Formación inicial y permanente del profesorado.

En la primera publicación de esta nueva andadura, explicite la concepción de la formación, empleando la definición que dio a la misma el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, en el Decreto 93/2013 del 27 de agosto. De la misma manera mencioné uno de los aspectos más importantes, desde mi óptima personal, de la formación, que es el aprender a ser de Edgar Faure.

Después de indagar en su definición, creo que es necesario aludir a las dos ramas que existes de la formación, que ya se han dicho en clase, que son la inicial, que en términos generales sería aquella previa al comienzo del ejercicio docente, y la permanente que es aquella formación que se establece a lo largo de toda la vida profesional activa. Debo destacar ante esto, que ya no somos noveles ante estos términos, puesto que en otra de las materias impartidas en este semestre también los tratamos, fue en Orientación Profesional.

Atendiendo a una definición más amplia de las dos ramas mencionadas, podemos decir que:

  • La formación inicial sería, según las Instituciones de Formación Docente, “un proceso pedagógico que posibilita el desarrollo de competencias propias al ejercicio profesional de los diferentes niveles y modalidades del Sistema Educativo”.
  • Y la formación permanente, según Camerino y Buscá (2001) “serían todas aquellas actividades planificadas por instituciones o por el propio docente para perfeccionar su enseñanza y desarrollarse como profesional durante su fase de actividad laboral”

Para mí entender, la primera de ellas tiene como finalidad entrenar a los docentes en las habilidades necesarias para enseñar, prepararlos para que sean críticos y para que sepan desarrollar actitudes reflexivas. Es decir, que sean capaces de construir sus conocimientos, que se les enseñen para poder tener un buen manejo de las estrategias de enseñanza, sentar las bases para que tengan un buen dominio de la materia que van a impartir y promover en ellos la reflexión.

Pero es verdad que esta formación inicial es insuficiente, ya comenzando por el tiempo que se dedica a ella lo que conlleva a dar pocos contenidos, y no sólo eso sino más bien la poca interiorización de los mismos. Se considera deficiente a la hora de suministrar a los docentes los conocimientos y principios psicopedagógicos para desarrollar su tarea.

Como dice Vera Godoy (1985) esta formación debe aportar a los docentes un instrumental teórico e interpretativo que les ayude a comprender los diversos factores que intervienen en la práctica educativa, una metodología de la investigación que les permita generar nuevos conocimientos y un repertorio de alternativas de acción que promueva los procesos de renovación educativa. Pero la realidad es que esta rama de la formación presenta debilidades en lo que se refiere a la construcción de un pensamiento pedagógico, una filosofía de la interculturalidad, una visión de hombre/mujer que se quiere formar, competencias comunicativas y bases de aprender a aprender, a ser y a convivir. Además de la resolución de problemas y comprensiones mínimas que exigen los cambios.

Formación inicial.Ante esto vemos, como señalé antes, que es una formación insuficiente que necesita algo que la complemente, y ahí es donde aparece la formación permanente, que nace como la necesidad de actualizar al profesorado para ajustar a los cambios tanto sociales, económicos como tecnológicos que está viviendo nuestra sociedad. Pero antes de adentrarse en esta segunda rama de la formación, creo que es oportuno indicar cuáles son los objetivos, competencias y niveles de la formación inicial.

Su objetivo principal, destacado por el Boletín de la Junta de Andalucía del decreto que anteriormente mencioné, es que abarcará tanto la adquisición de conocimientos, como desarrollo de capacidades y aptitudes. Deberá permitir, por tanto, el desarrollo de las competencias profesionales docentes del futuro profesorado. Y su componente esencial será la relación permanente e interactiva entre la teoría y la práctica, y la preparación de los procesos de enseñanza y aprendizaje, junto con el desarrollo personal del alumno. Su objetivo final será preparar al profesorado para dar respuesta a los retos del sistema educativo que se recogen en la Ley 17/2007 del 10 de diciembre.

