Retos educativos

El año pasado en “Tecnología Educativa” surgió una frase que a día de hoy me replanteo. La frase era un proverbio chino, y decía así: “Ojalá vivas en una época interesante”. Pues bien, ¿Qué mejor época que la que corresponde a la Sociedad del Conocimiento? Mi humilde opinión, somos afortunados.

  Este concepto, el de “Sociedad del Conocimiento” resume las transformaciones sociales que se están produciendo en la sociedad moderna. Tiene su origen en los años 1960 en la sociedad post-industrial. Este tipo de sociedad está caracterizada por una estructura económica y social, en la que el conocimiento ha sustituido al trabajo, a las materias primas y al capital, como fuente más importante de la productividad. Así pues, el conocimiento teórico se ha convertido, en la herramienta principal de innovación.

   En esta época hasta finales de los años 1970, el análisis de los cambios en la sociedad moderna resaltó tres aspectos:

-La expansión de las actividades de investigaciones estatales y privadas de sectores industriales.

- La expansión de los sectores servicios, incrementaron las actividades económicas basadas en el conocimiento.

-La estructura profesional marcada por trabajadores profesionalizados y con cualificación académica.


 Sin embargo, a veces se mezclan con este término las nociones “Sociedad de la información” y “Sociedad en red”. Precisando de una aclaración concisa e indagando para conseguirlo, se descubre que; La noción de la “Sociedad de la Información” se utiliza sobre todo cuando se tratan aspectos tecnológicos y sus efectos sobre el crecimiento económico y el empleo.  Sin embargo, en el ámbito de las ciencias sociales como en el ámbito político, este término es reemplazado por el de la “Sociedad del conocimiento”. Ya que como dice Castells (1996);

 

“Sin duda, el conocimiento y la información son elementos decisivos en todos los modos de desarrollo, ya que el proceso de producción siempre se basa sobre cierto grado de conocimiento y en el procesamiento de la información. Sin embargo, lo que es específico del modo de desarrollo informacional es la acción del conocimiento sobre si mismo como principal fuente de productividad.”

 Otra noción alternativa es la de la “Sociedad red”. Este concepto se está situando entre la “Sociedad de la información” y la “Sociedad del Conocimiento. Castells marca diferencias respecto a la “Sociedad de la información” distinguiendo entre información e informacional. Información, es decir comunicación del conocimiento, ha sido, según Castells, “fundamental en todas las sociedades”. En contraste, el término informacional indica el atributo de una forma específica de organización social en la que la generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas que surgen en este periodo histórico.

 

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Para profundizar más sobre el término “Sociedad del Conocimiento” debemos nombrar a Heidenreich que distingue rasgos para identificarla:


1.Es similar a la “Sociedad de la Información” en cuanto atribuye importancia a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y su utilización en los procesos económicos.

2.La noción resalta las nuevas formas de producir conocimiento. Este es considerado como uno de los principales causantes del crecimiento junto con los factores capital y trabajo.

3.Se resalta la creciente importancia de los procesos educativos y formativos, tanto en su vertiente de educación y formación inicial como a lo largo de la vida.

4.Se destaca la creciente importancia de los servicios intensivos en conocimiento y comunicación, que generalmente se denominan trabajo de conocimiento.

   Por lo tanto, el concepto de “Sociedad del conocimiento” hace referencia a cambios en las áreas tecnológicas y económicas estrechamente relacionadas con las TIC, en el ámbito de planificación de la educación y formación, en el ámbito de la organización (gestión de conocimiento) y de trabajo (trabajo de conocimiento).

   Una cuestión que nos incumbe a nosotros como pedagogos, sería la consecuencia social de todo esto, ya que existe una variación en los procesos culturales y las interacciones sociales relacionadas con el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación. Y la gestión en la sociedad de este aspecto, entre otros profesionales, les incumbe precisamente a los profesores. ¿Están preparados para ello?

   Personalmente creo que hacer de las escuelas espacios en los que no sólo se enseña sino en los que los profesores aprenden, representa una de las claves de adaptación. Se precisa pues de una formación dirigida a asegurar un aprendizaje real, no a la mera memorización de conceptos (como comentábamos en la última clase). Así pues la mayor necesidad del profesorado se tercia al aprendizaje a lo largo de la vida.

   Por otro lado también estaría el tema del aislamiento del profesorado, yo recuerdo como en mi época de instituto una profesora se quejaba de que apenas había comunicación entre la docencia, que “cada uno se ocupaba de sus obligaciones individuales” decía. Pues bien, creo oportuno recordar ante esto, que una de las claves de la sociedad del conocimiento, es la transmisión del saber y el trabajo cooperativo.

“Los profesores son potencialmente el activo más importante de la visión de una sociedad del aprendizaje” (Day, 2001).

Este video muestra el conjunto de ideas que en esta entrada quiero expresar, “el buen maestro del siglo XXI”, el maestro comprometido con la enseñanza. 

 

 

 

 

Fuentes:

Zygmunt B. (2008) Los retos de la educación en la modernidad líquida.Gedisa: Barcelona.

http://pendientedemigracion.ucm.es/info/nomadas/19/avrocca2.pdf (Consultado el día 21/10/2010)

http://www.ub.edu/geocrit/b3w-683.htm (Consultado el día 22/10/2013)

 http://revistas.ucm.es/index.php/RCED/article/viewFile/RCED0101220531A/16749Revista (Consultado el día 22/10/2013) 

 

 (Consultado el día 24/10/2013)