pues son los alumnos los que deciden si quieren cursarlo o no, entonces los profesores se valen de esa afirmación para justificar lo que dicen o hacen en cuanto a la transmisión de contenidos. 

Dependiendo del carácter del profesor el trato era distinto, en muchos de los casos nos consideraban como adultos con los que poder mantener una conversación sobre cualquier tema, posiblemente como consecuencia de que ya nos conocían de las etapas anteriores, aunque este no fuese estrictamente curricular, mientras que otros se limitaban a transmitir los contenidos simplemente.

Los profesores de esta etapa se limitan a realizar la preparación para la selectividad, sin tener en cuenta que los alumnos de esta etapa no seguirán el mismo curso formativo, ya que en ocasiones van a acceder a un ciclo superior, y no por ello deberían verse obligados a realizar exámenes tipo selectividad o recibir orientaciones de cómo sacarle el mejor provecho a la misma. A esto podemos añadir el hecho de que se valían de documentos escritos o libros de texto como único soporte de aprendizaje válido, sin aprovechar todos los medios y recursos con los que estaban dotadas las aulas (proyectores, cañón, televisores, ordenador..).

En cuanto a la proposición de tareas, debemos destacar que ninguna de las mismas se salía de lo estrictamente curricular.

A pesar de ello, debemos destacar la experiencia de Lorena García Pazos con un profesor de Química en Segundo Curso, puesto que  este tenía todos los conocimientos sobre la materia, pero no tenía ni idea de dar clase, se trataba de un profesor clásico y conservador, que ni tan siquiera se adaptaba a la normativa de los libros actualizados y traía antiguos libros de los cuales explicaba para sí, sin permitir un interrogante de los alumnos y otras veces no daba clase.

 

1.5.        PROFESORES DE UNIVERSIDAD

PROFESORADO UNIVERSIDAD

Este profesor es algo más que un mero transmisor de conocimientos, es un orientador, guía e instructor que nos da las pautas para guiar el aprendizaje; aun así nos hemos encontrado con profesores que se limitaban a leer una presentación PowerPoint o unos apuntes al pie de la letra, independientemente de que los alumnos se quedasen dormido o se aburriesen, y no llegasen a comprender lo esencial de la materia.

Nos encontramos con profesores que no se limitan a un trato unidireccional de transmisión de información, sino que el trato es bidireccional, e incluso algunos de ellos toman en consideración las propuestas o ideas aportadas por los alumnos.

 

Por otro lado, son adultos, y como adultos que somos los alumnos, nos tratan de iguales, dentro de las diferencias formativas que existen, dejándoles expresar sus opiniones e ideas siempre y cuando estén fundamentadas, aunque en ocasiones no se correspondan con las suyas y se lleguen a abrir debates, y en ningún momento hacen sentir inferior al alumno, pues ellos han estado en su lugar antes de estar donde están.

Los profesores dejan libertad para que el alumno decida sobre su trabajo, y en ningún momento obligan a nadie sobre lo que deben o tienen que aprender. 

El trato que ejercen con los alumnos es distinto si estos asisten a clase o no, estableciendo favoritismos sobre los primeros, ya que conocen su trabajo y su desarrollo en el día a día en las distintas materias.

Aun así debemos destacar que el uso y aprovechamiento de las posibilidades de las nuevas tecnologías en muchas ocasiones se limita a una presentación PowerPoint como uno recurso, al igual que en los demás niveles se valían de un libro de texto o material documentado, y no tienen en cuenta todas las posibilidades con las que se cuenta en el aula.

 



Comentarios

  • Cristina Herrera Madrid

    Me gustaría añadir, además de todo lo que hemos expuesto, una pequeña conclusión o generalización. En este caso referente a la educación infantil. Creo que este nivel educativo es uno de los más importante, es el segundo nivel de socialización más importante que tenemos (después del entorno familiar). Constituye uno de nuestros primeros acercamientos a personas nuevas y entornos nuevos...y lo más importante: referentes personales nuevos, los/as profesores/as.

    Estos/as profesores/as se adaptan a nuestras necesidades de afecto, ayuda, cercanía, cariño, atención, proximidad...además de antender nuestras necesidades lúdicas y educativas. Creo que estas personas son y fueron unos referentes muy importantes en nuestras vidas aunque no tengamos demasiados recuerdos de ellos.

  • Lorena Garcia Pazos

    De acuerdo con lo que hemos venido recogiendo, creo que también es importante sacar conclusiones sobre el profesorado de primaria. Desta forma, partiendo de mi propia experiencia realizada en el Prácticum I dentro del aula hospitalaria del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, la Escuela Camilo José Cela, he podido observar junto con una de las compañeras de este grupo, Enelina María Gerpe, el poco trato existente del profesorado con los niños hospitalizados, en cuanto a las necesidades específicas que estos últimos presentan. Así, tras compartir espacio profesional con otro alumno de magisterio en prácticas, nos hemos podido dar cuenta de la dificultad de plasmar o trasmitir los contenidos académicos que uno posee y hacerlos llegar a estos alumnos ingresados con enfermadades terminales o con graves problemas físicos y psicológicos. Con ello, quiero decir que el papel que desempeñaba este alumno en prácticas era meramente de apoyo o ayuda de las materias y sin tener e cuenta las condiciones en las que el ingresado se encontraba. Por esto, sabemos que en algunos de estos casos es más inmportante distraer al niño y sacarle una sonrisa, que lograr que aprendiese a dividir, por ejemplo.

  • Enelina

    Estoy de acuerdo contigo Lorena, puesto que la experiencia en el aula hospitalaria fue un poco desoladora, pues el estudiante de Magisterio apoyaba al niño en las distintas tareas, como si se encontrase en un aula ordinaria, y no tenía en cuenta las condiciones ni necesidades específicas que poseía dicho niño, cuándo en muchas de las jornadas allí vividas lo más importante era que el niño se olvidase de su enfermedad, que que aprendiese o adquiriese un determinado aprendizaje.

    En cuanto a lo que tú aportas Cristina, creo que al igual que nuestroa primera socialización se produce en la familia, tomando como referentes a nuestros padres, la segunda comienza, cuando entramos en la etapa de Educación Infantil, en donde nuestra maestra va a ser nuestro referente, y va a llamarnos la atención todo lo que haga o diga, e incluso yo recuerdo el llegar a casa y contar a mi madre lo que ha hecho o dicho la profesora ese día.