Echando la vista atrás

      La primera actividad realizada en la materia "Formación y desarrollo del profesorado", disponible en el grupo Pedagogas online, me hizo reflexionar sobre la gran cantidad de profesores que he tenido a lo largo de mi vida escolar, unos mejores y otros peores, y me gustaría compartirlo con tod@s vosotr@s.

      El primer centro en el que estuve fue en la guardería San José, situada en Borreiros (Pontevedra). En ella estuve desde los 2 años hasta los 4, y aunque me encantaría poder comentar mi experiencia en ella, apenas tengo recuerdos claros de esa etapa. Lo que sí puedo decir es lo que me han comentado mis padres a lo largo de los años, y es que existía una relación muy buena entre las profesoras y los alumnos, y a su vez entre las profesoras y las familias, que estaban en continuo contacto para conocer como evolucionábamos. 

      A los 4 años entré en el colegio en el que iba a estar hasta los 17 años, el colegio concertado Rosalía de Castro, en Vigo. La etapa de educación infantil fue igual que en la guardería, aunque aquí ya tengo recuerdos más claros. Apenas tenía unos cuantos profesores: uno para plástica, otro para gimnasia, otro para inglés, y el último para todo lo demás. Todos los profesores eran muy cariñosos y atentos con nosotros, y estaban siempre dispuestos a hablar con las familas, ya fuera en persona o a través de notas escritas en las que explicaban nuestra evolución y nuestra adaptación al nuevo colegio, a los nuevos compañeros y a los nuevos profesores. 

      En cuanto a la educación primaria, personalmente no noté un gran cambio en cuanto a profesores los primeros años, aunque me cambiaron a todos. Seguíamos teniendo 4 ó 5 profesores y los notaba igual de cercanos que en la etapa anterior. En 5º de primaria fue cuando comenzamos a tener un profesor por materia, por lo que la relación ya empezaba a enfriarse y a ser más distante, aunque guardo un gran recuerdo de todos ellos. 

      Con la llegada a la E.S.O hubo otro gran cambio de profesores, y aunque todos ellos me dieron clase 4 años, considero esta etapa, en lo que a relaciones profesor-alumno respecta, la más fría e impersonal. Creo que en las etapas anteriores los profesores se centraban más en nuestro propio desarrollo, en cambio en esta etapa se centraban más en impartir las materias, en transmitirnos conocimientos y dar el temario. También tiene que ver el hecho de que existiese un profesor por materia, motivo por el cual no pásabamos tanto tiempo con un profesor como en primaria, lo que provoca que no se cree ese víncuolo que se creó con los anteriores. Además aquí fue donde comenzaron a realizarse las temidas entrevistas de los profesores con los padres cuando un alumno no evolucionaba correctamente, aunque también podían ser los padres los que concertaran la entrevista. 

      En bachillerato se produjo otro cambio total de profesores, y aunque algunos solo me dieron clase 2 años, guardo un gran recuerdo de ellos y a día de hoy sigo visitando el centro para verlos. Considero que fueron los mejores profesores que tuve, puesto que se centraban en impartir la materia, como es lógico, pero al mismo tiempo se preocupaban por los problemas que pudieran estar causando un bajo rendimiento, lo que provocaba que existiera una relación muy estrecha entre nosotros. Aquí ya no existía contacto con las familias, a no ser que éstas así lo desearan, pues como bien he comentado, hablaban con nosotros directamente. La verdad es que guardo un gran recuerdo de los profesores de esta etapa. 

      Y por último, la universidad. Acostumbrada a estar siempre en el mismo centro educativo, para mi la llegada a la universidad supuso un cambio radical. En el colegio aunque nos cambiaran a los profesores y no nos hubieran dado clase antes  los conocíamos a todos de oídas o de venir a hacer sustituciones, pero en la universidad todo fue distinto. Cada materia la imparte un profesor distinto y sin que tengas la menor idea de quien es, ni siquiera de oídas. Además los profesores ya no cambian solo cada año, sino cada cuatrimestre, por lo que apenas existe un contacto directo. Al menos en mi caso, la relación es la más distante de todas las etapas, aunque si un profesor es realmente bueno, será el que te marque para toda la vida.


      Como todos he tenido profesores buenos y profesores malos a lo largo de mi vida y todos ellos me han aportado y enseñado algo, incluso lo malos. Por ejemplo, éstos me han enseñado el tipo de profesional que no quiero ser y las cosas que no debo hacer en un futuro, y los buenos.... bueno creo que de los buenos es obvio no?

Comentarios

  • Lourdes Montero

    ¿Y echando la vista atrás, materias en las que trabajaste la temática de la profesión docente y la formación del profesorado?

     

    Saludos

    Lourdes

  • Valeria García Flores

    Es que esta no es la práctica de clase, la práctica está subida al grupo "Pedagogas online" y ahi ya comentamos las materias en las que trabajamos sobre esa temátoca, aquí solo quise hacer una reflexión sobre los profesores que he tenido a lo largo de mi vida