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PARTE 2- PRÁCTICA 2: Reflexión Conflicto de Baleares

Formación y Desarrollo Profesional del Profesorado

Lorena García Pazos

PARTE 2- PRÁCTICA 2: Reflexión Conflicto de Baleares

¿Qué elementos emergen  del profesorado?

Después de analizar la práctica de “profesores en conflicto” realizada por una de mis compañeras, Enelina María Gerpe Pérez, en la clase expositiva del 16 de Octubre del 2013, y aunque  yo ya había  también publicado una entrada en el blog acerca de la problemática surgida por la “implantación” del decreto TIL entre profesores de Baleares, quiero continuar completando la misma a través de las distinta perspectivas desarrolladas en clase, así como las  reflexiones  suscitadas en esta sesión que me han llevado a crear esta entrada para responder a dos interrogantes centrales planteados durante la misma.

Puesto que como ya he reconstruido de forma exhaustiva en mi primera parte de esta práctica  las distintas opiniones y elementos que protagonizan el todavía reciente conflicto entre profesores en Baleares creo necesario comenzar esta deliberación, extrayendo de las conclusiones ya expuestas en mi anterior entrada, el todavía  trasfondo que estas esconden. Y, para ello quiero sintetizar las deducciones que he sacado en mi estudio como un trabajo continuo que me permita comprender lo que supone la  real aplicación que asume el trilingüismo en las aulas de Baleares, desde dos cuestiones nucleares en la visión que emerge del profesorado, y que detallaré posteriormente.

A modo de compendio, el principal elemento que sale de las protestas ocasionadas por la implantación del trilingüismo, es precisamente la misma forma que el gobierno balear de Bauzá ha tenido de implantarlo, la manera de actuar imponiéndolo a toda costa, y repentinamente, una vez ya iniciado el curso. Porque bien así, como ya recogí de mi anterior entrada:

“Aunque el TIL no se iba a implantar para este curso 2013/14 ni en la E.S.O. ni en Bachillerato, pero si en el Primer curso de la Educación Secundaria, su aplicación quedó reducida este año al Primer curso del segundo ciclo de Educación Infantil y a Primero, Tercero y Quinto de Primaria, como única cesión que tuvo la Consejería en sus negociaciones”.

Este hecho hace plantearse si existió  algún consenso con la comunidad educativa antes de llevar a cabo la implantación, es decir, si hubo unos antecedentes de aviso al profesorado?

Aún así, igualmente, pienso que aunque su hubiera producido ese “diálogo”, lo que está claro es que si el profesorado se manifiesta es porque se está olvidando que estos son los principales protagonistas que pueden llevar a cabo este tipo de reformas, puesto que para que para transformar el cambio, es imprescindible que la comunidad educativa esté de acuerdo.

Sin embargo, los hechos que llevan al profesorado a reivindicar su opinión mediante huelga, evidencian que la figura del profesorado como profesional se desconsidera, y  mientras, estos asumen que la implantación del TIL se haga de manera progresiva. Entonces,  ¿por qué el gobierno tiene tantas ansias de instaurar dicho decreto en las aulas?

Aunque el gobierno defiende la preservación de un “equilibrio lingüístico” entre las dos lenguas oficiales y el inglés, la realidad confirma un ataque al catalán, pues como bien dije en mi anterior entrada,  se inicia una exclusión del catalán ya  en Baleares, tras la victoria del PP de 2011, donde se eliminó la obligatoriedad de conocer el catalán para los nuevos funcionarios y se puso a disposición de los padres elegir la lengua de la primera enseñanza, además de reducirse al mínimo las subvenciones a los centros culturales normalizadores y el desmontaje de equipos institucionales de normalización del catalán.

Sumado a todo esto, el gobierno presume de tener 3900 profesores preparados para dar clases en inglés, cuando se ha realizado la supresión de  mil profesores interinos, el aumento de horas de clase de los docentes y el no cubrimiento de bajas de los mismos.

Podemos ver de esta manera, como se les exige a los profesores unas responsabilidades sin ningún tipo de apoyo. Y, si bien fuera cierta esta preparación que el gobierno afirma por parte del profesorado, cabe cuestionarse dos elementos centrales que irrumpen en la formación de estos, y que como dije desde un principio serán la base de estudio a la que dedico esta entrada:

¿Es suficiente con saber una lengua, para saber enseñarla? Y si a eso le añadimos que hay auténticos problemas para saber esa lengua. Así, teniendo en cuenta el decreto TIL, cuáles son las materias que se proponen para ser impartidas de forma  inmediata en inglés? ¿Cualquier profesor que sepa inglés, sabe por ello enseñarlo?

En cierto modo, esta cuestión manifiesta la necesidad que tienen los profesores de enseñar por competencias, entendiendo que esta se define como “un conjunto de potencialidades que posibilita un desempeño exitoso, que se materializa al responder a una demanda compleja que implica resolver un problema en un contexto particular, pertinente y no rutinario.” De esta manera, existe competencia cuando la actuación en un contexto específico infiere que tiene una potencialidad que se puede aplicar y se aplica de manera flexible, adaptativa y eficiente en distintas situaciones.

Por ello, enseñar por competencias implica que los docentes, además de especificar y definir los contenidos y las competencias que van a enseñarse, deben establecer las situaciones en que se van a desarrollar. Puesto que la situación es la base y el criterio de la competencia,  en este caso saber enseñar inglés en distintas materias, no debe centrarse solo  en la enseñanza de contenidos disciplinarios descontextualizados (área del trapecio, suma de fracciones, procedimiento de cálculo mental, reglas de sintaxis, modo de conjugación, etc.) sino de definir situaciones en las cuales los alumnos pueden construir, modificar o refutar conocimientos y competencias a propósito de contenidos disciplinarios.

