Toda oportunidad conlleva a una responsabilidad

   En relación a mi anterior entrada, se debe hacer referencia de nuevo a la idea de que la sociedad actual es una sociedad extraordinariamente cambiante en lo económico, lo social, lo profesional, y en otros muchos contextos. Esto hace que la preocupación, de la sociedad en general y del profesorado en particular, por  hacer frente a los retos educativos actuales, esté muy presente.

  En la época de nuestros padres, el único lugar donde adquirir unos conocimientos básicos para optar a un trabajo, era la escuela.  Concentrado todo el saber (necesario para intervenir en un entorno próximo), en un único libro de texto o en una enciclopedia. Así pues, bajo mi criterio escoger qué contenidos debía transmitir la escuela y el profesor era mucho más sencillo que actualmente. Ya que a día de hoy este debe gestionar las múltiples vías que usamos para descubrir conocimiento, siendo las TIC notorias en este proceso. Así pues un aspecto que me parece esencial de destacar para la formación del profesorado es precisamente el descubrimiento de cómo es el alumnado. Para mí, no es rentable implantar unas bases metodológicas desconociendo si estas son eficientes en quien las reproduzca. Al igual que tampoco es productivo, limitar las herramientas que conducen al aprendizaje informal. En relación a esto último, recuerdo un video que vimos en “Pedagogía Social” de Marc Prensky (1996) llamado “No te preocupes mamá, estoy aprendiendo”, en el que el niño demostrada los valores y conocimientos adquiridos a través de las nuevas tecnologías. Aquí os dejo el vídeo, para que recordéis de lo que hablo:

   Y que todo ello nos lleve a preguntarnos si realmente esto hace que estemos mejor o peor preparados, que las generaciones anteriores. Eso sí lo que está claro es que tenemos mayores oportinudades para formarnos y ampliar nuevos conocimientos continuamente. Ahora bien, la nueva situación exige preparar respuestas educativas mucho más complejas y afectivas. De una manera eficiente o no, ya nos podemos adentrar en ejemplos de innovación educativa en la escuela, vayámonos al 2009 cuando se puso en marcha el llamado “Plan Escuela 2.0”. Este Plan consistía en la entrada masiva de ordenadores en las aulas y en la sustitución de los libros de texto convencionales por su versión digital. Mercedes Cabrera, Ministra de Educación por aquel entonces, afirmó;

“Esta es una gran oportunidad para la industria editorial española, puesto que  hablamos de un mercado de 400 millones de estudiantes”

   Antes de seguir, me gustaría aclarar que para mí, esta cita es un ejemplo de cómo se puede abordar erróneamente una cuestión educativa, más desde un criterio económico que pedagógico. Y es que quizás habría que recordarle a aquellos que ejercen de políticos, que la educación no es una cuestión de mercado sino un derecho universal.

   Las reacciones de la Comunidad Educativas fueron desconcertantes, la amplia mayoría de los agentes educativos se situó fuera del debate, como si la cosa no fuera con ellos, algunos se autoexcluyeron y otros muchos ni fueron llamados para realizar el plan. Aspectos como éste último hizo de caldo de cultivo para rechazar, por parte de profesionales educativos, el ideario de escuela diferente. Marín y Barlam (2011) destacan dos consideraciones importantes en este tema:

1. No se ha tenido en cuenta la opinión de expertos educativos ni de profesores.

2.Se han ignorado las experiencias previas

   A modo ejemplar de este segundo punto, citaré el caso de la implantación masiva de ordenadores en las aulas de la Comunidad Extremeña en el 2003. Esta, empleó 61.000 millones de euros, para implantar los ordenadores en el aula y apostar por el software libre. En 2006, salió a la luz un estudio estadístico, que demostraba que los ordenadores, en clase se usaban poco y mal. Concretamente se descubre:

          - Casi cuatro de cada diez profesores extremeños no utiliza nunca el ordenador en sus clases.

- Los profesores que sí los usan lo hacen apenas dos horas a la semana

- Un 22% del profesorado se manifiesta contrario a la introducción de ordenadores.

- El estudio demuestra que el déficit en formación del profesorado ha sido la clave de fracaso.

 (Y esto último es lo que nos incumbe a nosotros y al Estado, ya que por muchas inversiones que se hagan para implantar las TICs en el aula, si no se invierte y dedica formación a los educadores y a los educandos, no se hace nada).

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   El interés formativo no solo radica en los profesores, sino en el resto de la Comunidad Educativa y del país en general, por ello creo que se debe facilitar dicha formación. En excesivas ocasiones el problema de no formarse surge a raíz de la mala organización o gestión de los cursos de formación que no se adaptan al horario laboral del cliente, o mismo no piensa en el equilibrio que debe haber entre la vida laboral y familiar, (pensemos en el alto porcentaje de profesoras que tenemos en nuestro sistema educativo). Después de esta breve crítica, me gustaría destacar que también existen ofertas formativas productivas, sobre todo aquellas que están organizadas por asociaciones y redes de profesores con una amplia experiencia en el uso didáctico de las TIC. Por ejemplo, en el caso de Cataluña, que además de la formación ofrecida por la administración, los ICE (Institutos de Ciencias de la Educación) y las universidades, organizaciones como LaceNet, Espiral, ACTE, RavalNet  y otras muchas ponen a disposición de maestros y profesores una formación de gran calidad.