Así, la formación inicial permitirá el desarrollo de una serie de competencias profesionales, que son:

  • Desempeñar las funciones y deberes que implica su práctica profesional en el contexto educativo del centro docente en el que se desarrolla su trabajo, participando de forma activa en el diseño y aplicación del proyecto educativo del centro.
  • Reflexionar críticamente sobre su práctica docente en su ejercicio profesional, a través de procesos de autoevaluación, que le permitan contrastarla con otras experiencias.
  • Actualizar su práctica docente en su ejercicio profesional, reconociendo la necesidad del aprendizaje permanente, la renovación pedagógica y la actualización científico-didáctica.
  • Trabajar en equipo, sacando provecho de la participación en un grupo heterogéneo y compartir su experiencia y conocimiento para la consecución de un objetivo común.
  • Establecer relaciones entre los contenidos curriculares de las distintas áreas y materias para enfocar el proceso de enseñanza-aprendizaje de forma interdisciplinar.
  • Utilizar estrategias metodológicas y recursos didácticos que propicien el desarrollo integrado de las competencias básicas en el alumnado.
  • Adaptar el proceso de enseñanza y aprendizaje a la diversidad del alumnado, a sus necesidades, experiencias y peculiaridades, así como a sus expectativas formativas o laborales.
  • Reconocer el valor de las tecnologías de la información y la comunicación como instrumento que favorece el proceso de enseñanza y aprendizaje y utilizarlas de forma habitual en la práctica docente y para facilitar la cooperación de las familias en los procesos educativos de sus hijos e hijas.
  • Gestionar situaciones de conflicto derivadas de actitudes negativas ante el aprendizaje o de prejuicios culturales, de género o de cualquier índole que impliquen discriminación.
  • Establecer canales eficaces de comunicación y colaboración con las familias y su entorno, que faciliten el proceso de integración y aprendizaje del alumnado.
  • Utilizar adecuadamente una lengua extranjera y desarrollar estrategias de enseñanza bilingüe.
  • Reconocer el valor de la evaluación como instrumento de mejora.

Como podemos ver son muchas las competencias que debe impartir la formación inicial, muchas tanto en términos numéricos como lo que conlleva cada uno de ellas. Ante esto me pregunto ¿De verdad se está dando una formación inicial a los docentes adecuada? Una vez conocidos los objetivos y las competencias de la misma, creo que la respuesta es evidente y clara, pues creo que ni la mitad de los hechos mencionados antes son realizados, ya comenzando por una renovación pedagógica o utilizar recursos didácticos cuando muchas veces se usan las más tradicionales metodologías las cuales están sujetas a importantes sesgos. Después también está el hecho del trabajo en equipo, el cual tampoco funciona como debería, si no que siempre se induce, de una u otra manera, a la individualización aparejada a la competividad. Así, la obsolescencia de los contenidos y métodos hacen que debamos llamar la atención acerca de la necesidad de replantearnos qué profesores estamos formando y cuál debe ser su perfil competencial.

Respecto a los niveles de este tipo de formación, encontraríamos tres: en primer lugar, la formación del maestro de educación infantil y primaria, en segundo lugar la formación del profesor de educación secundaria obligatoria y la formación profesional, y en el tercer y último lugar, la formación del profesor de la universidad. 

Por un lado, la formación de educación infantil y primaria, se basa en un modelo en que se combinan los contenidos específicos de cada especialidad y los contenidos pedagógicos. La formación de educación secundaria obligatoria, se refiere a aquella especialidad que comparta una capacidad académicas en un área definida del conocimiento. Y por último, la formación del profesor de la universidad es aquella en la que no existe, propiamente dicha, una formación pedagógica inicial, en el sentido de que se basa la enseñanza en clases más teóricas y más prácticas.

En correspondencias a estos niveles, se suele dar la creencia bastante aceptada que conforme ascendemos en el nivel educativo, disminuye la preocupación por la formación pedagógica del profesorado.

Pasando a la formación permanente, sus objetivos serían los siguientes:

  • Mejorar la calidad del sistema educativo, a través de procesos de autoevaluación y de la mejora de la competencia profesional docente.
  • Perfeccionar la práctica educativa y la función tutorial, de forma que incida en la mejora de los rendimientos del alumnado y en su desarrollo personal y social, a través de la atención a sus peculiaridades y a la diversidad del mismo.
  • Vincular los procesos de enseñanza y aprendizaje, así como el funcionamiento de los centros docentes, a la renovación pedagógica, a la innovación y a la investigación, al desarrollo de la equidad y a la mejora de la convivencia.
  • Ayudar al profesorado a desempeñar puestos de trabajo bilingües y otros que requieran una competencia específica.
  • Impulsar el desarrollo y la actualización de las competencias profesionales del profesorado ante la evolución científica y tecnológica y las demandas y necesidades sociales.
  • Potenciar el desarrollo profesional del profesorado, favoreciendo la adquisición de una cultura profesional orientada a la actualización constante de su práctica docente y a la innovación educativa.
  • Contribuir a una mayor dignificación de la profesión docente y a un mayor reconocimiento profesional y social del profesorado, facilitándole la actualización permanente de sus competencias.
  • Mejorar el funcionamiento de los órganos de coordinación docente de los centros.Formación permanente.

