El Gran Profesor...

He recibido recientemente un pequeño correo de un amigo invitándome a visitar un pequeño artículo titulado “Los grandes docentes…” Este realmente se trataba de la traducción al español del original que figura como autor Justin Tarte, en su blog (en inglés) Life on a Educator.

 Cuando nos referimos al docente, muchas son las causas que como mencionábamos en el artículo de José Jimeno Sacristán, provocan la crisis del docente. Muchos de esos factores son ajenos o externos al cuerpo de profesores pero que influyen directamente en estos y en su trabajo diario.

 Por el contrario, estas 10 claves propuestas por Justin se centran única y exclusivamente en la imagen del profesor. Acentúa sus fallos y propone mejorarlos todos y cada uno de ellos. Es decir, hacemos hincapié en la autocrítica también mentada por José Jimeno Sacristán, pues es con esta como herramientas cuando se consigue socavar el principio de un problema, ahora nos queda llegar hasta el final.

 

Las claves para hacer grandes docentes son:

 

10 - Escogen y eligen sus batallas: lo que es realmente importante y una prioridad, o lo que no lo es.

 

9 - Rara vez se quedan detrás de su mesa, y rara vez se sientan. Saben que el verdadero trabajo se hace "en las trincheras", y por eso recorre el aula.

 

8 - No tienen miedo de pedir disculpas y admitir sus errores: saben lo importante que es correr riesgos en el aula y que la toma de decisiones sobre las cosas nuevas, las innovaciones, que aporten al aula es una gran responsabilidad.

 

7 - Son reflexivos/as y se toman su trabajo como algo personal: cuando las cosas no salen según sus previsiones, se toman su tiempo para reflexionar y considerar formas alternativas... para la próxima.

 

6- Son excelentes conversadores/as. Pueden conseguir un aula llena de estudiantes debatiendo, con facilidad: son maestros y maestras de las preguntas y planteamientos que llevan al alumnado a un nivel superior de reflexión.

 

5 - Pueden justificar y explicar sus decisiones a sus colegas, a las familias y a los alumnos y alumnas. Nunca hacen las cosas solamente porque "siempre se han hecho así".

 

4 - No se preocupan por lo "bien" que hacen las cosas, por lo "duro que trabajan"... sino por la calidad del aprendizaje de sus estudiantes y por cómo les han ayudado a crecer. Son capaces de cambiar el enfoque y mantener la atención de sus alumnos y alumnas, mostrando empatía.

 

3 - Esperan y exigen mucho a sus colegas: quieren ser parte de algo más grande que ellas y ellos mismos. Creen, firmemente, que a través de la colaboración podemos lograr algo más.

 

2 - Siempre están buscando maneras de mejorar su práctica docente y perfeccionar las competencias profesionales; no están impresionados/as la nueva y resplandeciente herramienta, sino en la herramienta que realmente mejora el aprendizaje del alumno o la alumna y su éxito personal, académico y/o profesional.

 

1 - Valoran, sobre todo lo demás, las relaciones con su alumnado: cuando los y las estudiantes lo necesiten, estará allí para aconsejarles y ayudarles hasta que no quede ningún otro recurso

 

Reflexión:

No puedo estar más de acuerdo en todas y cada una estas claves que nos propone el autor. Tengamos primero en cuenta y bien presente que no se pretende culpar al docente de todos los males del sistema, ni siquiera que todos los profesores padezcan de estas dolencias anteriormente descritas.

Lo que se pretende es partir desde la propia reflexión personal como profesional de la educación y a través de la autocrítica conseguir corregir aquellos posibles factores que dan causas de una educación deficiente, negligente o mismo fracaso escolar. Es evidente, que muchísimos factores que inducen al fracaso educativo son de carácter político, económico y social, pero “antes de criticar la suciedad del mundo, limpiemos nuestra propia casa.”

Nos dice para empezar que deben escoger muy bien sus batallas (10). De hecho este tema creo que ya lo hemos comentado en laguna que otras sesión de clase. ¿En que sentido? Creo que el autor se refiere a dos aspectos importantes, primero el económico o material, donde podemos entender que se puede seguir enseñando de la mejor manera posible sin tantas necesidades materiales y económicas, será más difícil pero no imposible. Por eso se hace necesario la elección y adecuación de los recursos para poder enseñar de la mejor manera posible, aprovechando sobre todo aquellos que son totalmente gratuitos, como la naturaleza.

Por otro lado nos induce a centrar los esfuerzos en aquellos elementos que son básicos y necesarios en el aprendizaje de los alumnos y que estos tengan buena base. Es decir, esforzarse en que el alumnado aprenda a leer y comprender lo que lee, priorizando esto sobre un análisis morfológico de una lectura.

Aunque no es de mis favoritas puesto que no la comparto al 100%, si puedo entender el fondo de esta característica (9). Aquel que se pasa todo el día sentado en su mesa de profesor observando al alumnado, realmente ¿eso es docencia? Visto así no, efectivamente, al igual que cualquier otra profesión es preciso estar activo y sobre el objeto de trabajo constantemente, y en lo educativo el objeto es el propio alumno. Pero también, tengamos en cuenta que esto no es una causa de… puede ser un factor que no un detonante ni siquiera una ley. Creo que puedes ser profesional y sentarte al mismo tiempo, no todo ni todos los días, evidentemente.