   En su conjunto las competencias, habilidades y consideraciones que el nuevo profesor debe mostrar ante los cambios educativos que se están produciendo en la escuela, vienen a ser resumidos por Marín y Barlam (2011) en 21 propuestas para la mejora de la escuela del siglo XXI.

  1.  Creatividad                                                             
  2. Implicación                                                              
  3. Atención a la diversidad                                             
  4. Sensibilidad                                                             
  5. Nuevos sistemas de evaluación                                 
  6. Mejora de la expresión oral                                        
  7. Colaboración entre profesionales                                 
  8. Cooperación                                                            
  9. Profesionalidad                                                         
  10. Multilingüismo                                                           
  11. Ilusión
  12. Multidisciplinariedad
  13. Aprendizaje basado en problemas
  14. Empatía
  15. Respeto y reconocimiento
  16. Nuevas metodologías
  17. Vocación
  18. Inteligencias múltiples
  19. Tutoría Individualizada
  20. Formación Permanente
  21. Redes Sociales

     Prestar atención a todas ellas es responsabilidad no solo del profesorado, sino de cualquier sociedad que base su evolución en la educación. Está claro que nos enfrentamos a un abrumador desconcierto en la escuela ante la rápida implantación de la llamada “Sociedad del Conocimiento”, y que una de las víctimas de ese desconcierto principal, es el profesorado. Sin embargo, métodos para adaptarse al cambio, no nos falta. Tenemos pues que reducir el margen a equivocarnos en la educación formal o no formal, ya que está en juego el equilibrio social y personal de cada persona.Además debemos ser conscientes de posiblemente la riqueza de cada persona se medirá en función del conocimiento que esta tenga. De hecho ya Drucker (1994) advertía que la sociedad del conocimiento será cada vez más competitiva, dado que el conocimiento es ahora universalmente accesible. En la lógica de Drucker, no existirán países pobres sino países incapaces de crear, adquirir y/o aplicar el conocimiento. Esta idea me ha parecido asombrosa, y a mi pensar se fundamenta en la necesidad del aprendizaje permanente. Así pues el profesorado  tendría la obligación de estar continuamente aprendiendo para lograr la enseñanza estimable.

     Así surgen los nuevos roles del docente, Pedraja Rejas (2011),  estima que se requiere del cumplimiento de tres tipos de roles: El del profesor como facilitador, el del profesor como gestor del conocimiento y el del profesor como líder transformacional.

  • El profesor como facilitador.

El profesor debe preparar a los estudiantes para abordar un mundo de creatividad y flexibilidad, además de asistirles en todo su proceso de aprendizaje. Comprometiéndose con la motivación y los resultados del estudiante.

  • El profesor como gestor del conocimiento.

Se precisa de aquella figura que gestione todas las múltiples redes que proporcionan el conocimiento. Así pues un profesor gestor de conocimiento debe ser capaz de dominar su disciplina y especialidad, pero además debe ser capaz de compartir su conocimiento con los estudiantes y no obstante recibir el conocimiento de estos.

  • El profesor como líder tranformacional. 

Los roles de facilitador y gestor del conocimiento confluyen en un nuevo rol de liderazgo, esencialmente tranformacional del profesor. De manera que el liderazgo tranformacional engloba a un estilo que desarrolla un tipo de líder capaz de ayudar a tomar conciencia de las necesidades formativas.

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Fuente: http://www.scielo.cl/pdf/ingeniare/v20n1/art14.pdf (Consultado el día 1/11/2013)


   Es evidente que la labor de los docentes del siglo XXI no es fácil, y que todo tipo de formación es precisa para enriquecerse realmente, de las posibilidades que nos otorga las nuevas formas de aprender. Tenemos enormes responsabilidades nosotros como pedagogos, en el tema de  llevar ese ideal formativo a la práctica, de al fin y al cabo defender que con la educación, la prosperidad, el equilibrio, los derechos, etc, podrán estar dominados.  Aquí os dejo una cita que representa el conjunto de ideas, reflexiones y valoraciones que en esta entrada quiero dejar presente. “Imagine an “Education Nation”, a learning society where the education of children and adults is the highest national priority, on par with a strong economy, high employment, and national security…Where our national and state leaders, not just in education, but in business, sports, and entertainment, use their bully pulpits to extol the value of learning for individuals of all ages”. Milton Chen (2010).

 

Fuentes:

Fernández Enguita, M; Souto, X.M y Rodriguez, R. (2005). "La sociedad del conocimiento: democracia y cultura" Barcelona: Octaedro.

Fullan M. y Hargreaves A. (1999) La escuela que queremos. Los objetivos por los cuales vale la pena luchar. Buenos Aires: Amorrortu, S.A

Marín, J. Bar y Barlam, R. (2011). “Enseñar en la sociedad del conocimiento. Reflexiones desde el pupitre”. Barcelona: Horsoni Editorial, S.L

(Consultado el día 31/10/2013)

http://www.ite.educacion.es/es/escuela-20 (Consultado el día 1/11/2013)

http://www.scielo.cl/pdf/ingeniare/v20n1/art14.pdf (Consultado el día 1/11/2013)

http://redtic.educacontic.es/content/view/4237/401/lang,spanish/index.html (Consultado el día 1/11/2013)

http://www.ensenarenlasociedaddelconocimiento.blogspot.com.es/p/cap-1.html (Consultado el día 1/11/2013)