Nube de tags

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Tags de todo el sitio

  • Blogs
  • Ana
  • Comparación personal LOE y LOMCE.

Comparación personal LOE y LOMCE.

imageA continuación haré un análisis específico de ambas leyes, haciendo referencia a la fecha y motivos de su promulgación, en cómo se dividen las mismas, así como las finalidades o concepciones educativas de ambas leyes. Por otro lado, analizaré específicamente el tratamiento de las mismas con respecto al colectivo docente y reflexionaré sobre las concepciones de ambas leyes en relación a esta cuestión. Por último realizaré una valoración crítica personal fundamentada sobre ambas leyes y más concretamente, en relación al colectivo cuyo análisis nos ocupa en esta materia: el profesorado de nuestro sistema educativo.

Personalmente, creo que este análisis está oportunamente justificado por las grandes manifestaciones y mareas verdes (a favor de una escuela pública, laica y de calidad) que han tenido lugar, las cuales he secundado personalmente, debido a la próxima promulgación de la LOMCE, que, como analizaré más adelante, es una ley puramente segregacionista que consolida los recortes en educación, concediéndole un escaso papel al profesorado en la tarea educativa, que promueve la escuela privada y concertada así como las reválidas para el alumnado y abandona los principios de equidad y diversidad sobre los que se basa la Ley Orgánica de Educación.

1.      Promulgación de ambas leyes

Por un lado, debo situar a la ley que permanecerá vigente hasta el próximo año, la cual me ha afectado personalmente en mis últimos años de escolarización no obligatoria (Bachillerato), como es la Ley Orgánica de Educación (LOE) (BOE, 4/5/2006). La misma, fue concebida por el gobierno del PSOE capitaneado por José Luis Rodríguez Zapatero en 2004 y está vigente en el sistema educativo español desde el curso académico 2006/2007, hasta la actualidad.

Por otro lado, en cuanto a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), específicamente, es una propuesta  de reforma de la LOE y LOGSE (1990), leyes a las que el Partido Popular siempre se mostró contrario. El Proyecto de ley definitivo fue presentado el 17 de Mayo de 2013 por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, que forma parte del gobierno popular de Mariano Rajoy, José Ignacio Wert.

2.      Partes de que consta la ley

En primer lugar, en cuanto a la Ley Orgánica de Educación (LOE) ésta se divide en 8 títulos, con sus diversos capítulos y artículos (157 en total) pertenecientes a cada uno de los mismos. Consta de un preámbulo inicial y de varias disposiciones (iniciales y transitorias), también derrogatorias únicas de leyes anteriores, así como disposiciones finales primeras que corresponden a la modificación de diferentes regulaciones anteriores.

En segundo lugar, en cuanto a Ley Orgánica Para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), existe una explicación de quince motivos diferenciados para la aplicación de la ley (lo que correspondería al Preámbulo). Además, sólo hay un único artículo con diferentes modificaciones de artículos de la anterior ley (LOE), además existen disposiciones adicionales (cuatro, en concreto), una disposición derrogatoria única y disposiciones finales (seis, específicamente).

3.      Finalidades o concepciones de la educación de ambas

Por una parte, con respecto a la Ley Orgánica de Educación (LOE), como bien se nos muestra en su Título Preliminar de principios o fines de la educación, ésta tiene como objetivo principal adecuar la educación a la situación de España siguiendo tres principios.

  1. Proporcionando una educación de calidad a todos sus ciudadanos, de ambos sexos, en todos los niveles del sistema educativo. Se pretende también, una mejora en los resultados académicos y reducir el abandono escolar, tiendo como fin último que todos los estudiantes alcancen al máximo el desarrollo de sus capacidades.
  2. Necesidad de que todos los componentes de la comunidad educativa colaboren para conseguir los objetivos propuestos, no sólo en lo referido al alumnado, sino también a las familias, al profesorado, Administración, centros y la sociedad en su conjunto.
  3. Pretensión de convertirse en la próxima década en una económica basada en el conocimiento, más competitiva y dinámica, capaz de lograr un crecimiento económico sostenible acompañado de una mejora cualitativa y cuantitativa del empleo y de una mayor cohesión social, de tal manera que es necesaria una educación adecuada que permita a la sociedad afrontar los retos que vienen.

