Aislamiento profesional docente.

  AISLAMIENTRO PROFESIONAL DEL DOCENTE

En una de las clases expositivas hablamos de algunas de las características propias de la profesión docente, siguiendo a Montero (1999), las cuales eran:

  • La autonomía personal, la burocratización y la descalificación.
  • La intensificación, la indefinición y la proletarización.
  • El aislamiento profesional.
  • La feminización.
  • Una carrera docente plana.
  • Una profesión con riesgos psicológicos.

Mi anterior entrada se dedicó a una de estas características, más concretamente a la feminización, por lo que ahora me voy a adentrar en otra de ellas que es el aislamiento profesional del docente.

Desde siempre se ha dicho, hasta de manera paradójica, que la docencia es una profesión solitaria, inmersa en el aislamiento y limitándose al acceso de nuevas ideas, y a evitar compartir errores y aciertos. Se dice que “el aislamiento profesional de los maestros limita su acceso a ideas nuevas y soluciones mejores, que hace que el cansancio se acumule interiormente… generando conservadorismo y resistencia a la innovación educativa (Fullan, 1999:23)”. Se le une a la cultura profesional, siendo el individualismo uno de los problemas a los que se enfrentan los docentes, convirtiéndose en una de las características más comunes y sobresalientes de este colectivo, que va surgiendo con las consecuencias de las cambios sociales.

Atendiendo a esto, y adentrándonos en su contexto histórico, vemos que el docente ha sido entendido como un adulto con una formación determinada que instruye y educa a unos jóvenes que reciben de él unos conocimientos y hábitos de trabajo. Realizándose la tarea de manera individual. Siendo aquí la cuestión de discernir si para llevarla a cabo se necesita hacerlo de manera aislada o si por el contrario es más conveniente la coordinación, la supervisión y ayuda de otros adultos que se dedican a lo mismo. La respuesta a mi parece obvia, pero no lo es tanto si nos centramos en la tradición pedagógica escolar, es decir, en la propia práctica.

Por otra lado, en los cimientos de la educación pública, a partir de 1850 aproximadamente, la figura del profesor que extendía la cultura era considerado como un icono de modernidad. Aislamiento docente. Siendo una visión más romántica de la educación que afianzó el magisterio y que iba acompañada del estatus del progreso, el cual compensaba las penurias económicas del desempeño de la docencia. Pero los tiempos cambiaron y con ellos el profesorado.

La escolarización masiva trajo consigo el trabajo del profesorado masivo. Un aluvión de maestros llenaron los centros educativos y se pasó del maestro único en una escuela unitaria a centros con aulas diferentes por niveles, departamentos… Se paso a un sistema organizado, regulado y controlado en mayor medida. Esto supuso para los profesores aprender a convivir con otros adultos y con sus iguales, pero había una resistencia a abandonar el aislamiento impuesto hasta entonces, pues se seguía teniendo la visión del ejercicio profesional como una cuestión sólo individual a pesar de la evolución que había sufrido el sistema educativo. Esta negativa ante el cambio sigue aún hoy presente en nuestras instituciones educativas, aunque hay que decir que no en todos con la misma intensidad. 

Esto todo nos lleva hacia el factor del desconocimiento, puesto que todos tememos a lo nuevo, a lo desconocido y a aquello con lo que no estamos habituados, lo cual conllevará mayores esfuerzos y mayores quebraderos de cabeza. Pero pienso que esto vale la pena si al final se van a conseguir resultados más palpables y factibles.

Por otro lado, se considera que este problema del aislamiento tiene raíces más profundas y que genera cansancio y desgaste interno en las personas, haciendo que el docente se encierre en sí mismo realizando un trabajo individual, lo que dificulta la coordinación con los demás docentes. Y es aquí, donde se da un contrasentido, puesto que mientras las corrientes actuales plantean la necesidad de que los profesores colaborar y trabajen de forma conjunta, nos encontramos con una realidad persistente de que los docentes se encuentran aisladas, solos en sus clases solos ante sus alumnos.