Se puede decir que es un proceso de transformación, en el cual se va redefiniendo el trabajo del docente, ante la innovación y ante la necesidad de seguir aprendiendo. Puesto que la formación pedagógica del profesorado no se puede estabilizar ni estancar, tiene que ir aumentando. Y para conseguirlo, estos sujetos tienen que apoyarse en la investigación, en la reflexión y en el análisis.

Para rematar con esta rama de la formación, voy a nombras las modalidades de la misma, las cuales se dividen en tres: las modalidades de formación del profesorado que persiguen el aprendizaje de las buenas prácticas docente, basada en el intercambio profesional y difusión del conocimiento. Para lo cual se emplearán estrategias formativas que estimularán el trabajo cooperativo, fundamentalmente la autoformación. Por otro lado, las actividades de formación permanente que podrán desarrollarse en las modalidades presencial, semipresencial y a distancia, las cuales deben incluir aplicaciones prácticas, mecanismos e indicadores de evaluación que permitan el seguimiento. Y por último, las actividades ofertadas en las modalidades semipresencial y a distancia, que se llevarán mediante el uso de las tecnologías de la información y comunicación a través de una plataforma virtual de aprendizaje que permita la comunicación entre el profesorado participante y éste con el profesorado que dirija la actividad.

Después de haber analizado tanto la formación inicial como la permanente, he llegado a la conclusión de que debemos preguntarnos en ¿Dónde un docente aprende su profesión? Aquí podríamos mencionar varias opciones, ya que creo que los docentes aprenden a desempeñar su tarea a través de múltiples acciones, muchas de las cuales no se tienen en cuenta. Considero que se pueden formar a través dos ámbitos: en su trayectoria escolar previa, pues es cuando el escolar aprende el fondo del saber enfrentándose a sus prácticas y en su socialización profesional, se aprende a trabajar observando lo que hacen sus compañeros, recibiendo sus consejos e interactuando con ellos, además de con las familias, alumnos y otros agentes educativos.

Pero también hay que aclarar que se presentan determinados problemas a la hora de recibir la formación, ya tanto sea de un tipo como de otro. Estos problemas serían no adecuarse a la realidad y la desarticulación entre la formación inicial y formación en servicio. Es decir, se desahucia a la primera y se considera más acorde la segunda por la introducción de innovaciones. Por otro lado, la segmentación curricular, debido a que éstos son cerrados comportando que el atraso en unas pocas materias determine la pérdida de un año de estudios. La endogamia entendida como un proceso de autosatisfacción de necesidades y de autorregulación institucional. Y el isomorfismo definido como la escasa distancia y el progresivo acercamiento entre la lógica curricular e institucional del instituto formador con la escuela. Las reformas inconclusas, pues somos participes de que la formación docente de nuestro país ha sufrido al menos cuatro intentos de reforma, la mayoría de los cuales quedaron inconclusos por diversos motivos. Y el reclutamiento, pues las nuevas generaciones de adolescentes que acceden a la formación docente tienen algunos rasgos cuya comprensión y conocimiento son de suma importancia para el diseño de las políticas educativas.

Cursos de Formación.Ante el panorama que citado anteriormente, en cuanto a la situación incompetente de la formación, creo que es necesario incluir que ya ha sido mencionado en la Unión Europea (1996), en el informe titulado Teaching and Learining. Towards the Learning Society, en el que se ponía de manifiesto que los cambios que se estaban produciendo en la sociedad provocaban necesidades de formación y unas actitudes los ciudadanos que se debían atender para aprovechar las oportunidades que la sociedad informacional iba a generar. Se apuntaba ya al peligro de la exclusión social ante la falta de respuesta adecuada a la formación.

 

Asimismo, debemos nombrar los tipos de modelos de formación existentes, que según Chang y Simpson (1997) son cuatro modelos:

- Aprender de otros-cursos de formación: que la modalidad formativa más extendida, los cuales implican la presencia de un formador que es considerado experto en un ámbito de conocimiento disciplinar, que determina el contenido y el plan de actividades. Esta formación se orienta de manera homogénea al grupo en conjunto pero también se da aprendizaje como un proceso individual.

