Una pincela de historia

 Para llegar a valorar la formación del profesorado en España, y llegar a comprender su situación actual, es necesario adentranse en el pasado. Mi objetivo no es otro que conocer más sobre el tema e indagar sobre la evolución del término, en nuestro país. Asique a continuación daré unas pequeñas ideas sobre la formación del profesorado, (en especial del de instrucción primaria), basadas en nuestra historia.

   Comencemos por el siglo XVIII, en esta época se les exigía a los aspirantes a maestros de instrucción primaria un preparación limitada sobre los conocimientos elementales de leer, escribir, algo de ortografía, poco más que las cuatro reglas de aritmética y la doctrina cristiana. Ya en el siglo XIX, se añadieron la necesidad de tener conocimientos sobre la gramática castellana, algunas nociones de álgebra y geometría, principios de lógica y filosofía moral y un tiempo determinado bajo la dirección del maestro, que regentara la escuela.

   En este mismo siglo, se partía de que la eficiencia del sistema educativo dependía, en gran medida, de que pudiera disponerse de un profesorado competente, sin embargo este aspecto en la práctica ha pasado por muchas consideraciones.

   En el siglo XIX surgió considerar al profesorado de educación primaria fundamental, por un lado como difusores del conocimiento y por otro, como transmisores de  una ideología.

   En 1857, la Ley Moyano, consagró el sistema de oposiciones como forma de acceso al profesorado de Instrucción Pública en todos sus niveles, así el estado intervenía en la selección del profesorado. Los instrumentos de que los que se servía el estado para ejercer el control académico e ideológico sobre el profesorado fueron los tribunales de exámenes, en cuya composición tuvieron presencia los representantes del poder político y eclesiástico. Esto influyó en la selección del profesorado, haciendo intervenir factores que no eran de índole estrictamente científica y profesional.

   Otra de las consecuencias negativas de esta política consistió en que las numerosas disposiciones que abordaron la organización de las Escuelas Normales, a lo largo del siglo XIX, no estuvieron acompañadas de la correspondiente reestructuración de la primera enseñanza, produciéndose los cambios solamente en la cúspide del sistema.

   Todo ello nos iba llevando al elevado número de analfabetos existente en España a comienzos del siglo XX, el cual era un fiel reflejo de la inoperancia del sistema educativo y el signo de un escaso desarrollo político y económico. Sin embargo, me gustaría destacar que el momento histórico en que el sistema de instrucción primaria español comenzó a distanciarse notablemente del de otros países, se corresponde con el fracaso de la Revolución de 1868.

   Por otro lado también tenemos que ser conscientes de la amplia legislación educativa que tenemos, a consecuencia de la intervención de diferentes poderes políticos en esta. Tal y como expresa Melcón (1992,84), los liberales siempre tuvieron una inclinación a dar un sentido más profesional y práctico a los estudios de maestro/a mientras que los conservadores acentuaron su carácter técnico y académico.

  Además también en estos siglos influye la Iglesia como factor determinante en la formación del profesorado. A partir de 1898 con el Plan de Gamazo, se instaura la libertad de enseñanza en la formación del profesorado, empezando a proliferar por todo este país, las Escuelas de Magisterio regentadas por la Iglesia. De hecho, estas tomaron un papel preponderante a lo largo de la dictadura franquista.

   Otro rasgo característico de la formación del profesorado en este siglo, ha sido la de ofrecer una baja y devaluada formación respecto a otras profesiones. El curriculum de las Escuelas de Magisterio a lo largo de todo el siglo XIX consistió en poco menos que aprender destrezas básicas. Como dice Varela y Ortega (1984,20), se cree que los maestros han de aprender exclusivamente aquellos conocimientos estrictamente necesarios para el pueblo, sólidos, prácticos y capaces de transmitirse fácilmente a los hijos de la gente sencilla. De hecho no es hasta 1967 que se empieza exigir el Bachillerato Superior, para realizar los estudios de Magisterio.

   Todo ello nos puede hacer comprender muchas causas de la valorización de la formación del profesorado. Bajo criterio personal, creo que vamos avanzando poco a poco hacia una mayor profesionalización de los educadores, sin embargo aún nos queda mucho camino por recorrer y muchas trabas legislativas que superar. Ya que creo que actualmente el sistema educativo y la formación de educadores siguen dependiendo excesivamente de la política del momento. Signo de ello son las múltiples leyes educativas en los últimos años, (LODE, LOGSE, LOE, LOMCE, etc)  ya que antes que procurar crear eficiencia en una ley educativa, se preocupan más de adaptar esa ley a la ideología que esté en el poder. Cuando en verdad, el conocimiento no se basa en una ideología, sino que se fundamenta en el saber. Pero esta evidencia, inexplicablemente se deja que pase por alto.

¿Y qué ocurre con la valorización del profesor?

   Yo creo que esta viene determinada en función de la historia, como remarqué antes. Sin embargo creo que ya no hay justificante actualmente, para la desvalorización de esta profesión. Aunque soy consciente de que la importancia del sector tiene que ir apoyada por el estado, pues la especialización profesional e inversión económica para su consideración.

  También me gustaría remarcar la llamada vocación, de la que ya hablamos en clase. Bajo mi punto de vista, esta se debe fundamentar en cualquier profesión. Sin embargo hablando en el grupo sobre esta en el profesorado, coincidíamos en que los profesores de Educación Infantil/Primaria semejaban mayor vocación que el resto, aunque la vocación no deba explicitarse sólo en una etapa educativa sino en todo el conjunto del sistema educativo. (En entradas posteriores me centraré más en este tema).

 

Fuentes:

Melcón, J. (1992) La formación del profesorado en España (1837-1914). Madrid: Ministerio de Educación y Ciencia

http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=117957 (Consultado el día 05/10/2013)

Comentarios

  • Enelina

    Paréceme moi interesante que traías ao teu espazo persoal nesta rede social a bagaxe histórica sobre o profesorado, co fin de que todos poidamos aprender e sacar o máximo proveito a dita información, e cheguemos a comprender a verdadeira dimensión e concebir dun modo determinado ao docente do siglo XXI.

     

    Moitas grazas. 

    Un saúdo.