HISTORIA PREVIA

 1. Que pensais sobre el profesorado en función de la experiencia previa como alumno de: Infantil, Primaria, Secundaria, Universidade

Entramos en el sistema educativo a los cuatro años y todavía nos encontramos inmersas en él. Es por ello por lo que nuestra vida no puede ser concebida al margen del colegio, el instituto o la facultad.

Esta práctica nos presenta una reflexión muy interesante que saca a luz nuestros conocimientos indirectos que fuimos generando a lo largo de nuestra vida como alumnos y nos permiten hoy en día elaborar una imagen del docente y establecer comparaciones entre lo que es y el deber ser.

Las experiencias allí vividas no solo contribuyeron a nuestro desarrollo personal, sino que además conformaron nuestra idea de la enseñanza y de la labor del profesorado. La definición de lo que es un profesor la fuimos conformando a medida que avanzamos por los distintos niveles educativos. Elaboramos perfiles de profesores (el estricto, el pasota, el que no se entera de nada, el enrollado, etc.), en función de su forma de llevar la clase y dirigirse a nosotros, así como de su personalidad.

De esta forma pudimos observar como las relaciones profesor-alumno se iban haciendo cada vez más impersonales y distantes a medida que nos acercábamos al final de nuestro recorrido educativo.

Cuando iniciábamos esta andadura, en infantil, bien en un colegio concertado o escuela rural unitaria recordamos como, en nuestro caso, las experiencias vividas en función del tipo de escuela fueron muy distintas.

En el centro concertado, el número de alumnos por clase era mayor, pues se superaban los veinte alumnos. Esto repercutía sobre el trato de la profesora hacia el grupo, que era mucho más frio y distante, casi no se implicaba emocionalmente con los alumnos. Sin embargo, en el caso de la escuela rural unitaria, la ratio profesor-alumno era mucho menor y las edades de los niños eran variadas.  Las interacciones entre el docente y los alumnos eran más cálidas y constantes.

En ambos casos y de manera general, podemos decir que el profesor estaba más pendiente del comportamiento de los alumnos y se centraba más en que su desarrollo personal fuera adecuado.

La etapa de educación primaria se desarrolló en un centro de carácter público. En este sentido, cabe distinguir ente en primer ciclo de primaria y el segundo, ya que durante el primero el papel del profesor era más parecido al de la etapa de infantil. En el segundo ciclo ya se le empieza a conceder más independencia al alumno en su aprendizaje, aunque el profesor sigue prestando una atención importante al desarrollo del mismo. Será en esta etapa dónde se empiece a otorgar mayor importancia a los contenidos académicos más que al desarrollo personal del alumnado.

En ambas etapas educativas contábamos con una sola profesora que impartía todas las materias, a excepción de ciertas materias como música, educación física o inglés.

En la etapa de educación secundaria se produciría un cambio importante, pues al entrar en el instituto la relación con el profesorado era mucho más formal y distante. Ahora contábamos con un profesor para cada materia que poco se molestaba en conocernos. Lo que importaba era que aprendiéramos los contenidos necesarios para poder pasar de curso detallados en el currículo. Además poco se implicaban en nuestro aprendizaje, el alumno recibía una mayor autonomía de manera que no se molestaban en saber por qué a uno le iba bien y a otro mal,  las clases eran bastantes numerosas, los contenidos muy extensos y el tiempo muy escaso.

Es cierto que existía la figura del profesor-tutor, pero a este solo recurrían los padres cuando veían que su hijo presentaba ciertas dificultades para promocionar adecuadamente, o eran llamados por problemas puntuales.

En esta etapa cabe decir también que las exigencias académicas eran cada vez mayores, perdiendo importancia contenidos en valores y para el desarrollo de la persona.

Finalmente, tras pasar la selectividad, llegamos a donde nos encontramos ahora, la facultad. Aquí llevamos una sorpresa, ya que siempre nos habían presentado a los profesores de universidad como inaccesibles, que se limitaban a dar su clase y punto. Sin embargo, nuestra experiencia rompió con esos estereotipos y nos encontramos con profesionales cercanos, preocupados por los alumnos y siempre dispuestos a solucionar nuestras dudas tanto de carácter académico como personal.