Experiencia personal como ALUMNA

Haciendo memoria de esa alumna de nivel incial y primaria que una vez fui... pude recordar algunas pequeñas cosas de las tantas que he vivido. 

Sin duda, la dedicación, cariño, empatía y sensibilidad que caracterizaron a mis docentes de Jardín han dejado una huella en mí. En el caso de las maestras de primarias hubo tantas como personalidades puede haber en un aula. Es decir, cada una de ellas marco según su forma de ser el estilo de enseñanza. Recuerdo el nivel de exigencia y ritmo de aprendizaje que la primaria requirió. 

El profesorado de secundaria fue también variado, sin embargo aquí hubo personas que marcaron muchísimo con sus actitudes, respuestas y enseñanzas personales más que de contenidos. Creo que en esta etapa de la escuela pude nutrirme desde otro lugar junto a los profesores.

En mi caso, la enseñanza fue personalizada. Provengo de una pequeña ciudad del interior de Argentina que  conserva muchas costumbres de pueblo. En la clase nunca fuimos más de 12 compañeros, por lo que la relación entre nosotros era muy cercana y fraterna. Lo mismo sucedió con los profesores, entre ellos y nosotros se lo logró una relación muy enriquecedora.

La observación, seguimiento y enseñanza fue muy individualizada y permitió el crecimiento de cada uno de nosotros.

Realmente conservo valiosos y lindísimos recuerdos de mi paso por la escuela!  

En relación a los profesores universitarios, creo que al igual que lo señalado anteriormente, varían según su grado de compromiso, vocación y disposición personal. Sucedió que materias muy interesantes dejaron de serlo por el modo en que el profesor las dictaba y viceversa. 

Por tanto creo que son varios factores los que inciden en nuestra experiencia personal como alumnos. Tanto factores personales, factores ambientes (escuela, contexto físico, etc.), factores sociales (compañeros, autoridades escolares, familia) factores propios de los docentes, etc.