En general, la LOE apuesta por una educación que atienda a la diversidad, equidad y cohesión social, en un tiempo en el que se ve necesaria la educación en valores de Derechos Humanos y de igualdad de oportunidades para todos y todas.

            Por otra parte, la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) en la explicación de los motivos para dicha ley, parte de una premisa general y es que: la naturaleza del talento difiere de un estudiante a otro, por lo que la misión o finalidad del sistema educativo será reconocer dichos talentos y potenciarlos. Además se refiere al reto de una sociedad democrática como la creación de condiciones para que todos los alumnos puedan adquirir y expresar esos talentos y, en definitiva, comprometerse con una educación de calidad como soporte de la igualdad y la justicia social. Por otro lado, mientras que en la LOE se enfatizaba la finalidad de la educación ligada a la transmisión de valores y conocimientos para la convivencia democrática, promover la solidaridad y evitar la discriminación, esta ley se centra principalmente en que «La educación es el motor que promueve el bienestar de un país; el nivel educativo de los ciudadanos determina su capacidad de competir con éxito en el ámbito del panorama internacional y de afrontar los desafíos que se planteen en el futuro. Mejorar el nivel de los ciudadanos en el ámbito educativo supone abrirles las puertas a puestos de trabajo de alta cualificación, lo que representa una apuesta por el crecimiento económico y por un futuro mejor.». Además dentro de sus principios o finalidades para la mejora del sistema educativo, sitúa a las evaluaciones externas como «una de las medidas llamadas a mejorar de manera más directa la calidad del sistema educativo

Como se puede ver claramente, la LOE apuesta por los valores que queremos tener en nuestras escuelas y, por los que, apuesta toda la comunidad educativa en su conjunto. Valores, que apuestan por la igualdad de oportunidades, por la atención a la diversidad y, en fin, por todos aquellos presupuestos que garanticen la cohesión social en un mundo ciertamente conflictivo e individualista. Sin embargo, frente a esta concepción, con la LOMCE podemos observar cómo se enfatiza únicamente la competitividad (potenciando los “talentos” de uno frente a los del otro), la movilidad social, la integración (frente a la inclusión) y la empleabilidad, sin atender ni siquiera en ninguna de sus líneas al término de equidad. A este respecto, imaginamos una ley como es la LOMCE que marcada por los recortes, pretende aún mantener el éxito educativo con implacables evaluaciones externas, frente a las evaluaciones formativas que con oportuna aplicación realizan los docentes durante el curso académico. En este sentido, considero que debe ser siempre el profesorado los encargados del seguimiento constante del alumno y de su evaluación tanto formativa como final, ya que los docentes (en apoyo con las familias) son, los que a lo largo del curso académico, mediante sus observaciones y pruebas objetivas, los únicos verdaderamente conscientes de los puntos débiles y fuertes, progresos y necesidades específicas que se le presenta al alumnado.

            Así, sin lugar a dudas, podemos situar las finalidades de estas leyes completamente contrapuestas una de la otra, ya que la Ley Orgánica de Educación (LOE) se situaría dentro de una educación más integral, frente a la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que se situaría principalmente en el marco del éxito educativo en relación a la competitividad, es decir, se trataría de crear alumnos que el futuro sean más eficientes en la empresa y, por lo tanto, más productivos. En este sentido, veremos cómo los alumnos que no respondan adecuadamente a estas evaluaciones externas (comparables a reválidas), se verán segregados del sistema que pretende manejar la ley del gobierno actual.

4.      Análisis del tratamiento del profesorado en ambas leyes.

A)    Comenzando por la Ley Orgánica de Educación (LOE) (2006), vemos como ésta tiene un título específico (Título III), concediéndole la importancia que se merece, al profesorado. La misma, se divide en tres capítulos diferenciados:

1. Capítulo I: Funciones del profesorado (artículo 91): en ella se destacan una serie de funciones de los docentes, además de las que consideramos tradicionales, se hace referencia a una serie de funciones que considero vitales en el profesorado como son la “tutoría de los alumnos, la dirección y orientación de su aprendizaje y el apoyo en su proceso educativo, en colaboración con las familias” y, por otro lado, la de “orientación educativa, académica y profesional de los alumnos en colaboración, en su caso con los servicios o departamentos especializados”.