Se hace patente la necesidad de introducir el trabajo en equipo y la acumulación de experiencias, siendo una exigencia para las propias escuelas que deben basarse en una hipótesis del ejercicio de la docencia como profesionalismo colectivo. Pero esto difícilmente se va a conseguir si seguimos con la actual arquitectura escolar la cuál organiza las escuelas según módulos independientes, así como la distribución del tiempo y espacio, que son desde mi punto de vista muy deficientes para fomentar el trabajo colectivo y desarraigar el trabajo individualista.

Pero también estaría el punto de que el profesorado no tiene o no suele tener, suficientes patrones de referencia con relación a si su trabajo se desarrolla o no de forma correcta. Lo que dificulta el control y la regulación de las tareas de todos los docentes, originando incertidumbre en ellos. Y además podría dar lugar a la autocomplacencia y a reforzar situaciones de inmunidad y impunidad que obstaculicen cualquier intento de cambio o de innovación.

Así mismo, Reimers  y Tiburco (1996) presentan otra perspectiva, en la que sostienen que este aislamiento profesional se acentuó mucho más en las últimas décadas, en el marco de las políticas de ajuste estructural que produjeron un descenso importante en la inversión educativo. Puesto que la principal variable de ajuste del presupuesto educativo es el salario docente, y su reducción provoca desmoralización, abandono de la profesión, ausentismo, búsqueda de otros empleos, impacto negativo sobre la calidad de la educación ofrecida a la población… (Citado por Tedesco J.C. 2001).

Y una solución a esto son los interrogantes creados por Fullan M. (1999), pues explica que “maestros menospreciados, relegados y olvidados llegan a ser malos maestros. Necesitamos valorar y requerir más a nuestros docentes. Debemos hallarlo, reconocerlo y premiarlo como persona son los elementos vitales que sustentan cualquier estrategia de desarrollo personal y de mejora escolar. Es una de las claves para desencadenar la motivación y ayudar a los docentes a enfrentar lo que significa ser un docente

Después de haber dicho esto, hay que indicar que el aislamiento profesional tiene ventajas e inconvenientes. Entre las ventajas podemos señalar que favorece a la creatividad individual, libera al profesor de algunas dificultades que conlleva el trabajar en equipo, la seguridad psicológica y el mantenimiento de las actividades negativas en el anonimato. Pero es evidente que estos elementos positivos son discutibles.

¿Por qué?

Pues el trabajo solitario del profesor no permite comprobar si la creatividad de la que hablamos ayuda al logro de los objetivos que son impuestos en la enseñanza y la seguridad psicológica necesita ponerse a prueba, no sólo delante de los alumnos sino también en la vida diaria.

Pero la más discutible sin duda, es la de ver como positivo el no compartir errores puesto que de ellos se aprende a mejorar y a corregir las problemas a las que se exponen los docentes. Además no sólo mantiene el anonimato de los errores, sino que solapa los aciertos. ¿Esto compensa a los docentes? Yo personalmente pienso que no, pues creo que tanto las experiencias positivas y negativas de un docente deben ser compartidas con todos sus colegas, para que también aprendan de ellas.

Por otro lado, y evidentemente, tiene inconvenientes como que el trabajo individual está privado de estimulación que se recibe de los compañeros y de la posibilidad de recibir apoyo para progresar. Los trabajan solos en clase (como antes dije) y acumulan sabiduría, pero el aprendizaje es auto-dirigido y conservador. Como dice Monique Zepeda (2003) un mecanismo de defensa al que recurre un maestro que se encuentra incómodo dentro de su propia piel es aislarse y evitar al  máximo a los observadores de su desempeño frente al grupo”.

Aislamiento profesional docente.Dentro de todo lo explicado, cabe mencionar a Andy Hargreaves (2005) el cual afirma que “el individualismo, el aislamiento y el secretismo constituyen una forma particular de lo que se conoce como cultura de la enseñanza”. Nos está queriendo decir que la una cosa conlleva la otra, que el aislamiento necesita del secretismos y de la ocupación de la práctica a los ojos de los demás. Y esto lo permite las puertas de las aulas cerradas, pues no se aceptan de buen grado compartir el espacio físico del aula con otros compañeros. Lo que constituye un freno a la mejora de la práctica, pues sin la retroalimentación, sin la confrontación didáctica, sin aportaciones de otros docentes, la práctica corre el riesgo de empobrecerse y perder el interés para el alumno y el profesorado.