- Aprender con otros-aprendizaje colaborativo: aprendemos realizando tareas grupales. Por tanto el aprendizaje colaborativo comprende aquellos procesos formativos que se orientan al grupo. Pero no sólo en la realización de las actividades sino también en las metas y en los resultados. Lo que identifica a esta modalidad formativa es el carácter compartido de las metas de aprendizaje.

- Aprender sólo-autoformación: parte del supuesto de que cualquier profesional es un individuo capaz de iniciar y dirigir por sí mismo proceso de aprendizaje y formación. Se trata de una formación abierta y planificada, en la que la experiencia sirve como argumento para el aprendizaje y en la que la reflexión juega un importante papel.

- Aprendizaje informal: aprendemos cosas sin que nos lo hayamos propuesto, siendo una modalidad formativa abierta y no planificada, como la anterior. Aquí entraría en juego la teleformación, es decir, el sistema de impartición de la formación a distancia, apoyado por el uso de las TICs.

Como síntesis decir que formar un docente es una tarea de suma complejidad debido a la multitud de posibilidades que podemos emplear, aunque muchas de ellas no sean utilizadas de la mejor manera. Esto implica grandes desafíos, pues se debe formarlos hoy para una escuela que vive transformaciones mañana. Por ello hay que tener en cuenta estos cambios, y así poder brindarles herramientas para que puede adquirir otros saberes a medida que el conocimiento se modifique, posibilitarles una profunda reflexión sobre las tareas que desempeñaran en sus futuros puestos laborales y definir los saberes imprescindibles que deben poseer.  

Algunas de las propuestas que propondría serían aumentar el tiempo que se destina a este aspecto, intentando siempre la coordinación entre los sistemas de formación inicial y los sistemas de formación continua del profesorado. Adecuar las necesidades y exigencias, puesto que si no se tienen en cuenta malamente podremos formar con garantías de éxito a los docentes. Y extender la importancia de la formación de base, pues como dice Adalberto Ferrández (1988:174): La formación de base debe aspirar a permanecer en un mundo donde todo cambia, a dotar a las personas de autonomía personal, capacidad de comunicación, conocimiento de los procesos de resolución de problemas, manejo de información, etc.

Webgrafía utilizada

http://lae.unsl.edu.ar/Ediciones/Libros_Electronicos/CAP-4.pdf (Consultada el día 1/10/2013)

http://karoll.bligoo.com/content/view/139818/Formacion-Inicial-Docente-La-clave-para-el-cambio-Educativo.html (Consultada el día 1/10/2013)

http://www.ceppe.cl/formacion-inicial-docente (Consultada el día 3/10/2013)

http://www.eligeeducar.cl/formacion-inicial-docente/ (Consultada el día 1/10/2013)

http://www.eweb.unex.es/eweb/cienciadeporte/congreso/04%20val/pdf/C127.pdf (Consultada el día 2/10/2013)

http://www.mcye.gov.ar/consejo/documentos/doc_A14/funciones.html (Consultada el día 2/10/2013)

http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=2&ved=0CDoQFjAB&url=http%3A%2F%2Fwww.iipe-buenosaires.org.ar%2Fsystem%2Ffiles%2Fdocumentos%2Finforme05_formdocente.pdf&ei=mA6NUtulM6mb0wXDloCIDQ&usg=AFQjCNHmrzW_jfW052cPN0kLY03cK00ElA&sig2=LTwyKiHiQsxur1aR-39piA (Consultada el día 20/11/2013)

http://www.juntadeandalucia.es/boja/2013/170/BOJA13-170-00045-13897-01_00032656.pdf (Consultada el día 20/11/2013)

http://www.redes-cepalcala.org/inspector/DOCUMENTOS%20Y%20LIBROS/FORMACION/FORMACION%20INICIAL%20Y%20PERMANENTE%20DE%20LOS%20EDUCADORES.pdf (Consultada el día 20/11/2013)

http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=2&ved=0CDwQFjAB&url=http%3A%2F%2Fwww.iipe-buenosaires.org.ar%2Fsystem%2Ffiles%2Fdocumentos%2Finforme05_formdocente.pdf&ei=pDWNUpLTI-G60QWgq4CwCQ&usg=AFQjCNHmrzW_jfW052cPN0kLY03cK00ElA&sig2=64lFkH115lJ_DxoYKAvNtQ (Consultada el día 20/11/2013).