Con respecto a estas funciones me parecen vitales en el marco que nos situamos, ya que las funciones de tutoría y apoyo al alumnado son esenciales para su propio desarrollo personal. En este sentido, considero que con una formación permanente e inicial del profesorado en este sentido, que atienda a la dimensión emocional a la que hice referencia en mi anterior entrada, así como a diversas problemáticas que le puede surgir en su vida personal al alumno (bullying, adicciones etc.), son esenciales para que el profesor pueda apoyar al individuo en su desarrollo no sólo profesional, sino también personal, base de en lo que nos convertiremos en un futuro como personas. Por otro lado, también quise destacar la función de orientación ya que, junto a esta anterior, es esencial la función del orientador escolar para ayudar en todos los problemas y el proceso de aprendizaje en el alumnado, guiándoles en metodologías diferentes para abordar alguna dificultad de un alumno en concreto o ayudándoles a mejorar profesionalmente.

Por otra parte, con respecto a este apartado observo cómo se destaca en el punto “i” la función del profesorado de “la coordinación de las actividades docentes, de gestión y de dirección que les sean encomendadas”. A este punto quiero referirme críticamente con respecto a esta ley ya que vemos cómo se le adjudican una serie de innumerables funciones al profesorado que provocan justamente la “paradoja de la educación” a la cual nos refería Heargraves. Personalmente, creo que el docente está muchas veces inmerso en una gran cantidad de funciones administrativas (y la Administración como vemos prioriza las mismas), las cuales creo personalmente que pueden crear diversa desmotivación del profesorado ya que, encomendándoles funciones que no les corresponden, muchas veces se encuentran con una excesiva carga docente. Esto, pienso que puede influir también en que se desprestigien otras tareas y funciones que sí son necesarias en nuestras escuelas, las cuales observamos ya completamente olvidadas, tales como la motivación del alumnado o su orientación académica, a la que me referí anteriormente.

A parte de este pequeño inciso en cuanto un punto que considero de mejora de esta ley, considero en su generalidad que tiene una visión adecuada de las funciones que debe tener el profesorado en nuestras escuelas, destacando por último lugar otra de estas funciones. Con respecto a esta, en su último punto, nos habla de que “Los profesores realizarán las funciones expresadas en el apartado anterior bajo el principio de colaboración y trabajo en equipo”, hecho que se debería remarcar en todas las leyes que se hagan de educación y al que la Ley Orgánica de Educación hace oportunamente referencia. En este sentido, como sabemos, la realidad de los docentes es claramente celularista, estando el trabajo docente confinado a cada enseñante a su área y materia, por lo que provoca que el trabajo cooperativo entre profesores (y entre alumnos) no se produzca y se dificulte el proceso de enseñanza-aprendizaje.

2.      Capítulo II: Profesorado de las distintas enseñanzas (artículo 92 hasta el artículo 99). En este apartado se resumen las características y titulaciones que deben tener los profesores para poder dar clases en las diferentes enseñanzas (primaria, secundaria, artes, deportes...)

3.     imageCapítulo III: Formación del profesorado (artículo 100 hasta el artículo 103). Este capítulo es esencial en lo que se trata del colectivo al que nos referimos como son los docentes. Todas las leyes deben tener en cuenta una oportuna formación tanto inicial como permanente del profesorado ya que si no, no podríamos concebir una verdadera educación de calidad para el alumnado (sobre este punto he reflexionado y profundizado también en anteriores entradas). Concretamente, en esta ley, es importante remarcar el artículo 100 que corresponde a la Formación inicial del profesorado. En él, se constata cómo debe ajustarse la formación que debe recibir el profesorado en las diferentes universidades, así como la formación didáctica y pedagógica oportuna necesaria para el desarrollo de su labor en los centros. Por otro lado, es importante remarcar también el artículo 102 correspondiente a la “Formación permanente del profesorado”, en el cual se establecen una serie de presupuestos base para dicha formación. Personalmente, me parece de gran envergadura dicha formación en nuestra sistema educativo, ya que además de ser instrumento para motivar y, por lo tanto, mejorar el rendimiento del alumnado, también es un canal mediante el cual le ayuda al profesorado a resolver problemas que se suceden continuamente en las aulas (acoso, atención a la diversidad...).

