Aulas Hospitalarias

    Los orígenes o los primeros intentos por llevar a cabo la idea de crear un espacio escolar dentro de los hospitales, se remonta a los años finales de la Primera Guerra Mundial en Francia, buscando proteger a los niños y niñas del contagio de la tuberculosis y denominándolas “Escuelas de Pleno Aire”, pero no será hasta finales de la Segunda Guerra Mundial cuando crean los primeros puestos de enseñanza oficiales en los centros hospitalarios. Años más tarde, en el 1965, se crea un decreto que recoge la obligación de ofrecer atención escolar a todos/as los/as niños/as y adolescentes ingresados en los hospitales.

     En cuanto al contexto español, cabe decir que la implantación de las aulas hospitalarias fue tardía, pero se debe destacar el hecho de que muchas de las personas que trabajaban en los hospitales (enfermeros/as, auxiliares, etc.) ejercían, de forma voluntaria, labores educativas que propiciarían la llegada de los maestros y maestras a los centros hospitalarios. Legislativamente, se ve amparada en la Constitución de 1982, en la que se dice que “todos los españoles tenemos derecho a la educación, siendo los encargados de eliminar cualquier obstáculo que lo dificulte los poderes públicos”

     Hoy en día, en la mayoría de hospitales materno-infantiles existen aulas hospitalarias (por desgracia no en todos ellos) destinadas a la atención escolar y de ocio de los niños y niñas con un diagnóstico que requiere una larga hospitalización y que, por tanto, no podrán acudir al colegio o instituto ni realizar sus tareas cotidianas. Estas aulas encuadradas en el ámbito hospitalario evitarán las situaciones de retraso en cuanto a sus compañeros de clase, teniendo en cuenta que perderán muchas horas lectivas y les será muy difícil retomarlas cuando sea dado/a de alta. Por otra parte, el hecho de permanecer ingresados en un centro hospitalario podría conllevar a procesos de marginación, es decir, quedarse fuera de su grupo, por lo que las aulas hospitalarias buscan colaborar con el colegio ordinario de origen, con las familias y con los propios compañeros. Lo hacen de distintas maneras, ya sea sólo burocrática, personal, etc., pero buscando que el alumno o alumna siga en contacto tanto con su medio como con sus compañeros/as y a la hora de volver, no le resulte demasiado difícil adaptarse.

image    Uno de los motivos principales por lo que he decidido crear esta entrada son los profesores y profesoras que deciden desarrollar su labor en este ámbito. Para empezar, se debe aclarar que las personas que quieran optar a una plaza en las aulas hospitalarias, deberán contar con el título de maestro/a. Otros/as profesionales, como pedagogos/as, educadores/as sociales y demás, podrán colaborar en diferentes proyectos, pero no podrán ser responsables de un aula.

     Me parece un acto de valentía trabajar en las aulas hospitalarias, ya que a pesar de cumplir una función similar a la del colegio ordinario, el contexto es muy diferente. Así, los maestros y maestras que trabajen en las aulas hospitalarias deberán estar preparados/as para enfrentarse a continuos cambios en el número de alumnos/as, debidos a las altas e ingresos; a las diferentes edades del alumnado; al estado físico y anímico del alumnado debido a las enfermedades o al tratamiento que reciban para superarlas, que en ocasiones limitará mucho el trabajo del aula y deberán crear ciertas barreras emocionales para su propia protección, evitando involucrarse demasiado con la situación de los niños y niñas con los que trabaja. Por otra parte, las funciones de los maestros y maestras en un hospital no serán exactamente las mismas que las de un/a maestro/a ordinario/a. Se trabajarán los contenidos curriculares adecuados al curso del alumnado, pero al mismo tiempo se fomentará la interacción y los espacios de ocio, consiguiendo que el aula hospitalaria sea una especie de refugio dentro del hospital. Un refugio en el que disfrutar y relajarse, dejando de lado el estrés, ansiedad y miedo que el hospital puede causar. Asimismo, pueden trabajar temas médicos, facilitando que los niños y niñas comprendan porqué están ahí, porque siguen un tratamiento, entre otras cosas, y logrando que pierdan, en cierta medida, el miedo que lo desconocido les pueda causar.

    Es de gran importancia la labor que realizan estos maestros y maestras en los hospitales, no sólo contribuyendo a la continuidad de los estudios de los niños/as sino también facilitando su paso por el hospital y, en muchos casos, su recuperación, por lo que se deberían tener mucho más en cuenta y otorgarles el espacio que realmente se merecen.

    Os dejo un vídeo con el que trabajamos en la asignatura de Pedagogía Hospitalaria en el que se habla de unaf forma bastante profunda de las aulas hospitalarias.

 

http://www.rtve.es/alacarta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-debate-aulas-hospitalarias/2019972/#aHR0cDovL3d3dy5ydHZlLmVzL2FsYWNhcnRhL2ludGVybm8vY29udGVudHRhYmxlLnNodG1sP2N0eD0zNzQxMCZwYWdlU2l6ZT0xNSZvcmRlcj0mb3JkZXJDcml0ZXJpYT1ERVNDJmxvY2FsZT1lcyZhZHZTZWFyY2hPcGVuPXRydWUmdGl0bGVGaWx0ZXI9YXVsYSUyMGhvc3BpdGFsYXJpYSZtb250aEZpbHRlcj0meWVhckZpbHRlcj0mdHlwZUZpbHRlcj0mPXVuZGVmaW5lZCY=





Webgrafía:

http://www.aulashospitalarias.es/marco-teorico/ (Consultado el 01/11/13)

GONZÁLEZ JIMÉNEZ, Félix E. et al. «La Pedagogía Hospitalaria: reconsideración desde la actividad educativa» en Revista Complutense de Educación, vol. 13, nº 1. Universidad Complutense de Madrid. Disponible en: http://revistas.ucm.es/index.php/RCED/article/viewFile/RCED0202120303A/16699 (Consultado el 01/11/13)

ORTIZ, Carmen. "Formación de los profesionales del contexto hospitalario" en Profesorado, Revista de Curriculum y Formación, vol 3, nº 2. Universidad de Salamanca. Disponible en : http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=195359&orden=114359&info=link (Consultado el 01/11/13)