MAREA VERDE BALEAR

MAREA VERDE BALEAR

REFLEXIÓN PERSONAL

La controvertida Marea Verde Balear era algo que tarde o temprano tenía que pasar. Quizá una manifestación de tal magnitud hace unos años sería esperar demasiado, lograr ese consenso, ese apoyo de la sociedad a un determinado sector y a unos determinados trabajadores pone de manifiesto la actual preocupación que existe por parte de familias por la educación de sus hijos.

En Marzo de este mismo, el sindicato STEI cifraba en un 90,97% el seguimiento por parte de los profesores de la huelga en la enseñanza pública de Baleares, lo que se traduce en que 4.524 docentes secundan la iniciativa. El STEI expuso este mes de septiembre que los servicios mínimos estuvieron conformados por 2,320 docentes, si tenemos en cuenta que los profesores de las Islas Baleares suman un total de 7.293, entendemos que solo podían hacer huelga una parte de los docentes 4.973 de los cuales 4.524 la han secundado. Hablamos de cifras mínimas si tenemos en cuenta que según la Sociedad Balear de Matemáticas más de 80 000 personas se reunieron  en la protesta de PALMA DE MALLORCA, solamente de Palma. ¿No es esto suficientemente significativo como para que el Gobierno Balear lo tenga en cuenta?  Hablamos de 80 000 personas de las cuales gran parte no forman parte directamente del sistema educativo, hablamos de madres, padres, alumnos… que muestran su disconformidad con un decreto ley establecido al más puro estilo “ordeno y mando”, ¿es esto lo que se considera democracia en este país?, “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”… una expresión del siglo XVIII que en ocasiones no parece tan lejana.

Llaman la atención las declaraciones de Bauzá en un mitin realizado en Septiembre de este mismo año en el que asegura que “ya es hora que la minoría respete a la mayoría”, y yo me pregunto ¿Es que para el Sr. Bauzá 80 000 personas simbolizan simplemente una minoría en las Islas Baleares? ¿no va siendo hora ya de tener en cuenta a la hora de realizar este tipo de decretos y leyes a los propios afectados?

Los profesores se quejan porque nadie les ha tenido en cuenta. Impartir materias no linguisticas en lengua extranjera implica tener un conocimiento alto sobre esa lengua lo cual los profesores no tienen, y tampoco los alumnos. Implantar esta normativa podría tener consecuencias negativas también sobre los alumnos, pues  la mayoría no se encuentran lo suficientemente preparados para ello. Estoy totalmente de acuerdo en el hecho de que el inglés en fundamental en los tiempos que corren, las ofertas de empleo cada vez demandan personas con conocimientos en idiomas, pero teniendo el privilegio de contar no solo con el castellano si no con otra lengua materna como es el catalán… ¿Por qué ese interés en reducirla tan notablemente del sistema educativo? ¿No es el catalán o el gallego o el euskera tan importante como el inglés? ¿Qué necesidad tenemos en denigrar constantemente nuestra propia lengua? Algo con lo que muy poca gente cuenta, y con lo que deberíamos sentirnos afortunados.

Otra duda que me asalta es el hecho de la escasa formación con la que cuenta el profesorado en el tema del trilingüismo, ¿se les dotará de los recursos necesarios para llevar a cabo la importante formación que necesitaran en un futuro si pretenden que el decreto TIL se desarrolle con éxito?  El Govrn de Illes Balears pretende que en el curso 2014/2015 el TIL se aplique ya en su totalidad en los centros escolares de Balereas, prematuro quizá, si se pretende formar a los profesores en un nivel B2 (que personalmente no me parece suficiente) y que además aseguren que se transmitirán los conocimientos y competencias necesarias  a los alumnos.

La mayoría de los profesores no se opone al trilingüismo sin embargo si, si esto ocurre  a costa del catalán.

El TIL podría desarrollarse de una manera eficaz, a todos nos gustaría que nuestro hijos conocieran y pudieran desenvolverse en 3 lenguas diferentes, y la idea de que los estudiantes de Baleares puedan desarrollar competencias en lengua extranjera es buena, sin embargo no es la mejor manera de implantar una normativa, debería realizarse de otra manera dotando de los recursos necesarios para formar correctamente a profesores, y por supuesto sin tener que relegar a un puesto más bajo a  una lengua histórica como es el catalán o que en nuestro caso sería el gallego.