Por lo tanto, el objetivo de enseñar por competencias es el diseño y ejecución de situaciones de aprendizaje en las cuales los estudiantes, ante diferentes contextos y niveles de dificultad, ponen en juego la competencia que están aprendiendo. De este modo, los contenidos sirven de medio para aproximarse a las actividades, a las acciones que ponen en situación una competencia, que la contextualizan y teniendo en cuenta que estas situaciones deben ser abiertas y no, por lo contrario, cerradas centrándose en la memorización de contenidos que no hacen posible la adquisición de competencias del alumno ni del profesor. Esta enseñanza por competencias hace replantearse dentro del currículum escolar, que antes de pensar en qué asignaturas se implante el inglés, debe formarse a los profesores en el idioma y a través de prácticas pedagógicas que estimulen metodologías apropiadas para enseñar y transmitir dicho idioma, sin olvidar el contenido propio de la materia específica así como los términos correspondientes traducidos al nuevo idioma, en la que los alumnos deben desarrollar aprendizajes significativos.

Dicho todo esto, podemos decir que enseñar por competencias significa asumir una serie de cambios, en los que cumple señalar la redefinición de  tres conceptos esenciales en la educación: saber, enseñar y aprender:

Así, saber es aparte de tener información, también poseerla, convertirla en conocimiento y en la capacidad que uno debe tener para usarla de manera efectiva, o lo que es lo mismo, convertirse en ciudadano de la denominada Sociedad del Conocimiento. De la misma forma, enseñar no es sólo transmitir y defender  información recopilada durante años, sino formar a aquellos que aprenden hábitos de trabajo, distintas formas de acercarse a la información, procesarla, validarla y crear distancia frente a ella, y que asimismo deben servir de apoyo para el desarrollo de habilidades, actitudes, valores y competencias. Por último, del mismo modo aprender no consiste simplemente en memorizar, ni acumular respuestas dadas por otros, sino crear una red de conceptos, adquirir una serie de herramientas para el trabajo mental, manual y social, ampliar y afirmar valores, y desarrollar dichas competencias que nos permitan crear ciudadanos críticos de esta nueva sociedad del conocimiento.

Por otra parte, centrándome en las metodologías que los profesores deben llevar a cabo para que el nuevo idioma se implante con éxito (en este caso, inglés), pienso que docentes y estudiantes deberían tener experiencias comunicativas significativas de modo que se produzca un diálogo, o feed-back entre ambos, ya que la inmersión en lenguas extranjeras  puede ser una estrategia útil para aprender otra lengua y perder el miedo a equivocarse, pero de manera progresiva, como así reclama el profesorado de Baleares.

No obstante, en la actualidad no se tiene en cuenta la opinión del profesorado en asuntos en los que ellos son los principales agentes de actuación, tal y como así está ocurriendo con el decreto TIL de Baleares y la revolución que está creando ya no sólo en estos sino, también en todos los sectores sociales y políticos.

Por lo que se ve, el gobierno consolida a los docentes como simples transmisores de mensaje, que deben adaptarse a imposiciones repentinas aunque, a la vez, estos estén incapacitados de medios apropiados para llevar a cabo la reforma con éxito? Entonces, ¿tiene algún sentido intentar implantar una  reforma que los profesores se niegan a aplicar? ¿No importa lo que digan los profesores?

Estas preguntas evidencian el segundo elemento central de mi estudio sobre el lugar desprestigiado en el que el gobierno sitúa a la  figura del profesor como profesional, sin importar lo que estos opinen. Esta visión  desconsidera al profesor como profesional en el sentido de que se cree que su formación es simple y fácil, sin tener en cuenta todo lo que esta acarrea, como así bien expliqué en publicaciones pasadas sobre las competencias que un docente debe poseer, para afrontar con eficacia el proceso complejo y bidireccional de enseñanza y aprendizaje que se da entre estos y sus alumnos.

Por consiguiente, para terminar quiero concluir diciendo que para que un docente sea competente en una determinada materia y consecuentemente, para ayudar a los estudiantes a desarrollar dichas competencias, tales como se predica para el dominio de las tres lenguas en las escuelas de Baleares,  estos deben poseer ciertas competencias, que como ya explique en otras entradas deben asimilarse de forma continuada, en un proceso contante y progresivo de actualización de información y no de la manera apresurada que el gobierno de Bauzá ha impuesto, y que hace ver la clara ignorancia política en temas que conciernen el ámbito educativo, primando las ideologías de dichos gobernantes.

Por ello, lo ideal sería que en asuntos de debate educativo tuvieran la palabra los verdaderos protagonistas y agentes del cambio, esto es, la comunidad educativa, puesto que está  demostrado que el rechazo de estos, puede dar al traste con cualquier política educativa. Además, quiero recalcar la idea que vengo mencionando a lo largo de mi discurso, de que debe darse más importancia al diseño de situaciones de aprendizaje y  desarrollo de competencias así como a la preparación de la información que los docentes van a transmitir, a acciones concretas en las cuales los estudiantes van a poner en juego y a prueba lo aprendido, a través de contextos diversos y retadores.  Por lo que este diseño es fundamental para propiciar la oportunidad de realizar desempeños competentes.

 

 

WEBGRAFÍA:

http://www.eleducador.com/ecu/index.php?option=com_content&view=article&id=44:enfoque-de-competencias&catid=52:varios&Itemid=41

http://www.rtve.es/noticias/20131003/preguntas-respuestas-sobre-huelga-educativa-baleares/755442.shtml