Relato: Mi primer día

Madrugón. Acostumbrada a levantarme más tarde, es un esfuerzo. Pero hoy no me cuesta. Hoy es un día importante y los nervios están a flor de piel.

Me visto con la ropa que preparé el día anterior. Me la cambio, no me convence. Necesito algo más formal… Pruebo esto, pruebo aquello. No tengo nada que ponerme. ¡Venga que se hace tarde! Desayuno, maquillaje, abrigo, bolso ¿Lista? ¡No! Para nada…pero allá voy.

De camino la cabeza no para de dar vueltas. Me imagino cada detalle. ¿Cómo serán los profesores? ¿Serán amables? ¡Tendré despacho! (¿Yo? ¿Despacho? No creo...)

Al llegar aún no hay mucho movimiento, es pronto. Justo antes de cruzar la puerta me entran unas ganas terribles de salir corriendo pero cuando me doy cuenta estoy dentro. No hay vuelta atrás. Me siento emocionada.

Me dirijo a la conserjería. Una mujer me saluda. Le digo quien soy y enseguida me da un montón de llaves, un dossier, me señala la sala de profesores, mi despacho.

Empiezan a llegar profesores: - ¿Eres la nueva orientadora?  –Sí  -¡Ah! Hola encantada, ¿qué tal esta Maite (la antigua orientadora)? –Pues la verdad no la conozco…

 -Eres muy joven ¿no? No sabes dónde te has metido…

-Bienvenida, a segunda hora me acerco a hablar contigo que tengo que comentarte un asunto sobre un niño.– Vale, aquí estaré.

Lo he conseguido, aquí estoy.