B)    Por otra parte, con respecto a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) debo concretar antes de nada que no existe un apartado específico en cuanto al colectivo del profesorado.

La LOMCE se basa en una serie de modificaciones de la anterior ley, haciendo de forma sutil a lo largo de la misma, diferentes modificaciones con respecto al profesorado, pero nunca atendiendo propiamente al título III específico que le corresponde en esta ley. Esto, puede llevarme directamente a un desprestigio del profesorado, ya que además de ser objeto principal de cambios de las diferentes regulaciones que en ningún momento tienen en cuenta su propia perspectiva y las necesidades que observan tiene el alumnado para mejorar la calidad educativa, no se hace referencia explícita a los mismos en ningún apartado específico de dicha ley.

Pero en sí, esta ley en sus diferentes artículos al modificar la enseñanza (cambia la forma de evaluación, los contenidos a dar, las materias en que se da, el porcentaje de idiomas en que debe darse las mismas), altera directamente el trabajo del profesorado, por lo que el profesorado vuelve a sentirse en una crisis completa de la profesión docente. Las nuevas regulaciones de la Administración exigen cambios en los docentes y cómo no, los profesores, no les queda otra opción que adaptarse a dichos cambios que nunca tuvieron en cuenta sus propias opciones y perspectivas de la enseñanza.

Concretamente, con la aplicación de esta ley, los profesores aunque de ellos como dije sí que se olvide de nombrarlos completamente la LOMCE (sólo se hace referencia a los mismos en escasas ocasiones como en alguna disposición transitoria), sí que les afectará directamente la misma en los siguientes puntos:

imagePor un lado, los recortes en educación y en la inversión educativa están haciendo que los docentes tengan que dar muchas más horas de clase, con un número mayor de alumnos (se aumenta la ratio un 10%), a los cuales seguramente no puedan atender oportunamente a todas las necesidades que les conciernen. Además existe un gran ERE en la condición docente: hay muchos profesores despedidos, además decretos promulgados indican que sólo se podrán cubrir 10 de cada 100 jubilaciones. Esto lo que hace es desmotivar mucho más al profesorado, ya que si se encuentran con un poco reconocimiento tanto de la Administración en esta ley como por la sociedad en su conjunto (parte de la sociedad considera que “enseñar es fácil” y causa del fracaso educativo al profesorado), a esto se le junta la poca consideración que tienen en su trabajo y creo que también se ve perfectamente la poca consideración que tienen por una educación pública y de calidad. Aumentar las ratios no es en ningún caso, a mi modo de ver, justificable. ¿Qué visión tenemos de nuestra educación?, ¿en manos de quién está?. Los políticos se han olvidado de lo necesaria que es formar al profesorado y atender a sus necesidades propias (motivación, reconocimiento) para que puedan atender a las problemáticas del alumnado, y todo ello llevar a una verdadera educación de calidad.

Por otro lado, vemos como desconfía directamente, como hice referencia anteriormente de la capacidad evaluadora del profesorado, ya que se hacen evaluaciones externas que no tienen en cuenta en ningún momento el progreso del alumnado ni sus propias necesidades. En este sentido, considero más que nunca la figura del docente fundamental en la evaluación del alumnado, ya que estaríamos recluyendo sólo la evaluación a la final (“si no apruebas esa prueba no promocionarás de curso”) y no a la continua, que es donde podemos ver verdaderamente el progreso del alumnado, sus puntos fuertes y débiles en el aprendizaje y lo necesario para que mejoren y avancen tanto personal como profesionalmente.