Esta es una de las asignaturas pendientes de la docencia en nuestro país (8). Lo digo por experiencia, pues he asistido a clases como observador y participante un largo período de tiempo y he comprendido una ley no escrita que se mantiene en casi todos los colegios de esta sociedad, cito:

“Cada profesor es responsable de su trabajo, yo me dedico a lo mío y los demás a lo suyo. Si tenemos unas crítica o queja nos la guardamos pues ante todo es compañero y debemos respetar su labor”

Esto lo recuerdo de manera exacta pues en su momento llego a sorprenderme tanto que no pude pronunciar palabra alguna. Por supuesto, esto también está relacionada con la (3), dado que si exiges tienes derecho a inmiscuirte en la labor de los demás.

Debe el profesor pues entender en un primer lugar que su labor no es personal y propia, que dispone no de uno sino de millones de “jefes” que deben juzgar y valorar su labor. Cualquiera puede equivocarse todos somos humanos, pero debemos tener la suficiente presencia y profesionalidad para admitirla y aprender de ella por el bien de todos. Así mismo, que si observo un docencia nefasta o falta de todo principio pedagógico existente, tener todo el derecho y el deber de criticarla para modificar y corregir, no para despedir.

No considero que esta característica (7) sea tan palpable a día de hoy,  pero que sí está presente. Considero que la causa principal de esto es la falta de motivación personal y profesional en el paso de los años. Sobre todo son aquellos profesores que tienen mucha experiencia previa que padecen de este síntoma, pues ya son viejos para cambiar.

Es importante también decir, que existe el fenómeno contrario, principalmente el profesores nobeles. Se preocupan tanto de su trabajo del día a día que no se permiten el lujo de desconectar ni siquiera a la hora de dormir, causando también un problema y detrimento físico y mental. ¡Ojo, ni mucho ni poco!

Se dice a menudo que con esta característica se nace no se hace (6). Creo que sería un tema a parte para trabajar pues tengo una cierta opinión al respecto. De todas formas entiendo a que se refiere Justin y a dónde quiere ir a parar. La capacidad oratoria es un elemento que debe trabajarse en todos los profesionales de educación y es una de la gran olvidada al respecto. Predomina el conocimiento de teórico educativo olvidando el medio de transmisión lo que provoca que los educandos muchas veces no alcancen a descodificar realmente un mensaje. Debemos abrir los ojos y comprender que sin un buen canal y código de comunicación,  aquí nadie se entiende.

Y con esto entender que no es un mecanismo de defensa (5) sino una forma de informar y hacer ver. Esa necesidad de explicar por qué llevo esto a cabo, o realizo tal cosa a menudo la entendemos como mera precaución por si alguien se atreve a cuestionarla. El objetivo no es ese, sino expandir esa iniciativa para que las demás la entiendan. Es posible que no la compartan pero no tendrán dudas del porque se lleva a cabo.

Este es un factor determinante de la profesión docente (4). Todos y cada uno de los profesionales que trabajan educación no deben ni pueden pensar en el esfuerzo que se lleva a cabo o en las bajas retribuciones o satisfacciones que consiguen con ello. La idea es olvidar todo esto en pro de una preocupación única, que es si mis alumnos aprenden y cómo hacer para motivarlos más. Nadie vive del aire es cierto, pero no por ello debemos estar todos los días con la nómina en la mano.

Hoy en día tiene más sentido si cabe (2). Las nuevas tecnologías ayudan y posibilitan una mejora de la enseñanza. Se abre un abanico espeluznante de posibilidades en la que los profesores deben tener el mando y guía en todo el proceso. Pero existe una falsa concepción de que con tecnología “por inercia” se consigue una mejora educativa. Por inercia no funciona nada en este sistema, si te preocupa algo trabaja para mejorarlo no espere a que una herramienta lo soluciones por ti. Esta falsa idea se ha extendido hasta puntos inverosímiles, donde se entiende por ejemplo, que una presentación en powerpoint día si y día también, mejora la calidad de la enseñanza y por supuesto el mensaje se transmite mejor y más efectivo.

Por favor, seamos serios y lógicos, las herramientas están para ser usada en pro de un objetivo, pero no sustituyen en ningún momento la guía docente. Estamos pecando mucho en este punto y corremos el riesgo de extender más nuestros errores.

Por último, esta para mí la más sencilla de entender y transmitir (1) en la que por supuesto estoy totalmente de acuerdo. Me gustaría referenciar para comprenderla en su máximo exponente a una gran película:

“El club de los poetas muertos”

Y después de todo esto, de comprender y aceptar todas y cada una de estas 10 características que debería poseer un gran profesor… ¿estaría ya todo solucionado?

Ni falta hace que responda, demasiados son los actores como para que uno solo realice toda la obra. Pero solo se necesita un para motivar y convencer a los demás en que todo es posible, si se matiza, se piensa con calma y entre todos… podemos consensuar casi cualquier cosa, desde crear nuestra propia receta de tarta de manzana hasta influenciar a las capas superiores de poder, de que la educación es un bien común, un derecho universal y un problema de todos.

Para todos aquellos interesados en conocer más sobre las opiniones de Justin Tarte, su página es http://www.justintarte.com/. Tened en cuenta que está en inglés.

 

FUENTES:

http://www.justintarte.com/

Vaillant, D. y Marcelo, C. (2001). Las tareas del formador. Archidona (Málaga): Aljibe.