Aislamiento y colaboración burocrática del profesorado

Tradicionalmente, la profesión docente ha sido entendida como un ejercicio individual: un adulto, con una determinada formación, que instruye a unos alumnos en unos determinados contenidos.Hoy en día, en la mayoría de los casos continúa siendo así, por lo que en la mayor parte de los casos,el profesor se encuentra solo ante el importante reto de educar.
 
Pero, ¿acaso quien educa no ha de tener algo valioso que transmitir y ha de saber cómo hacerlo? entonces, ¿porque parece que las ventajas e inconvenientes  de trabajar solos o en grupo todavía no parecen estar claras  entre los docentes? En esta entrada trataré de profundizar en los aspectos que acarrea el optar por una actitud de aislamiento profesional, en contraposición a las implicaciones que supone el llevar a cabo acciones de tipo colaborativo, que requieren de la coordinación, supervisión, y ayuda mutua entre los docentes.
 
1.Un poco de historia 
 
En los comienzos de la escuela, primaba una concepción romántica de la educación, como ya dije en anteriores blogs, donde solo existía un profesor, en muchos casos en una escuela unitaria, y por lo tanto era un único profesional el encargado de la instrucción de los alumnos. En este contexto, no existían más profesionales en los centros por lo que el docente era el encargado de todas las funciones que el contexto escolar requiriese. Éste era el único que tenía potestad para planificar, implementar y tomar las decisiones que considerara oportunas, sin poder contar con ningún tipo de recurso o persona a la que consultar o en la que apoyarse.
 
Pero los tiempos han cambiado y la identidad profesional  del profesorado también. A la masiva incorporación de alumnos a las aulas se le sumó el incremento de número de centros y también de profesores. Las escuelas unitarias dieron paso a los centros con aulas divididas por niveles educativos, aparecen las funciones de dirección, los departamentos de profesores, etc; por lo que se pasó de un sistema más autónomo a un sistema  más organizado y regulado a través de funciones profesionales específicas.
 
Estas transformaciones iniciaron el camino de cara a la construcción de una sociedad escolarizada, alfabetizada, y adecuada a las necesidades y exigencias de los tiempos. Esto comportó, que los profesores tuvieran que comenzar a tomar conciencia de la necesidad de aprender a convivir y a trabajar codo a codo con los demás compañeros. Sin embargo, en este sentido, se detectó una fuerte resistencia, a veces inconsciente, de dejar de lado el aislamiento impuesto por las circunstancias de la etapa anterior; se seguía entendiendo el ejercicio de la profesión desde un punto de vista individualista. ¿A que creeis que se debe esto? trataré de esclarecer esta cuestión en las siguientes líneas. 
 
2.Individualización
 
 
Cada profesor se centra exclusivamente en su aula se ocupa de sus alumnos de su materia o materias sin preocuparse por lo que está  sucediendo en las aulas de al lado, los contenidos que se están trabajando, la metodología que utiliza el otro profesor, si los alumnos están motivados, etc. Precisamente, una de las causas del aislamiento es precisamente ese desconocimiento por parte de los docentes de lo que está sucediendo a su alrededor. Tal y como afirma Hargreaves: el individualismo, el aislamiento y el secretismo constituyen una forma particular de lo que se conoce como la cultura  de la enseñanza. En este sentido  considero que ese secretismo y aislamiento es consecuencia de nuevo, de la falta de confianza en sí mismos como profesionales que presentan muchos  docentes en la actualidad, y que trae consigo el que traten de ocultar por todos medios, lo que sucede en sus aulas, por temor a que salgan a la luz sus puntos débiles como profesionales y en consecuencia que sean objeto de críticas o incluso de burla por parte de sus compañeros y de la comunidad educativa en general.Esto se debe a...¿Falta de interés? o  ¿reproducción del sistema dominante asta el momento? 
 
El aislamiento supone un freno de cara a la mejora de la profesión docente y por ende de la educación. Sino se dá ningún tipo de retroalimentación entre compañeros; debates, confrontación de puntos  de vista, intercambio de experiencias o se toman en consideración aportaciones de los demás; en primer lugar pienso que supondrá un impedimento en lo relativo a que el docente pueda avanzar en su carrera profesional, renovarse y reinventarse lo que a lo mejor trae consigo una carencia del profesor de cara a saber responder ante diferentes situaciones que se le puedan presentar en el aula y que requieran de una intervención diferente a la que desarrolla habitualmente. En definitiva corre el riesgo de caer  en la rutina y en consecuencia generar en el alumnado falta de interés por aprender.
 
Flinders (1988) diferencia entre tres tipos de aislamiento en el caso del profesorado, que son los siguientes: psicológico, ecológico y adaptativo.
 
  • El aislamiento psicológico, es consecuencia de la inseguridad del docente y el miedo que presenta ante las críticas que puedan venir por parte de los demás agentes implicados en la educación. Este tipo de aislamiento puede traer consigo el autoritarismo y la arbitrariedad del docente en el seno del aula.
  • En el caso del aislamiento ecológico, éste está determinado por las condiciones labores del docente, tanto de tipo administrativo como físicas. 
  • Por último, el aislamiento adaptativo se entiende como una técnica de defensa, una estratagema personal para tratar de crear un espacio individual de intervención propia donde no pueda influír nadie más.
 