El profesor se ve en la necesidad de evitar las miradas de los demás, de cerrar la puerta y de seguir con lo de siempre. Como bien dice Andy Hargreaves el aislamiento es el destino de quien carece de confianza en sí mismo.

Uno de los factores que explica toda esta situación que acabo de describir es el modelo de organización del trabajo escolar, en el cual no se estimula la discusión conjunta ni la co-responsabilidad por los resultados. Por ello considero importante plasmar el planteamiento que hace Fullan (1999), que presenta como respuesta al problema del aislamiento docente, el trabajo en equipo, la colaboración entre los docentes. Considerando a un equipo:

“Como un conjunto de personas que se necesitan mutuamente para actuar. Todos los equipos son grupos, pero no todos los grupos son equipos. La noción de equipo implica el aprovechamiento del talento colectivo, producido por cada persona en su interactuación con las demás (Cortese, 2004)”

De manera general, el docente está habituado a trabajar individualmente ya sea para elaborar su programación como para ponerlo en ejecución. Trabajo en solitario, cuando la realidad nos está a mostrar que las instituciones de calidad se apoyan en equipos de trabajo altamente productivos. Lo que proporciona grandes aspectos de la vida de la escuela, ayudando a trabajar con esmero, donde hay dedicación y compromiso firme, existiendo una responsabilidad colectiva.

Es por ello, que debemos comenzar por derribar "el muro del aislamiento" existente entre los docentes y la institución escolar. A partir de este punto podemos establecer nuestra segunda premisa, donde consideramos que la institución escolar junto con el sistema educativo en general (micro y macro) tiene como tarea obligada conformar dentro de su sistema equipos altamente efectivos que den como resultado la elevación de la calidad educativa a través del servicio que ofrece el docente en todas sus áreas. Es este sentido, la calidad es una filosofía que, involucrando a toda la comunidad educativa, implica y compromete a todos en un proyecto común en el que se depositan toda expectativa de mejora y progreso.

En este sentido Antúnez (2000) comenta que “para cualquier proceso de innovación y cambio significativo tenga continuidad y arraigo éste debe hacerse dirigiéndolo hacia la institución escolar en su totalidad, pensando en ella y concibiéndola como la verdadera unidad de cambio y no tanto a través de pequeñas actuaciones aisladas o inconexas, de ámbito reducido, que afectan a pocos individuos durante poco tiempo”.

Pero para conseguir esta labor colectiva debemos experimentar y descubrir el trabajo en equipo al mismo tiempo que alentar el individual. Y Fullan (1999) nos plantea que la clave para lograr esto, es el profesionalismo interactivo, el cual comprende:

El juicio autorizado como   la esencia del profesionalismo.

Las culturas del   trabajo en equipo.

Las normas de mejora   sostenida donde las nuevas ideas se buscan dentro y fuera del escenario   propio.

La reflexión en, sobre   y para la práctica, en la que se respeta el desarrollo personal e individual.

La evaluación y el   desarrollo colectivos.

Una mayor destreza,   eficacia y satisfacción en la profesión docente.

Siguiendo en el mismo contexto, me gustaría descastar que para llevar a cabo esta innovación de la individualización al colectivismo basado en el compromiso y en la actitud son necesarias procesos y actividades de mejora, además de la utilización de nuevas ideas. Así es que englobo lo que Escudero (1993), propuso para poder conseguirlo:

 
                                                              COMPROMISO Y ACTITUD
 

Procesos y actividades permanentes para mejorar la práctica educativa.            

INNOVACIÓN

EN

 EDUCACIÓN                

       Utilización de nuevas ideas y  métodos procedentes de diversas fuentes de información y reflexión.

En este contexto, se da la oportunidad a los maestros de poder hablar de su trabajo, expresando y compartiendo las reacciones ante la enseñanza, concretando y dando forma con la ayuda de sus colegas. Haría referencia a la capacidad de transferir el conocimiento lo que aumentaría la eficacia del trabajo en grupo.

