¿Cómo es el perfil de los profesionales del asesoramiento?


¿Cómo es el perfil de los profesionales del asesoramiento?

 

El concepto de asesoramiento, es complejo y con gran variedad de alternativas y muchos campos de influencia. Según Rodríguez Moreno (1992), “existe falta de unanimidad tanto a la hora de definir el asesoramiento como las funciones inherentes al mismo”, señalando además dicho autor que las notas esenciales que le otorgan su especificad son las siguientes:

            - Proceso de ayuda y apoyo.

            - Orientado hacia el cambio o mejora.

            - La responsabilidad recae en los asesorados.

            - La pericia del agente de apoyo.

            - La credibilidad del agente de apoyo.

            - La colegialidad.

Existen innombrables definiciones del término asesoramiento, así que me decanto por definirlo como los procesos interactivos de colaboración con los centros educativos y/o profesorado que los conforman con la finalidad de prevenir posibles problemas, participar y ayudar en la solución de los que puedan existir y cooperar en la consecución de una mayor mejora educativa. Por otro lado y haciendo hincapié en el título de esta entrada, las funciones propias de la labor asesora, según Louis (1985) son varias, entre las que destaco:

  • Investigación y análisis.
  • Evaluación de prácticas escolares, ayudando a conocerlas y sistematizarlas.
  • Desarrollo de materiales, métodos o procedimientos.
  • Demostrar y modelar nuevas prácticas y métodos educativos.
  • Creador de capacidades, ayudando a los centros a desarrollar sus potencialidades.
  • Consultor para seleccionar y desarrollar nuevos programas.

De este modo, los profesionales del asesoramiento tratarían de analizar y resolver los problemas de forma conjunta y colaborativa, asumiendo las aportaciones de otros profesionales del centro o externos al mismo y caminando hacia un trabajo coordinado que se articules desde los supuestos de complementariedad del conocimiento. Por otro lado, el asesor no debe solucionar problemas, sino ayudar a encontrar y contrastar posibles soluciones, y no debe existir una relación jerárquica entre el asesor y el profesorado que se asesora, sino que se debe partir de una relación de igual a igual.

Para finalizar y a modo de reflexión, debo decir que he escogido el perfil profesional de los asesores/as y el concepto de asesoramiento para analizar por mí mismo si como psicopedagogos/as y con la formación previa adquirida en la carrera anteriormente cursada, que en mi caso es Pedagogía, estamos capacitados para trabajar y ejercer como profesionales en el mundo del asesoramiento. De momento, es una cuestión que todavía tengo sin resolver en mi cabeza.