Por otra parte, dicha ley entrega poder a las direcciones para elegir al profesorado y nombrar a sus plantillas, lo que hará que al no tener en cuenta al Consejo Escolar para su elección, lo que garantiza diálogo y negociación en los centros (y, en sí un verdadero proceso democrático), lo que provocará más conflictos en el seno escolar y, por lo tanto, más celularismo y menos trabajo en equipo para la gestión del centro. La LOMCE aumenta la tensión en los centros y no la cooperación.

Además, esta ley (en una nueva disposición transitoria), suprime las especialidades de docencia y obliga a dar clases de una especialidad distintos a la plaza que el profesor sea titular. Esto, a mi modo de ver, afecta directamente a la calidad de la enseñanza. ¿Cómo un profesor va a dar una materia en la que no tiene formación?. Si le concedemos tanta importancia a la formación inicial, ¿en dónde queda situada esta?. La respuesta está clara, el desprestigio del docente es tal, que si ya no fuera suficiente con asignársele funciones que no le corresponden, ahora se les obliga a dar clases en materias que no son las suyas.

5.      Conclusión de la comparación de ambas leyes

En general, vemos una visión contrapuesta de ambas leyes que podemos justificar ampliamente en las condiciones ideológicas y económicas que las sustentan. Frente a una Ley Orgánica de la Educación, que promueve la equidad, la atención a la diversidad y un tratamiento específico en dicha ley del profesorado, atendiendo a su formación inicial y permanente que, como sabemos, es fundamental para su desarrollo personal y profesional, nos encontramos con una Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) que, personalmente, creo que no tiene en cuenta en ningún momento al profesorado, imponiéndole más funciones y materias, y aumentando las ratios del alumnado.

imageAdemás, quiero destacar fuertemente la crisis que viven y llevan viviendo los docentes en relación a las leyes educativas. En ningún momento se tiene en cuenta la perspectiva de la comunidad educativa para elaborarlas, y son juntamente los docentes (y toda la comunidad educativa: padres, profesores y alumnos), los adecuados para ver cuáles son los puntos débiles de la enseñanza y propiciar mejoras en los mismos. En este sentido, observamos cómo los docentes no les queda otro remedio que adaptarse a estas leyes que los desprestigian y, sumado a esto, cómo su motivación se reduce más y más, afectando directamente a la calidad de la enseñanza. Si a esto le añadimos, como dijimos, con la LOMCE, los recortes, el aumento de las ratios, los ERES..., el profesorado acaba viéndose en una espiral sin fin, en el cual muchos se acaban recluyendo como víctimas de un sistema que no tiene en cuenta ni su voz, voto y, mucho menos, su propia profesión en la que es especialista.

Nuevas direcciones debe tomar nuestra educación y, después de un análisis en profundidad de la LOE y la LOMCE, creo oportunamente que con leyes como esta última la dirección es la opuesta a la que apostamos los que creemos verdaderamente en una educación pública, laica y de CALIDAD.

  Y esta es la realidad de la educación actual: recortes y más recortes.

Webgrafía

http://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/dms/mecd/servicios-al-ciudadano-mecd/participacion-publica/lomce/20130517-aprobacion-proyecto-de-ley.pdf (Consultado el 30/10/2013)

http://www.boe.es/boe/dias/2006/05/04/pdfs/A17158-17207.pdf (Consultado el 30/10/2013)

http://ustea.es/sites/default/files/LOMCE.pdf (Consultado el 3/11/2013)

http://www.fe.ccoo.es/comunes/recursos/25/1625618-Ver_Diptico_Profesorado_Publica..pdf (Consultado el 3/11/2013)

http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_Org%C3%A1nica_para_la_Mejora_de_la_Calidad_Educativa (Consultado el 3/11/2013)

 

Comentarios

  • Lorena Garcia Pazos

    Muy buena entrada, Ana, yo que también estoy trabajando sobre estas dos leyes, tu comparación sobre estas me parece muy completa y me sirve para penar sobre otrs aspectos que no habia reflexionado, gracias. SALUDOS

  • Ana

    Muchísimas gracias Lorena!

    Es de lo que se trata que con nuestras aportaciones y las de nuestros compañeros, mejoren nuestras reflexiones y conocimientos!

    1 saludo! :)