Dentro del mismo, voy a citar algunas estrategias extraídas del libro de Organización escolar de Antúnez (1006), que ayudan a concretar el cambio dentro de la escuela. Estas serían:

  • Fortalecer el sentimiento de pertenencia al grupo y de corresponsabilidad subrayando la importancia del lugar que ocupa la persona en el grupo y lo que supone su trabajo en el conjunto colectivo y grupal.
  • Visitar o invitar a otros centros escolares para conocer y participar de proyectos conjuntos e intercambios de experiencias.
  • Facilitar el desarrollo de actividades en parejas y grupos reducidos que permitan la colaboración.
  • Desarrollar planes sistemáticos de acogida y apoyo a las personas nuevas que se incorporan a la escuela. Ofreciéndole pautas claras sobre su trabajo, objetivos claros, explicarle qué espera la institución de la persona nueva.
  • Velar porque existe una congruencia entre las acciones y los principios y valores que orientan el funcionamiento del centro escolar.
  • Desarrollar la convicción que cualquier persona es tenida en cuenta y que puede hacer contribuciones significativas si se le propone un papel más adecuado a sus intereses, capacidades y expectativas.
  • Respaldar los proyectos educativos presentados por los docentes de la institución. De esta manera se potenciará el desarrollo de ideas, propuestas, soluciones, y habilidades creativas.
  • Crear un clima favorable: proporcionando información fluida, por medios formales e informales
  • Analizar y mejorar los procesos de comunicación internos y externos a la institución.

Para concluir y cerrar esta publicación, recalcar que el aislamiento, la incertidumbre y el individualismo son armaduras para el docente, con ellas no se sienten asociados ni protegidos, es a lo que se le llama “escenarios de aprendizajes empobrecidos”, donde el docente no promueve un espacio propio para encontrarse con sus colegas y aprender de ellos.

Por ello es necesario que queramos reflexionar conjuntamente, buscar acuerdos, orientar nuestras labores. Abrir escenarios en los que los profesores se puedan encontrar, que estén abiertos al diálogo, permitiendo compartir experiencias y vivencias. Un escenario que nos permita aprender de los demás, a pedir y dar ayuda.

Bibliografía y webgrafía empleada

Antúnez, S y Gairin, J. (1996): La organización escolar. Práctica y fundamentos. Graó, Barcelona

Cortese A. Trabajo en Equipo: Descubriendo el talento Colectivo. Management: archivo, 2002. Argentina. Publicado, 8 de enero del 2004. www.sht.com.ar/archivo/manegement/en_equipo.htm

Fullan M. y Hargreaves A. (1999) La escuela que queremos. Los objetivos por los cuales vale la pena luchar. Buenos Aires: Amorrortu S.A

Hargreaves. A (2006). Profesorado, cultura y postmodernidad: cambios los tiempos, cambia el profesorado. España: Morata

http://apinnovacion.wikispaces.com/Aislamiento+docente (Consultado el día 30/10/2013)

http://clubensayos.com/Informes-De-Libros/PROFESIONALISMO-INTERACTIVO-Y-LINEAMIENTOS-PARA/70514.html  (Consultado el día 1/11/2013)

http://educarentiemposinciertos.blogspot.com.es/2012/03/aislamiento-docente-o-el-maestro-en-su.html  (Consultado el día 1/11/2013)

http://elrinconpedagogico2012.blogspot.com.es/  (Consultado el día 31/10/2013)

http://www.buenastareas.com/ensayos/Profesionalismo-Interactivo/138145.html  (Consultado el día 31/10/2013)

http://www.buenastareas.com/ensayos/Profesionalismo-Interactivo-y-Lineamientos-Para-La/1408715.html (Consultado el día 30/10/2013)

Comentarios

  • MartaValcarcelRubinos

    En efecto, el tema que aquí tratas es una de las principales problemáticas a evitar en la función docente. Sí se le puede considerar, que es un trabajo con una carga de responsabilidad individual importante, pero esa responsabilidad en la profesión no sería completa si no se pensara en la coordinación con otros profesionales de la enseñaza. Sin embargo se debería mostrar realmente los beneficios del trabajo cooperativo para animar o motivar a todo este colectivo profesional a trabajar conjuntamente con sus compañeros. Personalmente pienso que un método para conseguir esto, es hacerles sentir integrantes de un grupo responsable de todo el conjunto escolar.