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En esta línea, considero necesario formar al profesorado para que logren superar los sentimientos de falta de confianza en sí mismos, superar situaciones de ansiedad y convertir las actitudes de defensa en el desarrollo de aptitutes de cara a la colaboración. También será necesario que comprendan que todos cometemos errores y que estos no tienen porque suponer fracasos si se utilizan para aprender de ellos y tratar de cambiar para poder mejorar. 
 
Personalmente me posiciono en la línea de los autores que consideran que ese individualismo es consecuencia de la herencia e imitación de la metodología llevada a cabo por los profesores que formaron parte de su experiencia escolar; dando lugar a profesores a los que no les gusta ser observados, y menos que los evalúen porque temen la crítica que la puede acompañar, profesores que se consideran en posesión de la verdad absoluta y que se resisten ante cualquier propuesta de innovación,etc.
 
Como parte de una crítica a la situación organizativa, decir que las propias condiciones del sistema educativo, favorecen de forma clara el aislamiento del profesorado; tanto la división por asignaturas, los horarios o la propia estructura de los libros de texto, son algunos de ellos.
En definitiva, se podría decir que el aislamiento constituye una especie de refugio en el que algunos docentes se amparan como mecanismo de defensa ante la posibilidad de “ataques” externos. Ese aislamiento llevado a la práctica puede traer consigo la alienación de los docentes, es decir que estes se adapten a las exigencias de la cultura homogénea que impera en el centro o en la sociedad en general.
 
3. Competitividad y balcanización 
 
 
Otra de las características que se derivan de ese aislamiento son la competitividad y la balcanización.Ésta última  se manifiesta en la existencia de espacios sociales cerrados o departamentos por áreas de conocimiento donde los docentes tienen menos posibilidades de interaccionar con los demás compañeros; tal y como trabajamos ya en la materia de Organización de Centros Educativos.
 
En la mayoría de los centros, existen profesores que se relacionan entre sí de manera más habitual e intensamente, conformando pequeños subgrupos según sus preferencias e intereses sociales, características de personalidad o incluso en muchas ocasiones por áreas de conocimiento; creándose así una especie de getos.
Entre estos profesores se crean una serie de lealtades e identidades comunes, que en ocasiones entran en confrontración con los compañeros que pertenecen a grupos diferentes.
Esta situación diferencial entre grupos,genera una serie de efectos negativos sobre la educación; pues va a implicar la existencia de posicionamientos muy diferenciados en la forma de entender el aprendizaje o el currículum.
 
Por todo esto, considero que la  balcanización no solo podrá producir una falta de comunicación entre todos los profesores entre sí, sino que también dará lugar a profesores que emprendan iniciativas de formación distintas dentro del centro lo que puede dar lugar a conflictos, incoherencias y en definitiva a la desastibilización que se genera ante la falta de una estructura clara. 
 
Esa balcanización presenta segundo Hargreaves, las siguientes características:
 
  • Escasa permeabilidad entre los subgrupos, que se encuentran fuertemente aislados
  • Elevada permanencia, por lo que la estabilidad de los  subgrupos provoca la identidad colectiva y la unificación de los individuos,  como componentes de dichos subgrupos
  • Orientación y compromiso político, como  estrategia para la defensa de sus intereses
 
Así, resulta preciso superar  el aislamiento e individualismo en pro de la colaboración para lograr alcanzar un escenario donde los docentes puedan aprender unos de otros a compartir sus experiencias, temores, propósitos, pensamientos.etc.
Todo esto,sin que se lleve a cabo una colaboración burocrática, es decir que sea impuesta por las administraciones, pues la colaboración debe ser resultado de la iniciativa de las personas implicadas en ese proceso, y no obedecer a imposiciones externas al propio sistema; sin embargo ésta lamentablemente, es la que más se dá en las instituciones educativas.
 
Esa colaboración burocrática tiene un carácter obligatorio y está sometida a un plan de acción determinada externamente por lo que las personas que van a participar no gozan de plena libertad en sus actuaciones. Esa colaboración puede convertirse en uno de los mecanismos a través de los cúales los grupos dominantes ejerzan su presión sobre los grupos minoritarios dentro de los centros; tratando los primeros de imponer su pensamiento y opiniones impidiendo así el desarrollo de la creatividad de cada uno y alcanzar resultados originales, innovadores y fruto del tan apelado consenso.
Convertir el aislamiento en colaboración entre docentes, constituye sin duda un reto para la mejora de la profesión docente con repercusión, se supone que positiva, en la calidad de la educación. Considero necesario, en este sentido llevar a cabo reformas a nivel institucional y político, reformas que deberán de tener en consideración la micropolítica que subyace en cada uno de los centros educativos, si realmente quieren conseguir una verdadera transformación. 
 
Bibliografía y webgrafía:
 
Palomares Ruiz A. Profesorado y educación para la diversidad en el sigo XXI (2004) Ediciones de la Universidad de Castilla-La-Mancha:Cuenca
 
Hargreaves A.Profesorado, cultura y postmodernidad : cambian los tiempos, cambia el profesorado; traducción de Pablo Manzano. Ed. Madrid:Morata.
 

http://www.mecd.gob.es/dctm/revista-de-educacion/articulosre304/re3040600492.pdf?documentId=0901e72b81271021 (consultado el 11 de noviembre de 2013)