Historia de mi vida escolar

Buenos días!

Con esta entrada a blog, quiero relatar un poco de mi historia de vida. Este pequeño fragmento, tiene mucho que ver con un archivo que estoy preparando y con la película comentada en días anteriores, a través de una entrada de blog.

La historia que quiero compartir con vosotros y vosotras, es la historia de una niña que comenzó el colegio con 4 añitos. El cole al que fuí fue elegido por mis padres porque era el segundo que más cerca les quedaba del trabajo a ellos y de la casa de mis abuelos, con los que pasé gran parte de mi infancia. Este colegio era de índole religiosa (no quiero ofender a nadie que estudiara en colegios católicos), pero es que mi cole era un poco cerrado. Yo siempre fui una niña que habló mucho y desde una temprana edad, lo que me llevó a estar castigada muchas veces cuando aún no había cumplido los 7 años.  A dicha edad, si mal no recuerdo, el director de mi centro de estudios,(profesional de la psicología) nos hizo unos tests se suponían de inteligencia, donde medían un montón de cosas, de aquellas nuevas, desconocidas, y que me daban miedo.

Recuedo como un día mi maestra me sacó de la clase y me llevó al despacho del director, un lugar pequeño y oscuro donde, después de colocarme un texto inmenso delante de mis ojos, y sin apenas mediar palabra, me obligó a leerlo cronometrando el tiempo y apuntando algo, que ahora sé que eran las palabras que yo leía por minuto. La verdad es que cuando yo era pequeña tuve alguna dificultadad a la hora de leer y escribir, algo, que la profesora consideraba de importancia, y en vez de ayudarme y apoyarme en sus clases, me mandaba fuera de mi aula y lejos de mis compañeros a clases de apoyo, "donde me enseñarían a escribir como se supone que debía hacerlo una niña de mi edad", casi cito textualmente. Una vez allí, contábamos con la ayuda de un profesor distinto cada vez, alguno, ni nos conocía, y solo se dedicaban a atender a que hiciéramos rápido las tareas, sin fijarse en nada más. ¿sabéis de qué manera se referían los profes a ese aula? el aula de los tontos, para ellos no éramos alumnos con alguna dificultad, éramos los tontos de la clase que hacíamos que nuestros compañeros fueran más retrasados en sus aprendizajes. En fin, y malos recuerdos y etiquetas a parte, pude superar mis dificultades de lectura y escritura, pero no con la ayuda del director y de los profes del cole, sino, con la paciencia, cariño y ganas que le ponía mi madre para ayudarme a superar ese pequeño bache.

Continuando con los test, bien, cuando mi madre fue a recoger los resultados, el director, sin ningún pelo en la lengua, le dijo que su hija era algo "burra" porque claro, si yo tenía problemas a la hora de leer y escribir, hubo ciertas partes de los test que casi me eran imposibles de realizar; mi madre, al oir tal barbaridad, se enfadó, pero lo único que hizo fue ponerle aún más ganas, por lo que, además de seguir ayudándome, ¿sabéis lo que hizo? matricularme en las actividades extraescolares que quise para que disfrutara, porque al fin y al cabo era una niña.

Los años fueron pasando y yo iba aprobando todo, o casi todo, porque las matemáticas y el inglés siempre se me resistieron un poco. Al llegar a la E.S.O. tuve algún que otro problemilla, porque claro, había alumnos brillantes, y otros que no destacábamos tanto y que por supuesto teníamos que estar colocados al fondo de la clase (criterio seguido por los profesores del centro), para ellos, "los listos" se colocaban delante, y los "no tan listos" tenían que ir detrás, porque si encima que no seguíamos del todo bien el ritmo de la clase, íbamos a "molestar" al resto...En 1º de E.S.O. perdí totalmente la confianza en mí misma, porque, después de estar tantos años sentada atrás, en clases de apoyo para "tontos", sabiendo que según mi director era burra y no iba a llegar a nada, y teniendo dificultades en mates e inglés...empecé a pensar que a lo mejor los profes tenían razón y que yo, por mucho que me esforzara no iba a conseguir nada; ¿nunca habéis pensado eso de para qué lo voy a hacer si al final no voy a conseguir nada? pues sí, yo lo pensé y empecé a estudiar menos, lo que me llevó, en 2º de E.S.O. a suspender muchas asignaturas.  Esto que muchos profes hacen sentir a sus alumnos, (quiero creer que sin querer), tiene un nombre, es indefensión aprendida, consecuencia de creer que nuestra conducta no tendrá ninguna influencia sobre los resultados. Esa creencia se aprende y tiene importantes consecuencias sobre nuestra conducta y nuestro estado de ánimo (Alfonso Ramírez) yo sólo os puedo decir que sentía mucha tristeza, confiaba poco en mí misma, por lo que después de inmensas charlas con mis padres, llegué a la conclusión de que era mejor irme de ese cole, porque entendíamos que allí yo nunca iba a tener mi oportunidad. 

Llegué al cole nuevo con 14 años, en plena adolescencia, en una clase con personas más pequeñas que yo, ya que yo estaba repitiendo 2º de E.S.O. pensé que mi estancia allí iba a ser complicada, pero ¿sabéis lo que ocurrió?, que además de conocer a compañeros maravillosas conocí profesores maravillosos que vieron en mí algo que en el otro lado no tuvieron en cuenta, que eran las ganas que yo tenía de aprender, por lo que, y después de algún que otro sufrimiento, alguna que otra tristeza, conseguí aprobar la E.S.O y con muy buenas notas, hice el bachiller, un ciclo de formación profesional, una diplomatura y ahora estoy aquí, en psicopedagogía, y es cuando me gustaría poder decirle a aquel director de mi colegio: - Mire, estoy aquí, aquella niña a la que usted etiquetó como "burra", tiene estudios, y sabe qué más tiene? ganas de ayudar a aquellos niños, que como me pasó a mí hace años, tienen alguna dificultad, lo que les lleva a desconfiar de sus capacidades, de sus posibilidades e incluso les lleva a dudar sobre ellos mismos, algo, que ninguno de nosotros deberíamos consentir, porque todos tenemos algo especial, y eso, compañeras y compañeros, es lo que nunca hay que olvidar.