Formador de formadores.Diferentes perfiles y competencias

  

Dado a que en anteriores entradas hice alusión a los tipos de profesores y trate de reflexionar sobre las cualidades que debería reunir el profesor ideal, me parece necesario aportar ahora información respecto a sus formadores, por eso paso a incluír  los distintos perfiles de formadores y las competencias que deberían definir su actuación profesional.

 
En lo que tiene que ver con las competencias del formador, existen en la actualidad diferentes clasificaciones y posicionamientos, me gustaría recoger la clasificación que establecen los autores Bouclet y Huguet en 1999, que es la siguiente:
 
  • Diagnóstico. Referida a la identificación de problemas de formación, y creación de posibles soluciones en relación a los resultados del diagnóstico, para posteriormente poder elaborar el programa de formación. 
  • Realización. Organización apropiada del contexto para poder solucionar los problemas de formación detectados. Atender y dar respuesta a las necesidades individuales y sociales.
  • Integración. Desenvolver las estrategias apropiadas para que los aprendizajes adquiridos sean transferidos realmente al puesto de trabajo de los docentes.
  • Personalidad. Empatía, asertividad, sensibilidad interpersonal, entre otras. 
  • Dominio didáctico-metodológico y habilidades directivas. Relacionadas con la psicopedagogía del adulto, tanto en lo que tiene que ver con grupos, como a objetivos, contenidos y estrategias metodológicas. 
  • Asesoramiento. Asesoramiento a individuos y grupos en lo que se refiere a necesidades de formación.
  • Trabajo cooperativo. Con otros formadores y profesionales de otros ámbitos de la realidad. 
  • Dominio de las condiciones organizativas y políticas. Programación, desarrollo, evaluación,contexto laboral, derecho/legislación,etc.
 
Otro aspecto importante es el que se refiere al perfil del formador que permite definir al mismo tiempo sus roles, funciones y actividades. Para ello recojo la clasificación realizada por Di Bartolomeo (1999) respecto de los perfiles de formador que pueden darse:
 
 
 
 
 
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En resumen, podemos decir que un buen formador de formadores debe conocer y tener en cuenta las características del grupo de personas sobre las que va a intervenir así como sus proyectos personales y demandas. Además debe ser consciente de los recursos, tanto humanos como materiales, con los que puede contar y con los que van a poder contar los docentes, por lo que en este sentido considero que deben de ser realistas. 
 
Además, también deben de tomar en consideración las características del contexto, tanto sociales, culturales, económicas y políticas; y tratar de dar satisfacción a esas necesidades sociales en la medida de lo posible, aunque a veces estas no coincidan en sentido estricto con las necesidades de formación detectadas en el profesorado. En este sentido pienso que el formador tiene que lidiar con una situación bastante compleja, que es la de tratar de satisfacer: las demandas de la sociedad,las exigencias que las instituciones educativas, los alumnos y padres tienen en relación a los docentes y las demandas de los propios docentes. No os parece algo realmente difícil de conseguir?
 
Igualmente el formador debe lograr que los docentes tomen conciencia acerca de la importancia de recibir una formación contínua, y al mismo tiempo romper con expectativas que estes puedan tener acerca de la formación, que se alejen de la realidad.
 
También creo importante la existencia de coordinación con profesionales pertenecientes a otras disciplinas científicas, así como con otros compañeros formadores; pues les permitirá compartir experiencias, conocimientos; cuyos aprendizajes deberían de repercutir en una mejora del proceso de formación docente.
 
Considero que el perfil de formador ideal tomaría aspectos de los cuatro modelos que presenté anteriormente, pero bajo mi punto de vista el formador crítico es el más conveniente. Este implica dejar de considerar al formador como un simple transmisor de conceptos e ideas, para pasar a ejercer un rol de facilitador y acompañante en el aprendizaje en este caso de los docentes. El objetivo del formador en este caso será el de que los participantes de la formación tomen conciencia de la realidad que les rodea y sobre la que van a intervenir, las características de esta y de sus alumnos, motivarlos para que realicen una mirada instrospectiva para tratar de determinar cúales son sus puntos fuertes y sus puntos débiles, que miedos, dudas se le plantean en el ejercicio de su profesión indagar cuales son sus posibles causas y como se podrían solucionar, y poner a su disposición los contenidos y estrategias precisas para poder solventar sus carencias.
 
Pero, la responsabilidad en lograr una buena formación en el profesorado es exclusiva de los formadores? pienso que ésta no puede recaer en su totalidad en los formadores sino que deberá de crearse un compromiso compartido entre estos, los propios docentes, el sistema educativo, y en definitiva la sociedad en su conjunto.
 
Webgrafía:

http://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/5004/ang09de20.pdf?sequence=9 (consultado el 22 de octubre de 2013)

http://www.uv.es/RELIEVE/v17n1/RELIEVEv17n1_2.pdf (consultado el 22 de octubre de 2013)